06/19/2026 | Press release | Archived content
Parlamento Europeo, Bruselas (Bélgica)
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Buenas tardes y gracias a los medios de comunicación por atender esta tradicional comparecencia después de los Consejos Europeos y, como suele ser habitual, agradecer también a Marcos, al Embajador, a todo el equipo, el trabajo que siempre realizan para que la posición de España sea también recogida en las conclusiones y podamos también influir en la orientación de los debates, debates importantes que hemos tenido a lo largo de este día y medio en Bruselas.
Un Consejo que, como dije ayer, trata muchísimos temas, ha sido muy denso.
Hemos hablado de Oriente Medio, también de la evolución de la guerra en Ucrania felicitándonos por abrir ese proceso de ampliación con el cluster 1 de Ucrania para entrar en la Unión Europea.
Hemos hablado de seguridad, de defensa, de los retos económicos globales, del marco financiero plurianual. Para que nos entiendan los ciudadanos que estén escuchando esta rueda de prensa o viéndola y que no están muy familiarizados con la terminología de Bruselas, estamos hablando de los presupuestos comunitarios de los presupuestos europeos.
En definitiva, en todos ellos España, como siempre es tradicional, ha sido clara, ha sido constructiva. Europa no necesita dar un paso atrás en valores, en principios. Lo que necesita es dar un paso adelante en integración.
Sobre política exterior, bueno, el acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha centrado buena parte de las conclusiones cuando hemos hablado de Oriente Medio. Por supuesto, nos felicitamos de que se haya puesto fin a esta guerra, entre otras cosas porque la factura de la guerra en Oriente Medio está siendo devastadora. Hay que recordar que son más de 7.000 las personas que han muerto, también soldados estadounidenses que han perdido la vida bajo las bombas en la región. Más de 4 millones de personas que se han visto desplazadas y obligadas, por tanto, a abandonar su hogar.
Y aquí en Europa, el coste de nuestras importaciones de combustibles fósiles ha aumentado en 500 millones de euros al día, mientras los fertilizantes, que son muy importantes, sobre todo ahora que empieza la campaña, acumulan subidas superiores al 20%. Recordemos que también los organismos internacionales situaban el crecimiento económico antes de la guerra un 0,5% superior al que es hoy. Y, por otro lado, hay estimaciones que sitúan en 600 mil millones de dólares el coste total de esta guerra que se inició ya, por desgracia, hace unos meses.
Ojalá, en todo caso, desde la posición de España, estemos en el principio del fin de un conflicto que nunca debió producirse. Ojalá, porque los europeos, desde luego, debemos también hacer todo lo que esté en nuestra mano para que se consolide esta paz. Y por eso defendemos tener un papel mucho más relevante en Oriente Medio. Y eso significa también tener coherencia en otras crisis, como es, por ejemplo, la de Gaza o la del conjunto de Palestina. Y también algo que nos afecta y mucho a los españoles, porque tenemos tropas desplegadas bajo la bandera de Naciones Unidas, en el Líbano.
Eso, por tanto, lo que exige es trabajar con nuestros socios en la región. Exige abordar los problemas de raíz. Y, en ese sentido, quiero ser de nuevo claro. La política de tierra quemada, la violencia indiscriminada, el sistemático atropello y el desprecio a los derechos humanos y al derecho internacional, tanto en el Líbano como en Palestina, no contribuyen a la seguridad de nadie. Por supuesto, tampoco contribuyen a la seguridad de un pueblo al que queremos y apreciamos como es el pueblo de Israel.
Y se tienen, por tanto, que terminar de una vez por todas estos atropellos.
Por eso nuestro país ha vuelto a defender una postura firme y coherente en este Consejo, que es avanzar en la implementación de los dos Estados, es suspender el acuerdo parcial de asociación con Israel, es sancionar a quienes hacen apología genocida. Y también, por supuesto, prohibir el comercio con productos fabricados o elaborados en los asentamientos ilegales que se están produciendo en Cisjordania.
