06/10/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/10/2026 04:26
Lucía Cuadro Sáez y Corinna Ghirelli
¿Qué tiene que ver la temperatura del océano Pacífico con lo que cuesta tu compra diaria? Mucho más de lo que imaginas. Fenómenos climáticos lejanos como El Niño y La Niña influyen en los precios de alimentos que consumimos todos los días, por ejemplo, el pan o el café. Y ahora El Niño está cobrando fuerza de nuevo.
10/06/2026
6 min
Aunque El Niño y La Niña se producen al otro lado del mundo, sus efectos se acaban sintiendo en tu bolsillo. Las alteraciones que provocan en el clima influyen en la producción de materias primas en los países afectados, algunos de los cuales son grandes proveedores globales de las mismas. Cuando la producción cae, los precios suben; cuando es muy buena, bajan. Estas variaciones se transmiten a través del comercio internacional y terminan afectando a lo que pagamos en Europa por productos tan cotidianos como el pan, la carne o el café. El brote de inflación tras la pandemia ha reavivado el interés por el impacto en precios de estos fenómenos y del cambio climático en general. Te invitamos a descubrir cómo la inflación puede venir del océano Pacífico, en un momento en el que El Niño está ganando fuerza.
¿SABÍAS QUE…?
Gráfico 1
EL IMPACTO DEL NIÑO Y LA NIÑA SOBRE LA TEMPERATURA DEL MAR
Fuente: Climate.gov
NOTA: Mapas de la anomalía en la temperatura superficial del mar en el Océano Pacífico durante un episodio intenso de La Niña (arriba, diciembre de 1988) y de El Niño (abajo, diciembre de 1997). Mapas basados en datos proporcionados por NOAA View.
Durante un episodio de El Niño, mejoran los rendimientos del trigo en partes de Sudamérica -como Argentina- gracias a lluvias más favorables; en contraste, suele reducirse la cosecha de trigo en Australia por la sequía que este fenómeno genera allí. En conjunto, el efecto positivo suele dominar, de tal modo que aumenta la oferta mundial de trigo y, con ello, se modera su precio en los mercados internacionales. Esa bajada del precio se traslada primero a las harineras, que compran el cereal como materia prima; después a las panaderías, que ven como se reduce el coste de la harina, y que se traduce en un menor precio del pan.
Esquema 1
EL IMPACTO DEL CLIMA EN NUESTRO BOLSILLO
FUENTE: Elaboración propia
¿Y qué ocurre con la carne? Durante episodios de El Niño, suelen mejorar las cosechas de soja de Brasil, principal origen de la soja que importa España. También hemos visto que se reducen los precios de los cereales, que son fuente de alimento clave para el ganado. Dado que la alimentación animal es uno de los principales costes de la producción de carne, el precio de esta tiende a moderarse. Este efecto es especialmente visible en producciones de ciclo corto, como el pollo y el cerdo, donde la alimentación representa una parte muy relevante del coste total. Por eso, cuando El Niño abarata cereales y soja, el precio de la carne suele reducirse.
¿Cuál es el impacto de La Niña? El patrón se invierte: mejoran las condiciones de cultivo del trigo en Australia, mientras que en partes de Sudamérica pueden aparecer sequías o desajustes que limitan la producción. La producción mundial de trigo puede reducirse y empujar al alza el precio internacional del cereal. De este modo, La Niña tiende a presionar al alza el coste del cereal y de los piensos, lo que acaba reflejándose en un mayor precio de la harina, del pan y de la carne.
Un ejemplo de aumento de precio por El Niño es el cacao. En los últimos años, Costa de Marfil y Ghana, que juntos producen cerca del 60% de la cosecha mundial de cacao, han sufrido lluvias extremas y las sequías posteriores asociadas a El Niño. Junto con otros factores, estas condiciones han favorecido la aparición de enfermedades en las plantas, han reducido las cosechas y han impulsado alzas históricas de precios que se han trasladado visiblemente al chocolate.
El efecto de El Niño sobre el café depende de la variedad y del origen de esta materia prima. En muestras recientes y para Europa, se observa que el Niño reduce el precio del café en grano, aunque el impacto no es estadísticamente significativo.
El Niño tiende a abaratar los alimentos en Europa, mientras la niña tiende a encarecerlos, a diferencia de lo que ocurría en el pasado
En la eurozona, como muestra el gráfico 2, encontramos que El Niño tiende a reducir el precio de la cesta de alimentos en aproximadamente un 0,6%-0.7% al cabo de doce meses, mientras que La Niña lo encarece entre un 1-1.1% .
Gráfico2
¿CUÁNTO Y CÓMO AFECTAN EL NIÑO Y LA NIÑA AL PRECIO DE LOS ALIMENTOS EN LA EUROZONA?
FUENTE: Borrallo, A., L. Cuadro-Sáez, C. Ghirelli y J.J Pérez (2026)
NOTA: Las barras muestran cuánto cambian los precios de la cesta de la compra de alimentos en el conjunto de la eurozona un año después de que el episodio de El Niño o de La Niña sea considerado como episodio intenso.
En las décadas de 1970 y 1980, El Niño provocaba fuertes subidas en los precios internacionales de materias primas alimentarias, con incrementos muy superiores al 10% en episodios intensos. En este siglo, su impacto se ha reducido e incluso invertido, como hemos visto en el caso del trigo y productos relacionados.
Este cambio responde a distintos factores: la mayor distancia temporal entre episodios extremos, el despliegue de medidas de protección para la producción y el hecho de que Europa importa cada vez más productos alimentarios de países menos expuestos a estos episodios, gracias a políticas específicas.
¿SABÍAS QUE…?
Todo ello sugiere que la relación entre clima y precios evoluciona con el comercio, la tecnología y las políticas. Y, aunque Europa es hoy menos vulnerable, el riesgo no ha desaparecido y el impacto se sigue trasladando a los precios que pagamos los consumidores.
Estos fenómenos climáticos son un ejemplo de hasta qué punto estamos interconectados económicamente a escala global: episodios remotos que dejan huella en nuestros precios y, poco a poco, en la inflación que nos afecta a todos.
El Niño y La Niña son buenos ejemplos de interconexión global: el clima cambia, la producción y el comercio se ajustan y nuestros precios responden
Para un banco central, comprender esta dinámica es clave para interpretar los cambios inesperados en la inflación de los alimentos, que afecta a la inflación general. Seguir estudiando estas conexiones es fundamental para anticipar riesgos y diseñar políticas que faciliten la estabilidad en los precios de los alimentos.
Además, la investigación cobra aún más relevancia ante la previsión de que el cambio climático intensifique el impacto del clima sobre la inflación. Entender cómo interactúan clima, producción y precios nos ayuda a prepararnos mejor para un futuro donde la seguridad alimentaria seguirá siendo una prioridad fundamental.
Y a cualquiera de nosotros nos ayuda a gestionar nuestros gastos, buscando alternativas que puedan moderar el coste de nuestra compra de alimentos, y a entender cómo el cambio climático puede afectar a nuestra vida diaria.
NOTA: Las opiniones de esta entrada de blog son responsabilidad de los autores y no necesariamente coinciden con las del Banco de España o el Eurosistema.