03/10/2026 | Press release | Distributed by Public on 03/10/2026 07:18
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha recibido hoy a una representación de los organismos que participaron en la lucha contra los incendios forestales del pasado agosto y ha agradecido la labor conjunta que desarrollaron para garantizar la seguridad de la población en los momentos más críticos. "Hicisteis más que cumplir con vuestro deber. Llegasteis más allá de lo que fijan vuestros contratos, de lo que os obliga vuestra exigencia laboral", ha afirmado.
En el encuentro han participado miembros de Bomberos de Asturias, la Guardería de Medio Ambiente, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil, Protección Civil, empresas forestales, Cruz Roja, el Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) y las unidades especializadas del Ministerio para la Transición Ecológica.
La respuesta conjunta de estos equipos permitió hacer frente a uno de los episodios de fuego más complejos que se han producido en Asturias en las últimas décadas. El operativo contó con el apoyo de otras comunidades como Navarra y Castilla-La Mancha, así como de equipos de Grecia y Andorra, que aportaron personal y recursos adicionales en los momentos más críticos.
"Este encuentro salda una pequeña parte de la deuda que hemos contraído con vosotros, pero el mejor homenaje que podemos dedicaros es mejorar la prevención, soy consciente de ello, por eso el Gobierno de Asturias ha convertido la lucha contra los incendios en una prioridad estratégica, con la implicación de las consejerías de Gestión de Emergencias y de Medio Rural", ha señalado el jefe del Ejecutivo.
Barbón ha insistido en que los incendios de agosto "no fueron un suceso fortuito" y ha hecho referencia la amenaza del cambio climático. A su juicio, frente a la incertidumbre mundial, es preciso agradecer el trabajo y la entrega de los equipos de intervención. "Gracias porque Asurias puede confiar en vosotros", ha añadido.
Fondos para prevenir y combatir el fuego
El presupuesto autonómico para este año reserva cien millones, una cifra récord, para impulsar medidas relacionadas con la prevención y extinción de incendios. Esa cantidad incluye 47 millones para reforzar el Servicio de Emergencias (SEPA) con el fin de contar con 600 personas operativas durante todo el año, modernizar los sistemas de comunicaciones y renovar vehículos.
Otros cinco millones se destinarán a los ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes para robustecer la defensa de la interfaz urbano-forestal, un espacio de alto riesgo donde viviendas e infraestructuras se mezclan con la vegetación. Estos fondos facilitarán la ejecución de desbroces y tratamientos selvícolas, la creación de franjas de protección y el mantenimiento de cortafuegos, además de la mejora de los puntos de agua (hidrantes) para los medios de extinción.
Dentro de esta estrategia, el Gobierno de Asturias moviliza cerca de 28 millones dentro del plan de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales para el bienio 2025-2026. Las actuaciones programadas combinan la prevención activa sobre el terreno con el refuerzo de la vigilancia y la capacidad de respuesta ante emergencias.
El Principado dedica, asimismo, 13 millones a la consolidación del cuerpo de agentes del Medio Natural, cuya labor en el territorio resulta esencial para la vigilancia preventiva, la custodia del paisaje y el apoyo operativo en zonas de difícil acceso.
Por otro lado, con el fin de implicar a las comunidades rurales en la defensa del territorio, se ha puesto en marcha un programa específico para asegurar la protección de los pueblos que incluye talleres, jornadas prácticas y la elaboración de diagnósticos y planes básicos en 60 localidades. De este modo, se logra que vecinos y vecinas conozcan mejor cómo se comporta el fuego, cómo pueden proteger sus viviendas y cómo deben actuar ante una emergencia.
En estos momentos también está en revisión el Plan de Incendios Forestales del Principado (Infopa), con el fin de agilizar los protocolos de respuesta rápida, fortalecer la cooperación entre territorios y facilitar la anticipación ante episodios de riesgo extremo.