En defensa de los mismos valores hemos expresado toda nuestra solidaridad, nuestro apoyo, nuestro compromiso con Ucrania, con el presidente Zelenski, a la que vamos a seguir apoyando hasta alcanzar esa paz que respete su integridad territorial y su derecho a existir.
Esta semana, como he dicho al principio de la intervención, hemos dado un paso importante junto con Moldavia, en su objetivo por lograr la integración en la Unión Europea. Y personalmente he trasladado, como suele ser habitual, al presidente Zelenski nuestro total apoyo en ese camino.
Sobre economía y también el Marco Financiero Plurianual, decir que la posición de España es firme y clara: Europa no será una potencia geoeconómica si no tenemos músculo financiero para serlo y, por tanto, tenemos que construir esa soberanía financiera. Eso significa el euro digital. Eso significa también reforzar el papel del euro en el escenario internacional. También en el marco de los acuerdos comerciales que estamos firmando con terceros países, también con bloques regionales. Eso significa también ir equilibrando la realidad de un sistema financiero internacional claramente predominante por parte de una potencia económica en detrimento de Europa. Por tanto, músculo financiero.
En los últimos tiempos se escucha con frecuencia un diagnóstico que considero profundamente equivocado, y es que algunos achacan nuestra falta de competitividad a la protección del medio ambiente, a la dignificación de las condiciones laborales de nuestros trabajadores y trabajadoras. Nos dicen, por tanto, algo que ya venimos escuchando, incluso después de la crisis financiera y la respuesta neoliberal que se dio: que hay que competir a base de desproteger, que para ser competitivos hay que reducir costes laborales y, por tanto, derechos, en definitiva, que para ser fuertes debemos renunciar a señas de identidad europeas.
Nosotros tenemos otro planteamiento, y creo que además los datos avalan ese otro planteamiento, que es la vía española. Lo hacemos por principios, pero también por hechos.
Como antes he adelantado, somos una de las economías que más crecen de la OCDE. Ayer mismo el Banco de España situó la previsión de crecimiento económico para este año en el 2,3% del Producto Interior Bruto.
En definitiva, llevamos 11 trimestres, nada más y nada menos, consecutivos, siendo la gran economía europea que lidera el crecimiento entre esas grandes economías europeas. Y yo creo que esto es muy relevante.
Lo hacemos con una fuerte creación de empleo: 22,5 millones de afiliados a la Seguridad Social, subiendo el salario mínimo interprofesional, habiendo elevado también el sueldo medio durante estos últimos ocho años de trabajadores y trabajadoras, y haciendo posible también una revalorización de las pensiones y también un aumento de la hucha de las pensiones. En definitiva, avances sociales conjuntamente con rigor fiscal.
Y esto me lleva a los presupuestos de Europa, lo que se llama aquí en Bruselas el Marco Financiero Plurianual, que tiene que ser mucho más ambicioso de lo que es en la actualidad. Nosotros hemos defendido esa posición. No es razonable pedirle a Europa que haga más con menos recursos económicos.
Podemos mejorar la eficiencia, sin duda alguna. Seguro que hay cosas que hay que mejorar, pero tampoco nos engañemos. Necesitamos más recursos económicos propios y necesitamos también continuar, y este es el planteamiento de España, lanzando deudas mancomunadas para financiar bienes públicos europeos. La seguridad puede serlo, la defensa también, pero hay otras muchas políticas, desde el liderazgo climático, el liderazgo también digital, que deben ser financiadas como lo han sido con los fondos Next Generation en los próximos años.
Y, además, tenemos referencias tanto en el informe de Draghi como en el informe de Letta, que hablan claramente de una infrafinanciación europea para hacer frente a todos estos retos. Entre otras cosas, porque los Estados miembros tienen márgenes fiscales muy reducidos.
España, afortunadamente, tiene un déficit público más cercano al 2% que al 2,5%. Tenemos una deuda pública que estamos bajando. Acabaremos esta legislatura por debajo del 100% del Producto Interior Bruto, pero no es la realidad de otros muchos países europeos. Con lo cual es evidente que tenemos que abrir el debate sobre unos presupuestos más ambiciosos, unos presupuestos con más recursos para políticas que son muy características de Europa: la Política Agrícola Común, por supuesto, la política de cohesión. Pero, sin duda alguna, todo lo que tiene que ver con la competitividad, vinculado con la transformación digital y con la transición ecológica.
