En un acto cargado de simbolismo y compromiso social, el Gobierno Regional de Lambayeque se sumó a las actividades por el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, iluminando su sede institucional de color azul. Esta iniciativa busca sensibilizar a la población sobre la importancia del respeto, la empatía y la plena inclusión de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Bajo el lema "Encendemos la inclusión", la actual gestión regional reafirma su postura de trabajar por una sociedad que rompa barreras y garantice igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.
El encendido de luces azules no es solo un acto estético, sino un recordatorio del deber de las instituciones y de la sociedad civil de comprender y valorar la neurodiversidad. El color azul, reconocido internacionalmente como símbolo del autismo, representa la voluntad de crear entornos seguros y acogedores para quienes perciben el mundo de una manera distinta.
Desde el Gobierno Regional, encabezado por el gobernador Jorge Pérez Flores, se destacó que la inclusión no debe ser solo una palabra, sino una política pública transversal que asegure servicios de salud, educación y trabajo accesibles para las personas con TEA y sus familias.
La iluminación de los espacios públicos es el punto de partida para una serie de esfuerzos que buscan generar una verdadera cultura de respeto en Lambayeque. La institución hizo un llamado a las familias, empresas y colegios a sumarse a esta campaña, promoviendo la integración y eliminando los estigmas que aún persisten.
"Iluminamos nuestros espacios de azul como símbolo de nuestro compromiso inquebrantable con la inclusión. En Lambayeque, impulsamos una sociedad donde cada individuo sea respetado y valorado por su esencia", señalaron representantes de la entidad regional.
Asimismo, se indicó que se continuará impulsando estrategias para fomentar la detección temprana y el acompañamiento profesional, promover espacios públicos accesibles y señalética amigable y sensibilizar a los servidores públicos en el trato adecuado y empático a personas neurodivergentes.
Con este gesto, la región Lambayeque se une a la comunidad internacional en el objetivo de construir un mundo donde la diversidad sea vista como una fortaleza y no como un obstáculo.