06/24/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/24/2026 11:48
ADDIS ABEBA - En un momento en el que los conflictos y la inestabilidad están provocando nuevos desplazamientos en toda la región, Etiopía está demostrando que la protección y la inclusión de las personas refugiadas pueden ir de la mano, afirmó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, al término de su primera visita oficial al país.
"Etiopía está demostrando lo que se puede lograr cuando la protección va de la mano de la inclusión y las oportunidades, no solo para los refugiados, sino también para las comunidades que los acogen", señaló Salih. "Este liderazgo merece un mayor apoyo internacional, inversión y reparto de responsabilidades".
Durante una misión de cinco días, del 18 al 22 de junio, Salih conmemoró el Día Mundial de los Refugiados junto a personas refugiadas y sus comunidades de acogida, y mantuvo conversaciones de alto nivel con representantes del Gobierno de Etiopía, de la Unión Africana, de socios de la ONU, de donantes y del sector privado. Durante su estancia en Adís Abeba, también presidió una importante reunión tripartita con los Gobiernos de Ruanda y la República Democrática del Congo sobre la repatriación segura, voluntaria y sostenible de las personas refugiadas.
Etiopía es uno de los países africanos que más refugiados acoge, con más de 1,1 millones de personas refugiadas y solicitantes de asilo. A pesar de las presiones económicas, las crisis climáticas y la inestabilidad regional, el país sigue ofreciendo seguridad a las personas que huyen de los conflictos, la violencia y la persecución.
Un momento clave de la visita fue la presentación de la Hoja de Ruta de Makatet, un marco nacional para integrar a los refugiados en los sistemas y servicios nacionales. Su objetivo es ir más allá de la ayuda a corto plazo, facilitando el acceso a la documentación, la educación, la atención sanitaria, el empleo y los servicios locales, en beneficio tanto de las personas refugiadas como de las comunidades de acogida. El Alto Comisionado afirmó que la iniciativa está estrechamente alineada con la visión "50 para 35" de ACNUR, cuyo objetivo es reducir a la mitad, en los próximos 10 años, el número de personas refugiadas en situaciones prolongadas y dependientes de la ayuda humanitaria, mediante una mayor inclusión, autosuficiencia y soluciones duraderas.
"La Hoja de Ruta de Makatet es exactamente el tipo de enfoque práctico y liderado por los países que el mundo más necesita", declaró Salih. "Reconoce que las personas refugiadas necesitan algo más que seguridad; necesitan la oportunidad de aprender, trabajar y reconstruir sus vidas".
El Alto Comisionado pasó el Día Mundial del Refugiado en el asentamiento de Ura, en Benishangul-Gumuz, cerca de la frontera con Sudán. Allá, se reunió con algunas de las 45.000 familias que han llegado desde Sudán desde que comenzó el devastador conflicto en 2023. En Ura, los refugiados sudaneses recién llegados conviven con las comunidades locales y tienen acceso a servicios compartidos, como escuelas y atención sanitaria, lo que pone de relieve la visión de Etiopía de "soluciones desde el principio", que integra el desarrollo a largo plazo en la respuesta de emergencia desde la llegada de las personas refugiadas.
Salih conversó con emprendedores refugiados cuyos negocios crean puestos de trabajo, al tiempo que mantienen a sus familias y contribuyen a la economía local en Ura y Addis Abeba. "El camino está claro", afirmó Salih. "Con las políticas y el apoyo adecuados, las personas refugiadas pueden pasar de la dependencia a la autosuficiencia, generando crecimiento y oportunidades para toda la comunidad. Esto es Makatet en acción, y es algo que beneficia a todos".
En el campamento de Jewi -situado en la región etíope de Gambella, que acoge a casi 450.000 refugiados de Sudán del Sur-, el Alto Comisionado constató las consecuencias de la grave escasez de fondos actual. En los últimos meses, miles de personas procedentes de Sudán del Sur han buscado protección ante la reanudación de la violencia en su país, y se prevé la llegada de al menos 100.000 nuevos refugiados a Gambella este año.
"En este campamento hay un médico por cada 70.000 personas. Esto es inaceptable y supone un fracaso moral", afirmó Salih. "Para que la ayuda humanitaria siga salvando vidas, se necesita un apoyo internacional sostenido. No podemos permitirnos mirar hacia otro lado".
ACNUR, junto con el Gobierno y sus socios, está proporcionando protección y asistencia vital a quienes se han visto obligados a huir. Sin embargo, la extrema escasez de fondos limita la escala y la sostenibilidad de la respuesta.
Durante su visita, Salih también se dirigió a los Estados miembros de la Unión Africana y subrayó el vínculo inextricable entre la paz y el desplazamiento, así como la necesidad de una cooperación regional e internacional más sólida para abordar sus causas profundas.
En su último día, Salih presidió una reunión tripartita ministerial de alto nivel entre la República Democrática del Congo, la República de Ruanda y ACNUR, en la que reafirmó el compromiso de ACNUR de colaborar con ambos gobiernos para apoyar la repatriación voluntaria y segura como parte del proceso de paz. Las partes firmaron un comunicado conjunto para reforzar el apoyo a los retornos voluntarios cuando las condiciones lo permitan y a la reintegración de las personas refugiadas que decidan retornar.
"El desplazamiento es solo un capítulo en la vida de una persona. Los refugiados no deberían pasar décadas en el limbo», añadió Salih. "Lo que he visto durante la última semana en Etiopía demuestra que, con inversión, apoyo y voluntad política, las soluciones duraderas para las personas refugiadas pueden pasar de ser una aspiración a convertirse en realidad".