Segundo, un verdadero mercado único. Y ese es el planteamiento que tiene España de eliminar barreras internas. España está liderando eso que se llama en la jerga comunitaria el Régimen 28, precisamente para agilizar trámites y, por tanto, armonizar.
Frente a aquellos que están defendiendo la desregulación, nosotros defendemos la simplificación y la armonización de la legislación para seguir integrando el mercado único. Esto es lo que nos dice, por ejemplo, el informe de otro ex primer ministro italiano, Enrico Letta.
Dicho de otro modo, lo que tenemos que hacer es seguir en esa integración europea, con esa unión de ahorro y de inversión que haga que esa fuga anual de ahorro europeo, que son 300 mil millones de euros anuales, según nos dice el informe del Enrico Letta, ex primer ministro italiano, no vayan a financiar el crecimiento económico de otros, por ejemplo, el de Estados Unidos, sino que vengan o se queden a financiar el crecimiento económico europeo y también a la industria y a las startups europeas. Este es el planteamiento de presente y futuro que hace España.
Y, finalmente, una Europa abierta al mundo que diversifique, que se extienda. Acuerdos comerciales como los que hemos logrado con Mercosur, con México y, más recientemente, también con India. En definitiva, el planteamiento que ustedes conocen y que ha sido objeto también de algunas otras comparecencias aquí en Bruselas.
Finalmente, algo importante también para España, que a lo mejor no ha contado con mucho debate dentro del Consejo, pero que es relevante, y es la salud global.
Saben ustedes que, en fin, hemos vivido crisis sanitarias muy difíciles, como la del COVID 19. También la crisis del hantavirus, que hemos gestionado con éxito en España, gracias también a la coordinación con Europa y con la Organización Mundial de la Salud. Pero, evidentemente, estamos teniendo, sufriendo también una crisis del ébola en el continente africano y, por supuesto, nosotros hemos manifestado la necesidad de ser solidarios y de reforzar esa agenda común de gobernanza de la salud.
En definitiva, frente a quienes plantean una Europa mucho más pequeña, que racionaliza muchas de las políticas en Europa, nosotros lo que estamos defendiendo es una Europa mucho más fuerte si queremos, efectivamente, ser un país, o un continente, con un peso específico en el escenario internacional.
Y, con esto, quedaría a disposición de las preguntas que me hagan los medios de comunicación.
P.- [Guillermo Pascual, Antena 3] ¿Qué tal? Buenas tardes, presidente. Soy Guillermo Pascual, de Antena 3. Tengo dos preguntas.
La primera es sobre el desarrollo de la cumbre. Me gustaría saber cómo fue el episodio vivido anoche con Giorgia Meloni y con la primera ministra de Dinamarca, sobre políticas migratorias. Hay algunas fuentes que lo que nos dicen es que bueno, que hubo un intercambio de posiciones, digamos, en términos "fuertes", y que a usted le recriminaron la regularización de migrantes. Me gustaría saber que nos cuente un poco cómo fue.
Y tengo una segunda pregunta: ayer, en sus declaraciones, hablando de la imputación del señor Zapatero, nos habló de que la España de 2007 es muy diferente a la España de hoy. Eso entiendo que es porque usted asume que las joyas pueden ser un regalo de 2007. Y entonces, mi pregunta es: ¿cree usted que moralmente era correcto quedarse un regalo como ese, teniendo en cuenta el valor que tienen esas joyas y que no es un simple regalo de cortesía? Gracias.
Presidente.- Bueno, muchas gracias, Guillermo, por sus preguntas. Yo no hablaría de episodio, hablaría de un debate que creo que es necesario y que se está dando en todas las capitales europeas y también se da a nivel europeo.
Lo tuvimos hace dos días en el Parlamento Europeo cuando una mayoría de la derecha, junto con la ultraderecha, lo que plantearon fueron estos centros de internamiento, de deportación de migrantes en Europa fuera del continente europeo. Esto es un debate que existe, en el que además España ha sido claro, rotundo, desde el principio.
