03/13/2026 | News release | Archived content
13 marzo, 2026El Tribunal Judicial de París ha dictado una sentencia histórica, en la que se determina que el grupo Yves Rocher incumplió sus obligaciones en virtud de la legislación francesa sobre el deber de vigilancia en relación con las violaciones de los derechos laborales en su filial turca.
El caso se refiere al despido de más de 130 trabajadores, entre 2018 y 2019, luego de que se afiliaran al sindicato Petrol-Is para denunciar las malas condiciones laborales, la discriminación sistemática contra las mujeres y los casos de violencia sexista y sexual en el lugar de trabajo.
La denuncia fue presentada por ActionAid France, Sherpa, Petrol-Is y 81 exempleados. Después de años de persistentes acciones legales, el tribunal ha confirmado ahora que la empresa matriz no identificó ni abordó adecuadamente los riesgos para los derechos laborales en sus operaciones en Turquía.
En su sentencia, el tribunal concluyó que el grupo Yves Rocher había incumplido las disposiciones de la ley francesa sobre el deber de vigilancia, promulgada el 27 de marzo de 2017, que obliga a las grandes empresas a identificar y prevenir las violaciones de los derechos humanos relacionadas con sus operaciones a escala mundial.
El tribunal consideró que el grupo debería haber identificado el riesgo de violaciones graves de los derechos laborales en su filial turca. Al excluir a la filial de su plan de vigilancia y no adoptar las medidas adecuadas para prevenir prácticas antisindicales, la empresa incumplió sus obligaciones legales.
Cabe destacar que la sentencia estableció que los trabajadores fueron despedidos en 2018 y 2019 con el fin de impedir el establecimiento de un sindicato y eludir la negociación colectiva. Asimismo, el tribunal determinó que la empresa no había evaluado adecuadamente el riesgo de violaciones de la libertad sindical en sus planes de vigilancia de 2017 y 2018, a pesar de tener acceso a información que indicaba dichos riesgos.
Esta es la primera vez que se declara responsable a una empresa francesa, en virtud de la ley sobre el deber de vigilancia, por violaciones de los derechos humanos vinculadas a sus actividades en el extranjero. La decisión envía un mensaje contundente: las multinacionales deben respetar los derechos laborales fundamentales en todas sus operaciones a nivel mundial.
Este caso es el resultado de años de perseverancia por parte de los trabajadores despedidos y su sindicato. Tras perder sus puestos de trabajo por sindicalizarse, muchos de ellos continuaron su lucha por la justicia, lo que incluyó más de 300 jornadas de protesta frente a la fábrica.
Su determinación, respaldada por sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, ha dado lugar ahora a una sentencia judicial histórica que confirma que las violaciones que padecieron estaban relacionadas con prácticas antisindicales.
Aunque la mayoría de los trabajadores ya habían firmado un acuerdo de conciliación con la filial turca en 2019, el reconocimiento por parte del tribunal de la responsabilidad de la empresa representa una importante victoria para quienes interpusieron la demanda.
El tribunal condenó al grupo Yves Rocher a pagar una indemnización a seis exempleados (Nimet Göksu, Nazim Sancak, Erdin Günaydın, Nejdet Mengübeti, Ersan Alasulu y Sedat Ordu) por un total de EUR 8000 cada uno, correspondiente a EUR 5000 (USD 5800) por daños morales y EUR 3000 (USD 3400) por daños económicos.
El sindicato Petrol-Is obtuvo una indemnización de EUR 40.000 (USD 46.000), mientras que Sherpa y ActionAid France recibieron una indemnización simbólica de EUR 1 (USD 1) cada una.
Además, la empresa deberá pagar EUR 1000 (USD 1000) en concepto de costas judiciales a cada uno de los seis trabajadores, así como a Sherpa, ActionAid France y Petrol-Is.
La sentencia es provisionalmente ejecutable, lo que significa que sigue siendo aplicable incluso si se interpone un recurso de apelación.
"Esta sentencia supone un hito importante para la responsabilidad empresarial. Al confirmar que las empresas multinacionales pueden ser consideradas responsables de las violaciones de los derechos laborales relacionadas con sus operaciones en el extranjero, la sentencia refuerza el papel de la legislación sobre la diligencia debida como herramienta para proteger a los trabajadores.
Para los sindicatos y los trabajadores, la decisión demuestra que la perseverancia puede dar resultados y que los mecanismos jurídicos, como la ley sobre el deber de vigilancia, pueden contribuir a garantizar que las empresas respeten los derechos fundamentales en todas sus operaciones a nivel mundial",
afirmó Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe.
Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, declaró:
"Aplaudimos la determinación y la solidaridad de los trabajadores de Flormar, así como sus años de lucha inquebrantable. Este caso demuestra que la resistencia obrera es esencial para defender la libertad sindical. Acogemos con satisfacción el veredicto histórico de la justicia francesa, que confirma que Yves Rocher violó los derechos fundamentales de los trabajadores. La aplicación de la diligencia debida en materia de derechos humanos a través de una legislación vinculante constituye una estrategia fundamental para IndustriALL y un instrumento esencial para los trabajadores de todo el mundo.
Aunque el tribunal ha hecho justicia en lo que respecta a las violaciones de los derechos individuales, el reconocimiento sindical y el derecho a la negociación colectiva aún no se han hecho realidad. Instamos a Yves Rocher a que reconozca a Petrol-Is como interlocutor para la negociación colectiva, para así evitar que se repitan abusos tan graves en el futuro".