08/07/2026 | Press release | Distributed by Public on 08/07/2026 17:07
Discurso del Presidente Javier Milei en la Cámara de Comercio de Cali, tras recibir el Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad Santiago de Cali
Discurso del Presidente Javier Milei en la Cámara de Comercio de Cali, tras recibir el Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad Santiago de Cali. pic.twitter.com/0gfiL4GrYN
- Oficina del Presidente (@OPRArgentina) August 7, 2026Buenos días a todos. ¡Hola a todos! Quiero agradecer al rector de la Universidad Santiago de Cali, al doctor Carlos Andrés Pérez Galindo, y al resto de las autoridades por este doctorado Honoris Causa.
Para mí es un orgullo ser distinguido con este honor, junto a tantos otros académicos de fuste. Considero que este noble reconocimiento posee dos dimensiones. En primer lugar, lo siento un reconocimiento al trabajo que hemos realizado los años que llevamos de mandato, lo que ha servido de inspiración a tantas personas más allá de nuestras propias fronteras.
En segundo lugar, lo tomo como un mandato inexorable de seguir profundizando en el camino de la libertad, para poder hacer de nuestros países y nuestra región un vergel liberal. Por eso mismo, es un placer para mí poder estar aquí en ocasión de la asunción del flamante Presidente Abelardo de la Espriella, a quien le deseo el mayor de los éxitos en su mandato. Su victoria marca un nuevo paso de la región en el cambio hacia las ideas de la libertad.
El viento de la historia está soplando en la dirección de la libertad por primera vez en muchos años. En pocos meses hemos visto el mismo fenómeno en Chile, Perú y ahora estamos aquí, donde el Presidente Abelardo también lo logró. Hoy es el deber de todos nosotros izar las velas y navegar, para traer prosperidad a nuestros pueblos. ¡Viva la libertad, carajo!
Y ahora se terminó el libreto. Una de las cosas que me parece interesante y que uno puede aportar, lo que es en la experiencia, desde lo que yo llamo la silla eléctrica. Nosotros, al momento de asumir responsabilidad al frente del Gobierno, conjugábamos lo peor de las tres peores crisis de la historia argentina. Teníamos un desequilibrio monetario, su nombre técnico en inglés es money overhang, que era el doble del que teníamos en la previa del Rodrigazo de 1975. Una experiencia traumática que multiplicó por 6 la tasa de inflación, por 5 la cantidad de pobres y que dio inicio a partes muy oscuras de nuestra historia tanto en lo político, como en lo económico y en lo social.
Por otra parte, teníamos un desequilibrio en el Banco Central, que era peor al que estaba transcurriendo en el año 1989, previo a la hiperinflación que tuvo el gobierno de Alfonsín. Y, al mismo tiempo, teníamos indicadores sociales que eran peores que los que había a la salida de la convertibilidad. Es decir que teníamos una situación muy compleja, una situación donde además el desequilibrio fiscal consolidado era de 15 puntos del PBI, 5 en el Tesoro y 10 en el Banco Central. Teníamos el equivalente de cuatro bases monetarias venciendo a un día, con lo cual en el lapso de un día podríamos haber quintuplicado la cantidad de dinero. Además, teníamos el equivalente a nueve bases monetarias en pesos venciendo en menos de 30 días y la inflación venía corriendo a un ritmo diario del 1,5%. Es más, la inflación mayorista del mes de diciembre, cuando nosotros asumimos, se ubicó en el 54%. Es decir que estaban todas las condiciones para que Argentina tuviera la peor crisis de su historia. Concretamente, con sólo haber mantenido la velocidad que traía en ese momento, la tasa de inflación y cómo estaban los números monetarios, hubiéramos llegado a una inflación del 15 mil o el 17 mil por ciento. En circunstancias similares, Argentina experimentó crisis donde la caída del PBI osciló entre 15 y 10%, lo cual obviamente hubiera destruido los salarios reales y hubiera empujado a la pobreza acerca del 90% de la población.
