En el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, El Ministerio de Salud (Minsa) recuerda la historia de dos héroes, Nazario y Stefanny, quienes en el 2025 fueron los primeros donantes de órganos de la institución en salvar la vida de 10 personas que se encontraban en la lista de espera de un trasplante de órganos.
Stefanny, una joven de 18 años, alegre y llena de vida como la describen sus familiares y amigos, se dedicaba a llevar sonrisas a niños y familias a través de presentaciones junto a un elenco infantil en su natal Chincha. Sin embargo, tras ser diagnosticada con muerte encefálica en el Hospital de Emergencias Villa El Salvador (Heves), su historia se transformó en un poderoso testimonio de amor y solidaridad.
Un caso similar fue el de Nazario, paciente de 46 años, recordado por su familia como un hombre noble y solidario, siempre dispuesto a tender la mano a quienes lo necesitaban. Tras ser diagnosticado con muerte cerebral, su partida marcó también un momento histórico para el Heves, al permitir la realización de un proceso de donación que reflejó el compromiso del equipo de salud y la fortaleza de una familia que decidió convertir el dolor en esperanza para otros.
En vida, ambos héroes habían expresado su voluntad de ser donantes de órganos, decisión que fue respetada y honrada por sus familiares, permitiendo que sus órganos y tejidos fueran destinados a pacientes en lista de espera en distintos hospitales, devolviendo esperanza y una nueva oportunidad de vida a 10 personas.
Al respecto, el Dr. Nigoen Percy Huamani Quispe, director ejecutivo de la institución señaló que "La donación de órganos representa uno de los actos más nobles que puede realizar el ser humano, porque incluso en medio del dolor permite que la vida continúe en otros. Como institución, nos llena de orgullo haber podido acompañar este proceso y contar con la capacidad profesional y humana para contribuir al sistema nacional de trasplantes, brindando nuevas oportunidades a pacientes que esperan una segunda oportunidad para vivir".
El Minsa reconoce el valor y la generosidad de las familias que, en los momentos más difíciles, deciden transformar la pérdida en esperanza y vida para quienes más lo necesitan.