03/03/2026 | Press release | Distributed by Public on 03/03/2026 20:16
El Ministerio de Salud de la Nación lleva adelante una campaña en hospitales nacionales y SAMIC para promover la donación voluntaria y habitual de sangre. La iniciativa busca garantizar una provisión de calidad, en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades terapéuticas de todos los pacientes.
La donación de sangre es indispensable para el funcionamiento del sistema de salud, ya que no existe tecnología capaz de reemplazarla o producirla artificialmente. Si el 3 al 5% de los ciudadanos concurre a donar 2 veces al año se cubre el 100% de las necesidades del país. A nivel nacional, el sector público registra por año 750.000 donaciones de sangre efectivas. De ese total, el 43 % corresponde a donantes voluntarios y habituales, mientras que el 57 % restante corresponde a donantes de reposición. Ante este panorama, la cartera sanitaria nacional impulsa esta campaña para mejorar en forma cualitativa la donación de sangre y avanzar hacia el 100 % de donación voluntaria y habitual. Se estima que un donante puede salvar hasta 4 vidas.
Las instituciones que participan de la actividad son el Hospital de Alta Complejidad El Cruce (Florencio Varela), el Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas (Morón), el Hospital de Pediatría Garrahan (CABA), el Hospital SAMIC Cuenca Alta (Cañuelas), el Hospital SAMIC Presidente Néstor Kirchner y el Hospital SAMIC Dr. René Favaloro (La Matanza), el Hospital SAMIC El Calafate, Hospital de Alta Complejidad del Bicentenario (Esteban Echeverria), Hospital Nacional y Comunidad Dr. Ramón Carrillo (Lujan), el Hospital Nacional "Doctor Baldomero Sommer" (General Rodríguez), el Hospital Nacional en Red "Lic. Laura Bonaparte" (CABA) y el Instituto Nacional De Rehabilitación Psicofísica Del Sur -INAREPS- (Mar del Plata).
La donación de sangre se trata de un acto sencillo, rápido, y seguro. Puede donar sangre cualquier persona que tenga entre 16 y 65 años; pese más de 50 kg; se sienta bien de salud; no esté transitando enfermedades que se transmitan por sangre (hepatitis, mal de Chagas, etc.); no haya realizado prácticas sexuales de riesgo en el último año; o no se haya realizado tatuajes, perforaciones o escarificaciones cutáneas durante el último año.