04/09/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/09/2026 06:06
Un nuevo informe de la OIT insta a los Estados miembros a fortalecer los sistemas de protección social en respuesta a las transformaciones de los mercados de trabajo. Basado en experiencias nacionales, presenta recomendaciones de política para garantizar que todas las personas trabajadoras - independientemente de su situación en el empleo - estén protegidas frente a los riesgos sociales, permitiéndoles afrontar las profundas transformaciones del mercado de trabajo
9 de abril de 2026
GINEBRA (OIT Noticias) - Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) insta a reforzar de manera decisiva los sistemas de protección social en todo el mundo, advirtiendo de que las actuales brechas en materia de cobertura, adecuación y financiación están dejando desprotegidos a millones de trabajadores en una economía mundial cada vez más volátil. El informe, titulado «Universal social protection in changing labour markets: Protecting workers in all types of employment» (Protección social universal en mercados de trabajo en transformación: Proteger a los trabajadores en todos los tipos de empleo), hace hincapié en que reforzar los sistemas de protección social es esencial para garantizar que todas las personas trabajadoras - independientemente de su situación en el empleo - estén protegidas frente a los riesgos sociales, permitiéndoles afrontar las profundas transformaciones del mercado de trabajo.
Colmar las brechas críticas en la protección
Para hacer frente a las persistentes brechas de cobertura, el informe insta a una extensión progresiva y sistemática de la cobertura, garantizando que todos los trabajadores, incluidos los temporales, a tiempo parcial y por cuenta propia, estén adecuadamente protegidos. Destaca las experiencias de los países en la ampliación de la cobertura de la seguridad social a categorías de trabajadores que a menudo se enfrentan a brechas de protección, como los de las micro y pequeñas empresas, la agricultura, el trabajo doméstico, las modalidades atípicas de empleo y el trabajo por cuenta propia.
Garantizar que los trabajadores en todos los tipos de empleo estén adecuadamente cubiertos no solo respalda los objetivos sociales y económicos, sino que también facilita la transición de la economía informal a la formal.
De una protección mínima a sistemas integrales y adecuados
Más allá de ampliar la cobertura, el informe subraya la necesidad urgente de mejorar la adecuación e integralidad de las prestaciones para aumentar su eficacia en la prevención de la pobreza y la reducción de la vulnerabilidad.
El informe sostiene que la protección social debe ir más allá de los enfoques limitados y reactivos para ofrecer una protección fiable a lo largo de todo el ciclo de vida de las personas, proporcionando apoyo durante las transiciones entre empleos, sectores y formas de empleo, así como en las etapas claves de la vida, desde la primera infancia y la transición de la escuela al mundo laboral hasta la paternidad, los períodos de desempleo, enfermedad, o situación de discapacidad, y la vejez.
Garantizar una financiación sostenible y equitativa
Un mensaje central del informe es que el fortalecimiento de la protección social requiere mecanismos de financiación sostenibles y equitativos. Destaca el papel de la movilización de recursos nacionales -incluidas las cotizaciones a la seguridad social y la fiscalidad progresiva- como elemento central de las estrategias de financiación, complementado, cuando sea necesario, con subsidios públicos para incluir a los trabajadores con capacidad contributiva limitada. Este enfoque permite la mancomunación de riesgos, la redistribución y la sostenibilidad del sistema a largo plazo.
El informe también reconoce que, para los países con capacidad fiscal insuficiente, la solidaridad internacional sigue siendo esencial para apoyar el desarrollo de los sistemas de protección social y para prepararse ante las crisis o responder a ellas.
Construir sistemas resilientes para el futuro del trabajo
En un contexto marcado por el cambio climático, las transformaciones tecnológicas y los cambios demográficos, la publicación subraya que unos sistemas de protección social sólidos son indispensables para la resiliencia. Estos sistemas ayudan a los trabajadores y a las empresas a adaptarse a los cambios, apoyan las transiciones hacia economías más sostenibles y refuerzan la cohesión social.
La directora del Departamento de Protección Social Universal de la OIT, Shahra Razavi, destacó:
«El fortalecimiento de los sistemas de protección social ya no es opcional, es esencial. Necesitamos sistemas que alcancen a todas las personas, proporcionen una protección adecuada y se financien de manera justa y sostenible. Esta es la base para la resiliencia, la justicia social y una transición justa en un mundo del trabajo en constante transformación».
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