02/26/2026 | Press release | Distributed by Public on 02/26/2026 23:18
Ginebra/Berlín, 26 de febrero de 2026 - Al menos 7.667 personas fallecieron o desaparecieron en rutas migratorias de todo el mundo en 2025, de acuerdo con nuevos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Las cifras muestran el nivel de la crisis que enfrentan las personas en movimiento en todo el mundo. La OIM reclama el desmantelamiento de las redes de tráfico que explotan a los migrantes y ponen sus vidas en peligro.
"Las continuas pérdidas de vidas en rutas migratorias representan un fracaso global que no podemos aceptar como normal", dijo la Directora General de la OIM Amy Pope. "Estos decesos no son inevitables. Cuando las vías seguras están fuera de alcance, las personas son forzadas a peligrosos viajes y caen en las manos de traficantes y tratantes. Debemos actuar ya mismo para ampliar las rutas seguras y regulares y garantizar que se pueda llegar hasta las personas con necesidades para protegerlas, con independencia de su condición migratoria".
Si bien la mencionada cifra es menor a las casi 9.200 muertes registradas en 2024, lo que esta disminución refleja es que son menos las personas que han intentado viajar por rutas migratorias irregulares y peligrosas, en particular en las Américas, pero esto ocurre también por el acceso restringido a información y por limitaciones financieras de los actores humanitarios encargados de documentar las muertes de los migrantes en rutas claves. La OIM está solicitando con urgencia fondos para fortalecer la compilación de datos y orientar mejor el sistema humanitario en lo atinente a dar respuestas vitales.
Los cruces marítimos han seguido siendo las rutas más fatales. En 2025 se registraron al menos 2.108 decesos o desapariciones de personas en el Mediterráneo y 1.047 en la ruta del Atlántico/África Occidental hacia las Islas Canarias. A pesar de las disminuciones año tras año, el saldo real es probablemente mucho mayor, puesto que al menos 1.500 personas más fueron reportadas como desaparecidas en alta mar, dato que no pudo ser verificado por el limitado acceso a la información sobre operaciones de búsqueda y rescate.
Si bien la evidencia sobre estos "naufragios invisibles" es escasa, al menos 270 restos humanos fueron arrastrados hasta las costas del Mediterráneo en 2025 sin que estén conectados con naufragios conocidos, y tres embarcaciones con los restos de 42 personas fueron más tarde encontrados a la deriva en dirección a Brasil y el Caribe tras intentar el cruce en las Islas Canarias.
El acceso cada vez más restringido a la información sobre búsqueda y rescate en rutas marítimas hacia Europa ha implicado que un número de casos marcadamente mayor no ha podido verificarse.
Esta preocupante tendencia sigue en 2026. El Mediterráneo ha sido testigo de un número sin precedentes de muertes de migrantes en los primeros dos meses de 2026, con 606 registrados al 24 de febrero. En el mismo período, las llegadas a Italia han disminuido y pasado de 6.358 a 2.465 (una disminución del 61%). A pesar de eso hay informes sobre cientos de personas más desaparecidas en alta mar que no se han podido verificar. Tan solo en las últimas dos semanas, 23 restos humanos han sido arrastrados hasta las costas del sur de Italia y de Libia.
En las Américas se registraron 409 muertes en 2025, el total anual más bajo desde que la OIM empezó a compilar datos en 2014. Esto posiblemente se deba a que menos personas están usando vías irregulares peligrosas, como por ejemplo el cruce por la Selva del Darién o por la frontera entre México y los Estados Unidos. Sin embargo, hay demoras en el envío de informes por parte de funcionarios y esto significa que las cifras para 2025 en las Américas tal vez no puedan cerrarse hasta mediados de 2026.
Asia y la Ruta Oriental - desde el Cuerno de África hacia y desde Yemen y los países del Golfo - han generado otro año fatal para las personas en movimiento. Más de 3.000 muertes fueron registradas durante la migración en Asia, convirtiendo al año 2025 en el más fatal de los registrados en esta ruta por tercer año consecutivo. Esta tendencia se debe a un alto número de fallecimientos de afganos que escapaban de su país de origen, 1.540 muertes según se ha informado.
La ruta oriental también ha sido testigo de un marcado aumento, con 922 muertes registradas en comparación con 558 en 2024. Casi todas las personas que fallecieron en esta ruta en 2025 eran de Etiopía, y muchas de ellas perdieron la vida en tres naufragios masivos que se llevaron más de 180 vidas cada uno.
La persistencia de estos fallecimientos refleja el creciente alcance de las redes de trata de personas y de tráfico de migrantes que siguen explotando la desesperación en las rutas migratorias, exponiendo a las personas a la violencia, el abuso y a viajes que amenazan sus vidas. Los gobiernos y los asociados deben de inmediato aumentar las operaciones coordinadas de búsqueda y rescate para prevenir futuras pérdidas de vidas, fortalecer la cooperación internacional para desmantelar las redes delictivas y expandir las vías de migración seguras y regulares de modo tal que las personas no sean forzadas a caer en las manos de los traficantes.
Salvar vidas en el mar y en rutas terrestres debe seguir siendo una responsabilidad global compartida, que demande voluntad política sostenida, recursos y políticas centradas en la protección para garantizar que la migración sea más segura, ordenada y humana.
Nota a los Editores
Los más recientes datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos pueden ser consultados en missingmigrants.iom.int. Un análisis mucho más detallado será difundido en el Informe Anual 2025 del Proyecto Migrantes Desaparecidos, en abril de 2026. Regístrese aquí para recibir el informe.
Para más información por favor visitar el IOM's Media Centre.