Esa era la situación donde nosotros llegamos y había que tomar decisiones. Y no había ni tiempo ni para focus group ni para encuestas, sino que para lo único que había tiempo era para tomar decisiones contrarreloj. En ese sentido hay una frase extraordinaria de uno de mis grandes mentores, que es el profesor Alberto Benegas Lynch, hijo, que dice: "No hay nada mejor y más útil para resolver un problema complejo en la vida real, que tener una buena teoría". Y nosotros sí teníamos claro el rumbo, sí teníamos claro lo que queríamos hacer. Nuestra guía de cómo diseñar las políticas estaba marcado también en la definición del liberalismo que nos ha brindado nuestro máximo prócer de la libertad, el doctor Alberto Benegas Lynch hijo, que dice: "El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad". Y todas las decisiones que nosotros hemos tomado han tenido como marco rector, justamente, la definición del liberalismo.
A su vez, anoche, terminando mi reciente libro, que creo debe ser ya como el número 18, que se llama La moral como política de estado…Anoche recibí el prólogo del doctor Sturzenegger, que justamente lo que dice, bueno, si uno quisiera saber cuál es el manual de lo que estamos haciendo es, en temas de economía, habría que mirar mi anterior libro que se llama Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica. Y para entender la forma en la cual tomamos decisiones en la cuestión política, está La moral como política de estado. Y esto es muy relevante porque hace a la forma en la cual nosotros tomamos decisiones.
Y nosotros decimos que nuestras decisiones están basadas en tres pilares. En los valores éticos y morales, que son la base de occidente. En la eficiencia económica. Y en el utilitarismo político. Y en ese sentido hay un orden de mérito y hay un orden de mérito claro. Nosotros regularmente hemos visto a lo largo de nuestros debates académicos todas las discusiones acerca de las problemáticas o cómo se terminan enfrentando la economía, o sea, la eficiencia económica contra la política. Es decir, el utilitarismo político, tomar medidas para poder recolectar votos y ganar elecciones. Y en general ese debate, que los economistas creemos que ganamos en las aulas y en los claustros, el problema más grande es que siempre terminamos perdiendo los hechos, porque el que corta el bacalao es el político. Y cuando ustedes están hablando de recortar el gasto público, es recortarles poder. Y eso es lo que no quieren hacer. No quieren devolverles la libertad. Le gusta proclamarla, pero no devolvérselas. Y la realidad es que básicamente uno en ese debate tiene la sensación de que gana, pero siempre en los hechos, pierde. Eso fue también un elemento muy determinante al momento de ingresar a la política. Recuerdo que estaba en una cena, estaba con mi hermana y enfrente tenía a un político, que tenía ideas que no estaban alejadas de la libertad. Entonces llamó al hijo y me trajo una boleta electoral. Entonces me dijo, muy interesante la batalla cultural, muy interesante todo. Me dice: "Pero ¿dónde están acá las ideas de Milei?" Y me dijo que si no me metía no iba a cambiar nada. Y la realidad es que cuando ustedes van y ven un partido de fútbol, obviamente que lo voy a hacer con mis colores, y ustedes van a ver un partido del seleccionado argentino, ustedes van a ver que los hinchas argentinos somos intensos.
Apasionados, intensos, muy. Yo diría que cualquier personaje de Puccini no nos llegan ni a los talones. Bienvenido Anthony, qué placer, no te había visto, perdón que no te saludé, gracias. Estás haciendo un excelente trabajo, te felicito, si de algo sirve. Y no sólo eso, que somos tan intensos que además llenamos de colores las tribunas, gritamos como desaforados, pero cuando ustedes ponen el balón en la mitad de la cancha, podemos gritar todo lo que se nos dé la gana, pero la pelota no se mueve, es decir, el que termina haciendo los goles es Messi, el mejor jugador de fútbol de toda la historia de la humanidad, lejos. Miren, está el jugador medio, promedio, entre los buenos, están jugadores con dos desvíos de la media, o tres, ya sea Cristiano Ronaldo, ya sea Mbappé, grandes jugadores, pero ninguno como Messi con 6,5 desvíos respecto a la media, por eso es el mejor de todos. Y no podía dejar de decirlo. Entonces ustedes tienen que involucrarse porque si no, el enemigo sí lo hace. Y nosotros al momento de llegar teníamos que tomar decisiones, y esas decisiones nosotros las basamos en esto que he llamado o denominado La moral como política de Estado.
