02/03/2026 | Press release | Distributed by Public on 02/03/2026 10:06
Cinco puntos claves sobre el bloqueo impuesto por los Estados Unidos a Cuba
• ¿Qué firmó el presidente Kennedy?
El presidente demócrata John F. Kennedy firmó el 3 de febrero de 1962 la Orden Ejecutiva 3447, mediante la cual se estableció el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Esta decisión, concebida con la intención de impedir el funcionamiento de la economía cubana y menoscabar el apoyo del pueblo a la Revolución, se sustentó en la aplicación de la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, originalmente aprobada en el contexto de la Primera Guerra Mundial contra el imperio alemán y sus aliados. Desde entonces, la estrategia de cerco y asfixia económica se consolidó como un componente central de la política estadounidense hacia Cuba, con el objetivo de limitar el derecho del pueblo cubano a ejercer su soberanía y construir un proyecto independiente, ajeno a la subordinación imperial.
Si bien el bloqueo total se oficializó en esa fecha, desde el triunfo de la Revolución cubana ya se venían aplicando medidas restrictivas orientadas a afectar sectores estratégicos de la economía y la defensa del país. Los objetivos fundamentales de esta política quedaron claramente expresados en el memorando del subsecretario de Estado Lester D. Mallory, fechado el 6 de abril de 1960, donde se planteaba la necesidad de generar descontento y desesperanza mediante el deterioro de las condiciones económicas, privando a Cuba de recursos y suministros para provocar una crisis social que condujera al derrocamiento del gobierno. Tales propósitos, en esencia, han permanecido vigentes a lo largo del tiempo.
• ¿Porque es bloqueo y no embargo?
Las medidas aplicadas por el gobierno estadounidense contra Cuba no se corresponden estrictamente con la definición de "embargo". En términos jurídicos, este término suele entenderse como una medida cautelar destinada a retener bienes para garantizar el cumplimiento de obligaciones legítimas, generalmente autorizada por una autoridad competente. Sin embargo, Cuba no mantiene una condición de deudora frente a Estados Unidos ni ha incurrido en actos que justifiquen, conforme al Derecho Internacional, la confiscación o liquidación de sus recursos. Por tanto, resulta incompatible con las normas internacionales invocar supuestos argumentos de "legítima defensa".
Aunque el Gobierno de los Estados Unidos insista en utilizar el término "embargo", el conjunto de sanciones y restricciones impuestas contra Cuba constituye, en la práctica un bloqueo económico, comercial y financiero. Dichas acciones persiguen el aislamiento y la asfixia económica del país, con el objetivo de debilitar a su población y forzarla a renunciar a su decisión de mantenerse soberana e independiente. Todo ello constituye precisamente elementos cardinales en el concepto de "bloqueo", entendido como el acto de aislar e incomunicar a un Estado para imponer su rendición mediante la coerción o la privación. Su alcance y severidad reflejan medidas propias de un escenario de guerra no declarada contra el pueblo cubano. Además, el bloqueo tiene un componente extraterritorial amplio e integrado, de manera que no estamos en presencia de una simple prohibición de comercio e inversión entre Cuba y los EEUU. Lo que se presenta es una verdadera guerra económica que incluye obstáculos, prohibiciones y medidas de coerción para impedir a terceros países relacionarse con Cuba.
• ¿Se mantiene el bloqueo en la actualidad?
El bloqueo impuesto por los Estados Unidos continúa vigente y ha evolucionado hasta convertirse en una de las formas más prolongadas y complejas de guerra económica dirigidas contra un Estado soberano. Su carácter esencialmente extraterritorial, violatorio del Derecho Internacional, busca mediante presiones, chantajes y penalidades, aislar a Cuba y castigar a quienes establezcan cualquier vínculo económico, comercial y financiero con el país. El objetivo persistente es privar a la Isla de los ingresos necesarios, deteriorar las condiciones de vida de su población, generar escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales, y provocar dificultades estructurales en su desarrollo económico. Entre marzo de 2024 y febrero de 2025, se estima que los daños materiales causados a Cuba ascendieron a aproximadamente 7 556,1 millones de dólares, lo que representa un incremento de casi un 50 % con respecto al ciclo anterior.
Para justificar estas medidas, autoridades estadounidenses han promovido una narrativa destinada a minimizar o incluso negar los efectos del bloqueo, presentándolo como una restricción menor, sin impacto significativo sobre la economía cubana. Sin embargo, la evidencia empírica y las cifras disponibles contradicen esa postura, reflejando consecuencias profundas y continuas en el tejido productivo y social de la Isla. Asimismo, en los últimos meses la política estadounidense ha adoptado un enfoque más abiertamente coercitivo. La orden ejecutiva anunciada el pasado 29 de enero ejemplifica esta tendencia, al declarar públicamente la intensión de privar a Cuba de cualquier suministro de combustible, y así profundizar los mecanismos de asfixia económica establecidos en administraciones previas.
• ¿Qué dice la comunidad internacional?
La administración estadounidense persiste en ignorar el llamado casi unánime de la comunidad internacional para poner fin a esta política ilegal e inhumana contra Cuba. Este reclamo ha sido reiterado en las 33 resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas tituladas "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", las cuales han sido aprobadas desde 1992 con una mayoría abrumadora.
Se han multiplicado las voces que junto al pueblo cubano exigen el levantamiento inmediato de esta política. Entre marzo de 2024 y febrero de 2025 más de 2 mil eventos internacionales y 1703 pronunciamientos condenaron el bloqueo y la inclusión arbitraria de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Incluso en la propia sociedad estadounidense crecieron los llamados para poner fin a estas medidas, con iniciativas de congresistas, académicos, sectores económicos, religiosos y movimientos de solidaridad.
• ¿Cuál es la posición de Cuba?
A pesar de la persistente y hostil política implementada por los Estados Unidos, Cuba mantiene una postura firme en la defensa de la construcción del socialismo. El Estado cubano ha mantenido su denuncia de forma constante e invariable por el levantamiento sin condicionamiento del bloqueo, al considerarlo una medida inhumana e incompatible con los principios del Derecho Internacional.
En reiteradas ocasiones, Cuba ha manifestado su voluntad de establecer una relación civilizada y respetuosa con el gobierno de EE.UU., a través de un diálogo serio, responsable, basado en el Derecho Internacional, en la igualdad soberana, en el respeto mutuo, en el beneficio recíproco, sin injerencia en los asuntos internos y con absoluto respeto a la independencia y a la soberanía de los Estados. Nuestro país, no representa ninguna amenaza para la seguridad nacional estadounidense ni para el bienestar de sus ciudadanos, quienes históricamente han sido recibidos con respeto y hospitalidad cuando han tenido la posibilidad de visitar la Isla.
Bajo este contexto, apelamos al legado del Comandante en Jefe Fidel Castro y recordados sus palabras pronunciadas en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela: "El gobierno de los Estados Unidos nos ha dado una posibilidad de luchar a plenitud al bloquearnos, hostigarnos constantemente y excluirnos de todo, felices incluso de estar excluidos a cambio de la libertad de poder hablar sin compromisos en cualquier tribuna del mundo donde hay tantas causas justadas que defender".
(Cubaminrex)