03/24/2026 | Press release | Distributed by Public on 03/24/2026 20:32
Ginebra, 24 de marzo de 2026 - Desde inicios de marzo, más de 130.000 personas han cruzado hacia la República Árabe de Siria y más de 1 millón han sido desplazadas dentro del Líbano, mientras la guerra en el Medio Oriente impulsa movimientos transfronterizos y desplazamientos cada vez mayores en toda la región.
Estos acontecimientos ejercen presión adicional sobre las comunidades que ya estaban en estado de vulnerabilidad y sobre las necesidades humanitarias cada vez mayores, dijo hoy la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) al citar nuevos datos de su Matriz de Seguimiento del Desplazamiento (DTM).
"La actual situación es un crudo recordatorio de la rapidez con la que la inestabilidad puede volver a perfilar los patrones de movilidad en varias regiones en su totalidad», dijo la Directora General de la OIM Amy Pope. "Muchos de quienes están en movimiento ya están viviendo en condiciones de gran fragilidad, y mientras las presiones aumentan, lo mismo ocurre con las necesidades humanitarias. El apoyo internacional sostenido es esencial para garantizar que las personas reciban la protección y la asistencia que necesitan, sin importar el lugar en el cual se encuentren".
Los movimientos vinculados a la crisis en el Líbano siguen, con más de 130.000 personas que han cruzado a la República Árabe Siria entre el 2 y el 18 de marzo, de acuerdo con la DTM Siria, incluyendo a sirios (95%) y nacionales libaneses (5%). Las necesidades informadas en estas llegadas incluyen la asistencia en efectivo, alimentos y albergues, con la mayor parte de las personas teniendo que depender de los albergues temporales, y a menudo quedándose con parientes o con amigos. La mayor parte de los recién llegados son familias y jóvenes hombres que habían viajado al Líbano para trabajar y que tal vez puedan intentar el regreso una vez que las condiciones lo permitan.
El seguimiento de la movilidad de emergencia también ha registrado a más de 82.000 personas que han llegado a numerosas localidades en Siria, poniendo de relieve el impacto geográfico masivo de estos movimientos y la necesidad de apoyo humanitario sostenido.
Dentro del Líbano, el desplazamiento sigue aumentando marcadamente. De acuerdo con las autoridades nacionales, hasta el 22 de marzo se han registrado más de 1 millón de personas desplazadas internamente, lo cual incluye a más de 134.000 que se están alojando en 644 centros colectivos. La mayor parte están, sin embargo, viviendo fuera de estos centros colectivos, quedándose con parientes y con comunidades de acogida o alquilando, en tanto que otros duermen en autos o a cielo abierto, lo cual ejerce presión adicional sobre la infraestructura local, viviendas y servicios públicos.
En toda la región los patrones de movilidad sugieren que muchos movimientos son precautorios y temporales, puesto que la gente busca seguridad mientras monitorea la evolución de la situación, incluso en Irán. En Irak no se ha observado desplazamiento a gran escala si bien una pequeña cantidad de llegadas vinculadas a las crisis se han registrado en puntos de cruce en frontera.
Mientras tanto, los movimientos desde Irán a Pakistán continúan, con más de 6.700 personas registradas entre el 1° y el 15 de marzo, la mayoría de ellas ingresando por el cruce fronterizo Taftan-Mirjaveh. La mayor proporción corresponde a retornados paquistaníes, junto a nacionales de Irán con visas válidas o permisos de ingreso, tal como lo informaran fuentes gubernamentales.
Si bien los movimientos de retorno desde Irán a Afganistán han sido hasta el momento limitados por cuestiones de seguridad en ambos países, por limitaciones significativas para el transporte dentro de Irán y por expectativas de una pronta resolución al conflicto, se anticipa que tal vez esta situación cambie en lo inmediato. Tras períodos de feriados, se espera un marcado aumento de los movimientos de retorno, impulsado por la inseguridad exacerbada, por la presión, el desempleo y el deterioro en las condiciones de vida de los afganos indocumentados en Irán, que posiblemente disparen retornos forzosos y espontáneos.
Adicionalmente la situación ha impulsado movimientos de nacionales de terceros países en toda la región. Personas de varios países han sido registradas al momento de cruzar a Pakistán, Azerbaiyán y Turkmenistán, cruces a menudo facilitados por sus respectivos gobiernos, desatacando la dimensión internacional de la crisis.
La OIM sigue monitoreando los cambios muy de cerca, trabajando con las autoridades y asociados nacionales para hacer un seguimiento de los movimientos, conformar la respuesta y proveer asistencia donde más se la necesite. Mientras los patrones de desplazamiento evolucionan entre fronteras, el apoyo internacional sostenido será crucial para garantizar que las poblaciones vulnerables no sean dejadas sin acceso a protección, servicios esenciales y asistencia humanitaria oportuna.
La OIM se une al llamamiento del Secretario-General de las Naciones Unidas en favor de una desescalada urgente e irrestricta, para prevenir mayores consecuencias humanitarias. Los civiles, entre ellos migrantes y personas desplazadas, deben ser protegidos en todo momento, y el derecho humanitario internacional deben ser cabalmente respetado.
Podrá leer el informe completo aquí.