Son tres bloques. El primer bloque es el de los valores éticos y morales, que son la base de Occidente, y que tienen cuatro capítulos. Hay un capítulo que tiene que ver con la filosofía griega. La filosofía griega es muy interesante en la forma en la cual se pensaban los problemas, cómo se resolvían los problemas, los dilemas que el hombre tiene que enfrentar. Hay uno que a mí me gusta particularmente que tiene que ver con la conquista de Troya, con La Odisea. Y ¿qué es lo que pasa? Cuando van caminos a Troya, Odiseo frente al olor que despedía Filoctetes, fruto de que había sido picado por ese bicho que se arrastra, de un socialista que lleva otro nombre en el mundo animal. En ese contexto, el pie de Filoctetes emitió un olor verdaderamente horrible, cosa que yo no podría documentar porque aviso que yo no tengo olfato, pero al margen de eso, porque el otro día en algunos lugares hacían referencia hacia qué olores y no sé qué cosa,
Pero al margen de eso, Filoctetes era el mejor arquero que tenían los griegos. Y entonces Odiseo lo tiran a una isla y siguen. Y cuando va a consultar el oráculo, el oráculo le dice que no puede ganar si no lo trae a Filoctetes. Lo cual es entendible por la lógica de la estructura de Troya. Ustedes necesitaban de los arqueros, - vamos los arqueros -. Es un chiste, haciendo abuso del español, por mi pasado como goalkeeper, si ustedes quieren.
Pero entonces, ¿cuál era el punto? El punto es que lo tenía que traer de vuelta y Filoctetes no aceptaba si Odiseo no le pedía perdón. Entonces, ¿qué hace Odiseo? Va camino a buscar a Filoctetes con el sobrino de Aquiles, o sea, Patroclo. Y el punto es que claramente lo manda a Patroclo y lo engañan Filoctetes, lo llevan y dan la pelea y ganan, o sea, engañan al oráculo. Pero vean la naturaleza de esa situación. Es decir, ¿qué es lo que hace? ¿Pondera qué cosa? Si la solución hubiera sido admitir el error, pedir perdón a Filoctetes, si ganar era tan importante. Esa era la solución correcta. Sin embargo, Odiseo no quería demostrar frente a sus pares que pedía perdón y reconocía un error frente a un soldado.
Y agarra y recurre al engaño, cuando en realidad la solución moral debería haber sido: hacete cargo; o pedís perdón y ganás, si es tan importante; o aguantate las consecuencias y perdé. Sin embargo, recurre al engaño. Eso es, fíjense que lo que está metido ahí en el medio también que ese es el problema del ego.
Entonces, ahora la pregunta es, verdaderamente se terminó ganando, pero ¿ganó verdaderamente Odiseo? El no quiso pedir perdón para no dañar su reputación frente a sus pares. Sin embargo, lo hizo engañando a Filoctetes. Por ende, el camino de Odiseo estaba terminado, porque todos sus pares sabían que era un embustero. No importa si ganó o no ganó la guerra, sí, Troya cayó; pero su futuro está terminado. Es decir, solamente pueden construir una victoria sólida si ustedes toman las decisiones correctas. Y si creían que era correcto haberlo reboleado en una isla a Filoctetes, también deberían haber soportado las consecuencias de eso, y es asumir y tolerar la derrota.
