01/08/2026 | Press release | Distributed by Public on 01/09/2026 08:21
En un momento crucial para que el mundo comprenda lo que está ocurriendo en Venezuela y las consecuencias de la intervención de Estados Unidos, Reporteros Sin Fronteras (RSF) insta a las autoridades a permitir la entrada de periodistas extranjeros al país y a dejar de restringir el trabajo de los medios locales.
Tras años de represión y estricto control de la información bajo el gobierno de Nicolás Maduro, las condiciones para el periodismo en Venezuela se han deteriorado aún más después de la acción militar ilegal de Estados Unidos del 3 de enero y la consiguiente inestabilidad institucional. Los periodistas enfrentan ahora riesgos mayores e imprevisibles en un entorno cada vez más fragmentado, donde prevalece la arbitrariedad. La intimidación, las amenazas directas, la revisión de teléfonos y las eliminaciones forzadas de contenidos periodísticos -prácticas que se generalizaron después de las elecciones de 2024- se ven ahora agravadas por nuevos peligros. Estas amenazas ya no provienen de una sola autoridad estatal identificable, sino de múltiples actores, lo que incrementa significativamente la inseguridad para los profesionales de los medios.
Según RSF, alrededor de 200 periodistas extranjeros se encuentran actualmente retenidos en Cúcuta, Colombia, a la espera de autorización para ingresar a Venezuela. De acuerdo con periodistas colombianos que viven en Cúcuta y que hablaron con RSF -y prefieren permanecer en el anonimato por razones de seguridad-, incluso quienes cuentan con permisos de trabajo válidos podrían no lograr cruzar la frontera, ya que el acceso depende en gran medida de la discrecionalidad de soldados individuales. Muchos de los que logran ingresar al país son posteriormente deportados.
Al mismo tiempo, el gobierno venezolano prácticamente no brinda información oficial, mientras que los medios independientes siguen gravemente debilitados por la presión política, las dificultades económicas y el exilio. Esto ha creado un profundo vacío informativo. Las redes sociales están cada vez más inundadas de desinformación y contenidos manipulados, gran parte de ellos generados mediante inteligencia artificial, incluidos videos fabricados de venezolanos celebrando el ataque estadounidense y deepfakesque muestran a soldados estadounidenses junto a Maduro.
"Hoy existe una enorme opacidad en torno a lo que está sucediendo en Venezuela. En este momento crucial, el gobierno venezolano continúa restringiendo la actividad de la prensa y evitando que periodistas extranjeros informen. Ni siquiera hay información sobre las decenas de personas que, según se informa, murieron durante el ataque de Trump. Sin acceso a la información y sin libertad de prensa, se dan las condiciones ideales para la guerra informativa. En este momento clave para que el mundo comprenda lo que está ocurriendo en Venezuela y las consecuencias de la intervención de Estados Unidos, Reporteros Sin Fronteras (RSF) insta a las autoridades a permitir la entrada de periodistas extranjeros al país y a dejar de restringir el trabajo de los medios nacionales.
Si las intervenciones tienden a multiplicar los riesgos para la prensa, a menudo atrapada en el fuego cruzado, no hay señales de una disminución de la represión gubernamental. El 5 de enero, fuerzas venezolanas detuvieron temporalmente a 14 periodistas durante la investidura de la nueva presidenta, Delcy Rodríguez, en la Asamblea Nacional en Caracas, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela. Desde entonces, otros cuatro periodistas han sido detenidos en la frontera: dos de España, uno de México y uno de Colombia. Aunque todos fueron liberados pocas horas después, al menos seis periodistas permanecen encarcelados en Venezuela por sus actividades profesionales.
Seis periodistas detenidos desde hace algunos meses
Ellos son: Luis López, encarceladodesde junio de 2024; Leandro Palmar y Belices Salvador Cubillán, detenidos en enero de 2025; Nakary Mena Ramos y Gianni González, detenidos en abril de 2025; y Rory Branker, encarceladodesde febrero de 2025 y trasladado el 8 de diciembre desde su lugar de detención a un paradero desconocido.
Nicolás Maduro es considerado un depredador de la libertad de prensa, y Venezuela ocupa el puesto 160 de 180 países en la Clasificación de la Libertad de Prensa de RSF de 2025. RSF sigue de cerca la situación dentro del país y mantiene presencia en la frontera colombiana, en contacto directo con periodistas extranjeros.