06/23/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/23/2026 10:25
El Palacio Bolívar fue sede de la Sesión Solemne de la Sociedad Bolivariana de Panamá, celebrada en ocasión del Bicentenario de la instalación del Congreso Anfictiónico de 1826. El magno evento tuvo lugar el 22 de junio de 2026 en el histórico Salón Bolívar.
La jornada conmemorativa inició en la Plaza Bolívar con una ofrenda floral por parte de la Sociedad Bolivariana, seguida de la interpretación de los himnos nacionales de los Estados bolivarianos a cargo de la Banda Republicana, bajo la dirección del maestro Dimas Rodríguez.
Posteriormente, en el recinto diplomático, la Banda de Música del Servicio de Protección Institucional (SPI) acompañó la apertura de la sesión con el «Canto a Bolívar», pieza con música de Zenón Eduardo. Como parte de los aportes culturales del programa, Patricia Hevia de Baquero, socia de la organización, dio lectura a los versos del «Canto a Bolívar», una obra escrita por el aviador y poeta boliviano Claudio Moreno Palacios.
El viceministro Carlos Guevara Mann, presidente de la Sociedad Bolivariana, pronunció la alocución de apertura destacando la monumental importancia del 22 de junio de 1826, fecha en que ocho delegados instalaron el primer congreso de naciones libres del Nuevo Mundo. El presidente de la Sociedad Bolivariana subrayó que este cónclave no constituyó un esfuerzo fallido, sino un proyecto adelantado a su época que sentó las bases institucionales del multilateralismo contemporáneo. Recordó que el Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua, suscrito durante aquellas deliberaciones, consagró principios fundamentales como la igualdad soberana, la seguridad colectiva y la solución pacífica de controversias, anticipando la estructura de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Vinculó este profundo legado con la actualidad, resaltando que la conmemoración coincide estratégicamente con la presencia en Panamá de un centenar de delegaciones internacionales con motivo de la Asamblea General de la OEA. Afirmó que este escenario reafirma la inalterable vocación panameña como centro de la política hemisférica y punto de encuentro de las naciones libres, honrando el augusto destino vislumbrado por el Libertador desde la Carta de Jamaica en 1815.
El programa protocolar continuó con la presentación del orador invitado: el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, por el primer vicepresidente de la Sociedad Bolivariana de Panamá, Enrique de Obarrio.
Durante su profunda disertación, el canciller Aramayo reflexionó sobre la visión de Simón Bolívar no solo como líder militar, sino como un pensador político y estadista de extraordinaria lucidez. El diplomático boliviano advirtió que los grandes dilemas identificados por el Libertador, tales como la fragilidad de las instituciones, la polarización y la división interna, mantienen una clara vigencia en toda la región. Explicó que Bolívar comprendió que la conquista de la independencia era apenas el primer paso, siendo la tarea más ardua y compleja la construcción de repúblicas capaces de sostener esa libertad en el tiempo mediante el delicado equilibrio entre el orden y el cumplimiento de la ley.
El ministro Aramayo enfatizó que la integración regional, cuyo primer intento de forma institucional se gestó en Panamá en 1826, no constituye una abstracción romántica, sino una necesidad estratégica para que las naciones puedan enfrentar de manera conjunta crisis compartidas de seguridad, migración y pobreza. Hizo un enérgico llamado a recuperar la virtud cívica y la responsabilidad moral en el ejercicio de la vida pública, señalando que las instituciones requieren ciudadanos sólidamente formados y líderes orientados al bien común para proteger la democracia.
Para concluir su mensaje, el canciller Aramayo recalcó que la libertad conquistada debe traducirse de manera efectiva en oportunidades reales de inclusión, educación y dignidad para todos los sectores de la sociedad, un desafío de fondo que continúa siendo una asignatura pendiente en el continente.
La solemne sesión fue clausurada por el presidente de la Sociedad Bolivariana y culminó con la entonación del Himno Nacional de Panamá por parte de la Banda de Música del SPI, sellando un acto que fortaleció la memoria histórica y la voluntad de cooperación entre los pueblos de América. Con este magno encuentro, Panamá reitera su compromiso con un sistema internacional fundamentado en el respeto mutuo, la unidad y el diálogo permanente.