Fíjense que esto es interesante, porque tiene que ver con la forma en que toman decisiones. Si ustedes me preguntan a mí qué es lo que hubiera hecho, yo le hubiera pedido perdón a Filoctetes y hubiéramos ganado Troya, pero hubieran demostrado un liderazgo capaz de aceptar errores. Porque no hay nada peor que cuando ustedes cometen un error, querer negarlo, porque lo que va a pasar es que van a seguir insistiendo en el error y van a tomar un conjunto de decisiones, todas erróneas, cuyo resultado es peor que lo que tenían.
Es para ilustrar por qué el pensamiento griego nos trae todo el tiempo cosas que nos alumbran y nos permiten ver estos tipos de problemas que uno tiene que estar tomando decisiones. Pero hay algo maravilloso, porque lo tiene que hacer en los zapatos de otro. Y eso después les permite extrapolarlos y tomar las decisiones más armado conceptualmente.
El segundo punto tiene que ver con el Derecho Romano. Y ahí también hay una distinción, y es muy importante, entre lo que es el Derecho Natural y el Derecho Positivo. Ustedes pueden sancionar leyes y hacer que algo sea legal, pero que sea legal no lo hace legítimo. Para que algo sea legítimo tiene que estar en consonancia con el Derecho Natural, que tiene que ver con el respeto a la vida, el respeto a la libertad, y un derivado de ello que es el respeto a la propiedad. Que en el fondo no son ni más ni menos que las bases del liberalismo que mencioné en la definición que utiliza el profesor Alberto Benegas Lynch Hijo.
Consecuentemente uno tiene que entender que por más que algo se vuelva legal, eso no lo va a hacer legítimo. Yo podría sacar una ley donde digo, bueno, a partir de ahora los que no me gustan los hago asesinar, esas son experiencias que en la historia pasaron. Pero eso no lo hace legítimo. Es decir, puede ser legal, pero es profundamente ilegítimo. Y en eso, la política tiene mucho que hacer y mirar al momento de la toma de decisiones. Yo después voy a hacer una aplicación con el ajuste que nosotros hicimos.
La tercera cuestión es la rectitud de los estoicos. Sin lugar a dudas el caso más emblemático de los estoicos es el del rey Salomón, el rey sabio. Cuando hereda el trono le pide al creador tres virtudes. Le pide sabiduría para distinguir el bien del mal, coraje para elegir el bien y templanza para mantenerse en el camino del bien. Y al tener que ocupar una posición de poder, como la de rey o como la que podrías tener un Presidente, piden por otra virtud más, que es la de ser justo.
Porque lo que vamos a ver es que cuando uno toma medidas que son justas, esas medidas van a promover la eficiencia y eso va a derivar en rédito político. Que, de hecho, no dista de lo que son las virtudes, el capítulo de las virtudes de Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales, donde Adam Smith agrupa el coraje y la templanza en lo que es el autocontrol y eso le permite sumar una virtud nueva que es la beneficencia, pero no la beneficencia con el bolsillo ajeno. Beneficencia con el bolsillo propio. Y el cuarto capítulo de la parte de los valores son justamente los valores judeo- cristianos.
A mí siempre me gusta resaltar en el momento en el cual el creador le entrega las tablas de la ley a Moisés y o que son los diez mandamientos. Es interesante porque en la versión de los diez mandamientos que está en el libro de Éxodo, están todos los elementos que hacen a la base del liberalismo. En el primer mandamiento, como está presentado en el libro del Éxodo, dice: "Yo soy tu Dios, el que te sacó de la casa de la esclavitud de Egipto, el que te dio la libertad". Es decir, en el primer mandamiento está declarada la libertad. Es decir, el primer elemento que le otorga el creador al ser humano es la libertad. Y no existe ni libertad ni propiedad si antes no viven. Por eso también se proclama no matarás. También se proclama no robarás. Fíjense: libertad, vida, propiedad.
