04/22/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/22/2026 11:36
Cada año, desde 2009, las Naciones Unidas conmemoran el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra. Este Día reconoce que la Tierra y sus ecosistemas constituyen el hogar común de la humanidad, así como la necesidad de protegerla para mejorar las condiciones de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener el colapso de la biodiversidad.
En el marco de la Cuarta reunión de la Conferencia de las Partes (COP 4) del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe (Acuerdo de Escazú) que se realiza en Nassau, Bahamas, se efectuó una sesión especial para reflexionar sobre cómo la implementación del Acuerdo de Escazú puede contribuir a generar un cambio hacia una economía más sostenible y en armonía con la naturaleza.
La sesión fue moderada por Jerusa Ali, Directora General, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bahamas. Contó con la participación de Winston Anderson, Presidente de la Corte Caribeña de Justicia; Gomin Camacho, CEO de la Comisión de Relaciones Étnicas de Guyana; Mariana Boy Tamborrell, Procuradora Federal de Protección al Ambiente de México; y Watatakalu Yawalapiti, coordinadora de ATIX Mulher y cofundadora de la Articulación Nacional de Mujeres Indígenas Guerreras Ancestrales - ANMIGA, de Brasil.
De acuerdo con los participantes, la Madre Tierra nos pide que actuemos. El cambio climático, las alteraciones de la naturaleza provocadas por el ser humano, así como los delitos que atentan contra la biodiversidad -como la deforestación o el creciente comercio ilegal de especies silvestres- están acelerando el ritmo de destrucción del planeta. Los océanos se llenan de plásticos y se vuelven más ácidos. El calor extremo, los incendios forestales, las inundaciones y otros eventos climáticos están afectando a millones de personas en el mundo.
Por eso en este Día Internacional de la Madre Tierra se recuerda que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Los derechos de acceso que se regulan en el Acuerdo de Escazú constituyen un paso en la dirección correcta. Ellos son esenciales para erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y proteger el planeta. También son fundamentales para fortalecer las democracias transparentes y participativas en que las personas participan de forma significativa en las decisiones que afectan sus vidas y su entorno.
"El estado de derecho ambiental exige la aplicación de marcos ambientales sólidos, tanto en lo sustantivo como en lo procesal… Las garantías procesales del Acuerdo de Escazú no son compromisos abstractos ni meramente jurídicos. Actúan como indicadores económicos y facilitadores al llevar la acción en materia de información, participación pública y acceso a la justicia de la teoría a la práctica", señaló el Presidente de la Corte Caribeña de Justicia, Winston Anderson.
"Hoy no solo celebramos nuestro planeta, sino que reafirmamos nuestra responsabilidad compartida de protegerlo. Vivimos un momento decisivo: la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación no son amenazas lejanas, sino realidades que afectan a nuestras comunidades, nuestras economías y nuestro futuro. Esto es aún más evidente en el Caribe, donde el aumento del nivel del mar, las condiciones meteorológicas extremas y la degradación de los ecosistemas afectan directamente la vida cotidiana de millones de personas. Y esto es especialmente relevante en estos pequeños Estados insulares en desarrollo", indicó Gomin Camacho, CEO de la Comisión de Relaciones Étnicas de Guyana.
"No es casualidad que estemos aquí precisamente hoy 22 de abril, Día Internacional de la Madre Tierra, fecha que resuena en nuestro continente con el lema 'nuestro poder, nuestro planeta', y que hace un llamado a la participación activa, a la corresponsabilidad y al empoderamiento colectivo para construir el futuro de nuestro planeta. Con el Acuerdo de Escazú no solo firmamos un tratado jurídico, sino que un compromiso de democracia ambiental y una declaración de que ningún desarrollo puede ser sostenible si se construye sobre el silencio de las comunidades, el miedo de las personas defensoras o la opacidad de la información. Hoy con 19 Estados Partes el Acuerdo es una herramienta viva de transformación profunda", declaró Mariana Boy Tamborrell, Procuradora Federal de Protección al Ambiente de México.
Por su parte, la lideresa indígena brasileña Watatakalu Yawalapiti enfatizó que la justicia climática no es un concepto. Es una cuestión de sobrevivencia. "Hemos demostrado que no se puede hablar de justicia climática sin hablar de las mujeres indígenas. No hay solución climática sin escuchar a quienes protegen los territorios desde hace milenios. Y no hay democracia ambiental sin nuestra participación. Por eso es tan importante el Acuerdo de Escazú", remarcó.
La COP 4 del Acuerdo de Escazú continuará con la presentación de los informes de la Mesa Directiva, Secretaría, Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento y Representantes electos del público.
Durante la jornada del jueves 23 de abrilse hará seguimiento a las decisiones III/1 y III/4 aprobadas en la tercera reunión de la Conferencia de las Partes (COP 3), mientras que el viernes 24 se abordará el seguimiento a la decisión III/2 sobre los avances y próximos pasos del Plan de Acción sobre Defensoras y Defensores de los Derechos Humanos en Asuntos Ambientales. Para concluir, se dará lectura a las decisiones aprobadasy se realizará la ceremonia de clausura de la Conferencia.
Para participar en la reunión se han registrado 472 personas, entre ellas delegaciones de 17 Estados Parte, cuatro Estados signatarios, tres delegaciones de países observadores del Acuerdo, 295 personas del Público, 23 representantes del Sistema de las Naciones Unidas y organismos intergubernamentales, y 25 personas del Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento (CAAC) y expertos invitados.