07/21/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/21/2026 12:31
Cofradía, Cortés, 21 de julio 2026 (OPS/OMS). Cuando se confirmó la presencia de casos de sarampión en niños en el departamento de Cortés, los equipos de salud sabían que cada día contaba. El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y una respuesta tardía puede facilitar su propagación en escuelas, hogares y comunidades.
Por ello, la Región Sanitaria Metropolitana de San Pedro Sula junto al nivel central de la Secretaría de Salud, con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS, puso en marcha una respuesta intensiva en Cofradía, Naco y otras zonas priorizadas para identificar casos, proteger a la población y cortar las cadenas de transmisión.
Mientras brigadas de vacunación recorrían casa por casa en los sectores bajo vigilancia, equipos de salud realizaban búsquedas activas comunitarias, verificaban contactos y trabajaban con líderes locales para promover la vacunación y despejar dudas entre las familias. Paralelamente, especialistas nacionales y de la OPS apoyaban acciones de organización de servicios, vigilancia epidemiológica, capacitación y comunicación de riesgos para fortalecer la capacidad de respuesta en toda la zona afectada.
La intervención movilizó a hospitales, centros de salud, autoridades municipales, el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), laboratorios, regiones sanitarias y equipos comunitarios en una estrategia coordinada para evitar la dispersión del virus. Como parte de este esfuerzo, se desarrollaron capacitaciones dirigidas a pediatras, epidemiólogos y personal clínico de los principales hospitales de San Pedro Sula, fortaleciendo la detección temprana, el manejo adecuado de casos sospechosos y los mecanismos de notificación.
Uno de los hitos de la misión fue un taller de coordinación interinstitucional que reunió a 75 participantes de las regiones sanitarias Metropolitana de San Pedro Sula y Cortés, hospitales de referencia, redes de atención primaria, laboratorios y autoridades locales. Durante la jornada se revisaron estrategias para reorganizar los servicios de salud, fortalecer el triaje y el aislamiento de pacientes, mejorar la vigilancia epidemiológica y acelerar la respuesta ante posibles nuevos casos.
La cooperación técnica también contribuyó a identificar y cerrar brechas en la vacunación. Los análisis realizados en terreno permitieron detectar sectores donde aún residen niños con esquemas incompletos, especialmente menores que no habían recibido oportunamente las dosis recomendadas. Con esta información, se reorientaron brigadas y recursos hacia las áreas con mayor riesgo, priorizando a los niños más vulnerables.
En Cofradía y Naco, donde se concentraron gran parte de las acciones iniciales, los equipos combinaron vacunación, búsqueda activa de casos y trabajo comunitario para llegar a las familias de manera directa. Estas intervenciones fueron acompañadas por acciones de comunicación de riesgos orientadas a reforzar la confianza de la población en las vacunas y promover la participación de las comunidades en las medidas de prevención.
La respuesta incluyó además la instalación de una sala virtual situacional con mapas georreferenciados que permiten monitorear los casos confirmados y orientar con mayor precisión las actividades de vigilancia, seguimiento de contactos y vacunación. Esta herramienta fortalece la toma de decisiones y facilita una respuesta más rápida ante cualquier cambio en la situación epidemiológica.
Desirée Pastor, consultora de la OPS en inmunizaciones y vigilancia epidemiológica explicó que "la próxima fase del trabajo continuará reforzando las acciones locales en Cofradía y Naco, incluyendo el acompañamiento a brigadas de vacunación y la coordinación con distintos actores del territorio. También se ampliará el apoyo técnico a otros municipios de Cortés vinculados a casos identificados por la vigilancia epidemiológica, con el objetivo de mantener una detección temprana y proteger a la población frente a nuevos riesgos."
El objetivo es claro: que ningún niño quede sin protección y que cada familia tenga acceso oportuno a la vacunación y a los servicios de salud necesarios para prevenir que el sarampión vuelva a ganar terreno en Honduras.