Es más, cuando dicen no levantar falsos testimonios, que le vendría bárbaro eso a los periodistas que todo el tiempo se la pasan mintiendo, en ese sentido, lo que ustedes ven es que ahí también está el respeto de los contratos. También hay toda una parte de lo que es el no hacer y ya está más allá de los diez mandamientos. ¿Y esto por qué lo señalo? Porque tiene que ver con el segundo bloque analítico, que es el tema de la eficiencia. La eficiencia puede ser planteada en el sentido estático o puede ser planteada en el sentido dinámico. En el sentido estático ustedes tienen el análisis tradicional de Pareto, pero el problema con el análisis tradicional de Pareto es que, para derivar la idea de la mano invisible, es decir, que cada uno de nosotros, guiado por su propio interés, conduce al máximo bienestar general, requiere, en el formato neoclásico, de una estructura topológica. Y esa estructura es un traje muy ajustado, muy apretado. Y el problema es que, además los economistas hemos decidido que cada vez que la vida real no coincide con nuestro modelo ideal, en lugar de querer cambiar el modelo decimos que es un fallo de mercado, lo cual es una aberración también. Sí, no se rían, porque es así. Sino, vean un libro de microeconomía o teoría de los precios y van a ver la estructura. Por eso a mí me gusta mucho más la estructura de la prueba que hace Hans Hermann Hoppe, porque lo que construye Hans Hermann Hoppe es que, utilizando el principio de no agresión, es decir, por lo tanto está vigente el derecho a la vida, el derecho a la propiedad, y si ustedes respetan el principio de apropiación de Locke, que aquel que descubre algo, salvo que sea de otro, es propio, con esos elementos ustedes pueden derivar la idea de lo que los neoclásicos denominan Óptimo de Pareto o lo que es la idea de la mano invisible de Adam Smith. Pero al cambiar la estructura analítica de la prueba, desaparece el problema de los fallos de mercado. Es decir, dado que el mercado es un proceso de cooperación social donde se intercambian voluntariamente derechos de propiedad, deja de existir el fallo de mercado. Es decir, la única manera que puede aparecer un fallo de mercado es que aparezca alguien con una pistola en la cabeza. Bueno, eso se llama Estado, pero eso no es mercado, justamente.
Entonces, de hecho, es la base de mi trabajo en el libro Capitalismo, Socialismo y la Trampa Neoclásica. Y lo más interesante es la idea de la eficiencia dinámica. Hay un trabajo maravilloso, extraordinario del profesor, otro de mis mentores, Jesús Huerta de Soto, que se llama la teoría de la eficiencia dinámica. Él define la teoría de la eficiencia dinámica o la eficiencia dinámica como aquel sendero que maximiza el crecimiento económico. Y lo que descubre es que nada que sea injusto puede ser eficiente. Si algo es eficiente, forzosamente tiene que ser justo. Y si es justo, es eficiente. Son dos caras de la misma moneda. Es decir, no hay dilema entre eficiencia y justicia. Y eso surge de cuando ustedes incorporan los valores correctos. Es decir, deja de haber relativismo moral, y hay un conjunto de valores morales, valores éticos, que no se negocian de ninguna manera. No se negocia el derecho a la vida, no se negocia el derecho a la vida en cualquiera de sus estadios. No se negocia el derecho a la libertad y no se negocia el derecho a la propiedad. Si ustedes respetan esos derechos, esos derechos son consistentes con la búsqueda de un sendero eficiente. Y eso hace que aun cuando ustedes no supieran nada de crecimiento económico y abrazaran en el fondo las ideas de la libertad, que son las que sostienen estos valores, ustedes van a prosperar.
