05/07/2026 | News release | Archived content
7 mayo, 2026Dos incidentes recientes en el sector del desguace de buques de Bangladesh han sacado a la luz graves deficiencias en materia de seguridad. Aunque ambos astilleros afirman cumplir con el Convenio Internacional de Hong Kong (HKC), los trabajadores siguen enfrentándose a riesgos mortales.
El 28 de abril, un capataz montador de Janata Steel, en Sitakunda, sufrió lesiones graves en el pecho, el cuello y la cabeza mientras desmontaba una escalera de acceso gigante. Volvió al trabajo luego de solo cinco días. Este hecho plantea dudas sobre si los trabajadores pueden tomarse el tiempo de recuperación necesario sin temor a represalias.
Unas semanas antes, un electricista del astillero NB Steel Recycling Yard, gestionado por KR Ship Recycling Yard, falleció a causa de una descarga eléctrica en el trabajo. La Federación de Trabajadores Metalúrgicos de Bangladesh (BMF), afiliada a IndustriALL, intervino para garantizar que los familiares de la víctima recibieran una indemnización superior a la establecida por el sector. Sin embargo, el incidente pone de relieve deficiencias sistémicas más profundas.
Las condiciones de trabajo seguras deben ser innegociables y los empleadores que no las garanticen deben rendir cuentas. Es necesario establecer mecanismos que aseguren una asistencia a largo plazo para los trabajadores afectados y sus familias.
KR Ship Recycling Yard recibió recientemente el premio "Green Factory" del Gobierno por sus logros en materia de seguridad, pero su cumplimiento en la práctica deja mucho que desear. Estos accidentes ponen de manifiesto que las autoridades bangladesíes aún no han garantizado la aplicación eficaz de lo establecido en el Convenio de Hong Kong. Por lo tanto, se requiere una intervención estatal urgente.
A pesar de contar con un marco normativo que exige auditorías, capacitación y supervisión con plazos definidos, las repetidas muertes en astilleros certificados plantean serias dudas sobre cómo se controlan y aplican estas disposiciones en la práctica. La cuestión ya no es si existen normas. Se trata, más bien, de si los trabajadores tienen poder real para detener los trabajos peligrosos antes de que se conviertan en fatales.
El director del sector de la construcción naval y el desguace de buques de IndustriALL, Walton Pantland, afirmó:
"Es desgarrador saber que en abril se han producido dos accidentes más en los astilleros de desguace de buques de Bangladesh, uno de ellos fatal. Se trata de la tercera víctima mortal este año en KR Ship Recycling, una empresa que se supone que cumple con el HKC y que cuenta con la certificación DASR otorgada por el Gobierno. Este año ha habido tres muertos y 17 heridos en Bangladesh, en un momento en el que los astilleros no están especialmente ocupados. Esto es absolutamente inaceptable y demuestra que la industria no ha aprendido nada.
También es trágico que, aunque el programa EIS está listo para su implementación, aún no se haya puesto en marcha, lo que significa que la familia del trabajador fallecido no recibirá una pensión. Esta muerte evitable debe ser el catalizador que impulse el cambio en la industria. Esto no puede seguir así".
La federación afiliada a IndustriALL, BMF, añadió:
"El reciente accidente en el sector del reciclaje de buques de Bangladesh es un trágico recordatorio de la urgente necesidad de transparencia y rendición de cuentas. Una investigación exhaustiva e independiente debe esclarecer las causas de esta catástrofe, y los propios trabajadores deben tener la capacidad de construir un futuro más seguro mediante la participación activa en comités conjuntos de salud y seguridad en el trabajo, así como de ejercer su derecho fundamental a negarse a realizar trabajos peligrosos".