No por nada aquellos países que son más libres, son 12 veces más ricos que los reprimidos, tienen 25 veces menos de pobres en el formato estándar, 50 veces menos en el formato extremo, crecen el doble. Los datos son contundentes. Y las ideas de la libertad son consistentes con los valores judeocristianos. Es decir, hace cerca de 4.000 años que ya sabemos cómo se abraza la prosperidad. Es decir, fuimos expulsados del paraíso, no podemos volver al paraíso, pero el creador nos mandó y nos dio las tablas de la ley y que, si nosotros seguimos esos valores, vamos a prosperar. Por eso es tan interesante el análisis que hace el profesor Benegas Lynch hijo, el análisis de Hans Hermann Hoppe, a pesar de que me odia, y de Huerta de Soto, porque ustedes arraigados en los valores que son lo que llamamos occidente, que son los valores judeocristianos, vamos a prosperar. Y naturalmente, si ustedes toman decisiones que son justas y que a la vez eso hace que sean eficientes, como va a haber prosperidad, van a ganar votos y van a ganar en elecciones. Esto es: abrazando las ideas de la libertad, traeremos prosperidad y eso lo vamos a poder validar recurrentemente en las urnas, vamos a generar un siglo de oro de prosperidad para nuestras naciones y vamos a terminar de una vez por todas con esa inmundicia que es el socialismo.
Para finalizar, les voy a dar un ejemplo concreto de cómo resolvimos el problema que heredamos. No voy a decir todo, porque no me quiero, además, recibir de somnífero, pero lo interesante es la corrección del déficit fiscal, un déficit de 5 puntos del PBI.
Una forma de arreglarlo -no hay forma de arreglarlo, pero ya vamos a ver por qué no- es endeudarse. Ahora, ¿el endeudamiento qué es? Son impuestos futuros.
Es decir, que la fiesta del presente la paguen nuestros hijos, la paguen nuestros nietos, la paguen gente que hasta ni siquiera ha nacido. Es decir, es profundamente inmoral endeudarse, es inmoral. La deuda naturalmente es inmoral, ¿qué les parecería que nosotros nos hagamos una mega fiesta y le pasemos la cuenta a nuestro nieto?
No lo hagan con ustedes, vean que lo hace otro, van a ver lo mal que luce eso. Bueno, entonces ahora pongámonos en los zapatos del nieto. Él no vio nada y ya tiene hipotecados sus ingresos futuros. Todavía ni siquiera decidió de qué va a estudiar, pero ya tiene que pagar la fiesta de todos nosotros. Una cosa verdaderamente aberrante. La otra solución es emitir dinero.
Ahora, si yo emito dinero, eso genera inflación. Es un impuesto no legislado, es un robo, como todo impuesto, pero además encima este ni siquiera está legislado. Y como si todo fuera poco, es profundamente violento porque golpea a los sectores más vulnerables y además distorsiona los precios, con lo cual distorsiona la asignación de recursos y por ende termina perjudicando el crecimiento económico.
Por lo tanto, tampoco la emisión monetaria es solución. La otra solución es subir los impuestos. Pero los impuestos por algo se llaman impuestos. Por eso yo a los pagadores de impuestos les digo pagadores de impuestos y no contribuyentes. Es decir, los impuestos no se pagan voluntariamente. ¿Qué contribuyente? Contribuyente nada. Son pagadores de impuestos. Y los impuestos ustedes los pagan a punta de pistola porque si no van presos. Ahora, eso lo hace legal, pero no lo hace legítimo.
Por lo tanto, la solución claramente no era subir los impuestos. Y ahí es donde hicimos lo que nadie creía que podíamos hacer. Todo el mundo decía que era imposible que achiquemos el déficit fiscal de 5 puntos del PBI en un mandato. Que difícilmente podíamos llegar a achicar un punto del PBI por año. Bueno, nosotros, siguiendo una frase que me dijo hoy Abelardo, que me encantó y le dije, te la voy a robar, que es de Picasso, que dice: "yo me dedico a hacer lo imposible porque para lo posible están todos los demás."
Y entonces dijimos nosotros vamos a hacer lo que nadie hizo. Hicimos el ajuste fiscal más grande en la historia de la humanidad en tiempo récord. En un mes pusimos en caja las cuentas del sector público bajando los impuestos.
De hecho, nos gustó tanto la idea que en la medida que la economía empezó a recuperarse bajamos 3 puntos más y somos el primer gobierno de la historia argentina que baja 3 puntos del PBI en impuestos. Pero eso no nos alcanzaba para terminar con la crisis. Había que resolver el problema del Banco Central que era el doble de grande que el problema que teníamos en el Tesoro.
Y ahí no sólo el equipo de Toto Caputo, nuestro Ministro de Economía, sino con su Secretario de Finanzas, hoy Canciller, Pablo Quirno y el Presidente del Banco Central, lograron resolver el problema del déficit cuasi fiscal, que eran 10 puntos del PBI, y el problema de la deuda en pesos lo logramos resolver todo a soluciones de mercado. Lo hemos logrado resolver sin confiscaciones, sin robos, por primera vez en la historia hicimos un programa de estabilización que no partió del robo ni la expropiación, lo hicimos respetando el derecho de propiedad. Y de una inflación mayorista que iba al ritmo del 300%, hoy ronda al 20-25%. De una inflación que iba camino al 15 mil o 17 mil %, hoy es en torno al 30%. Es decir, hemos logrado ser profundamente exitosos en bajar la inflación sin vulnerar el derecho de propiedad. Pero no sólo eso, decían que si hacíamos ese ajuste íbamos a hundir a la economía argentina en una recesión.
Y sin embargo, hace 26 meses que la economía argentina crece de manera ininterrumpida. No sólo eso, si tomamos el estimador mensual de la actividad económica de diciembre del 23, desestacionalizado, en los dos primeros años hemos crecido 11%, es decir, un poco más del 5% anual, cuando en los 100 años previos de historia argentina la economía se expandía al 1%. Y no sólo eso, hacía más de una década que no crecía.
Es decir, quintuplicamos el ritmo de crecimiento. Pero esto de haber bajado el déficit fiscal y el déficit cuasi fiscal y haber bajado impuestos implicó devolverles a los argentinos 100 mil millones de dólares. Y esos 100 mil millones de dólares han permitido que, junto a la Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello y la Ministra de Seguridad, que puso en caja a los reos, porque acá en Argentina ahora el que las hace las paga, eso permitió devolverle 100 mil millones de dólares a los argentinos y que la pobreza en la frecuencia mensual pasara de niveles del 57% al 29%. Es decir, además hicimos crecer a la economía y además sacamos a 14 millones de argentinos de la pobreza.
Pero no sólo eso, la indigencia cayó del 20% al 6% y los niños en situación de pobreza del 70% pasaron al 42%. Claramente nos queda un montón para hacer, pero si nosotros seguimos tomando como norte las ideas de la libertad, mientras que cambiamos nuestra política de asistencia a los más vulnerables, donde dejamos de regalarles el pescado para enseñarles a pescar, que es el concepto de capital humano, que además seguimos abriendo la economía y además para explorar y explotar los rendimientos crecientes y acelerar el crecimiento económico desregulamos todos los días, hoy llevamos 17 mil desregulaciones prácticamente. Es decir, sacamos a un ritmo de 17 regulaciones por día, las borramos, todo eso va a derivar en un proceso virtuoso de crecimiento.
Nuestro riesgo país cuando nosotros llegamos estaba en 3 mil, hoy está en torno a los 400 puntos básicos. Es decir, Argentina, guiada por los valores morales, guiada por los valores judeocristianos, puesto al servicio de los hombres, al servicio de los ciudadanos y fomentando las ideas de la libertad, está saliendo de su noche oscura, está saliendo de la decadencia y con esto abrazando los valores judeocristianos haremos grande a la Argentina nuevamente. Muchas gracias y ¡viva la libertad, Carajo!