Nosotros consideramos que esta solución no va a traer ninguna solución, que es una respuesta absolutamente ineficaz. Es un trampantojo, si me permiten la expresión, que, en primer lugar, simplemente, va a malgastar recursos económicos. Y no son muchos los que tiene Europa, como antes hemos dicho por parte del planteamiento de presupuestos que se hace.
Y, en segundo lugar, porque traslada un mensaje, a mi juicio erróneo hacia aquellos países de origen y de tránsito, con los cuales lo que tenemos que hacer es colaborar, cooperar, empatizar. Porque esos países también están sufriendo la migración irregular y necesitan, por tanto, de esa colaboración y de esa cooperación por parte de Europa y no el mensaje de decir este es su problema y nosotros lo que hacemos es desentendernos del mismo.
Creo que la política migratoria, y ahí están los datos que nos lo avalan, que está implementando el Gobierno de España desde hace ocho años a esta parte con cinco pilares. El primero, una perspectiva europea. Recordar que el Acuerdo de Migración y Asilo ha sido firmado bajo Presidencia española de la Unión Europea.
Dos. Colaboración y cooperación con los países de origen y de tránsito, como estamos haciendo con Mauritania, con Senegal, con Marruecos, con Argelia… En definitiva, con todos los países con los que compartimos vecindad.
Tres. Lucha contra la migración irregular. Quiero recordar los datos. El 35% de bajada de flujos de migración irregular interanual, gracias al compromiso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también de la colaboración de los países de origen y de tránsito. Un 71%, cuando hablamos de las llegadas de migración irregular a las Islas Canarias, que ha bajado. Un 71% en términos interanuales.
Y, en cuarto lugar, todo lo que tiene que ver con la articulación de mecanismos legales de llegada de migración en colaboración con los agentes sociales, porque así nos lo están pidiendo precisamente las empresas. Hay que recordar que en ese proceso de regularización no solamente está la Iglesia Católica apoyándola, sino que también está la patronal. En definitiva, los agentes sociales que son conscientes de que necesitan mano de obra para cubrir vacantes en puestos que son importantes. Por ejemplo, qué sé yo, en el sector de la construcción, precisamente para construir viviendas. Y finalmente, integración.
Y yo soy claro. Se me entiende perfectamente. Habrá personas, líderes, que no compartan esta visión, pero aquellos, aquellas personas que viven ya en nuestro país y que están contribuyendo al desarrollo económico de nuestro país, merecen tener los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Y lo que hay, por cierto, es bastante desconocimiento sobre la realidad migratoria en España, porque la amplísima mayoría de las personas que están solicitando la regularización, el reconocimiento de derechos, en nuestro país es latinoamericana.
Esto es lo que expliqué ayer a propósito del planteamiento que hicieron algunos de los líderes. Lo hicimos, además, en fin, somos presidentes de Gobierno, primeros y primeras ministros y ministras. Por tanto, no hay nada de intensidad, si no, hay un planteamiento sobre una de las políticas más importantes y que diariamente afecta a nuestros a nuestros países y al debate político, lógicamente.
Por tanto, desde luego, nosotros encantados de no solamente hablar, debatir, sino compartir las experiencias de éxito en política migratoria que tiene España, porque creo que tenemos mucho que decir. Y, si tienen alguna duda, pues que hablen con el Vaticano.
Y sobre la segunda de las cuestiones, decir que, a ver, mire, es que yo no estoy dando por bueno nada. Yo lo que digo es que en 2007 no existía una legislación que hoy sí existe en cuanto a los regalos que pueden ser ofrecidos a un presidente o presidenta del Gobierno, como ha sido mi caso, como ha sido el caso de Mariano Rajoy, como ha sido el caso de José María Aznar, de Felipe González, de José Luis Rodríguez Zapatero y del resto de presidentes del Gobierno en la historia de la democracia. Y, efectivamente, fue un presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien hizo ese marco legal precisamente para regular y registrar esos regalos.
P.- [Carlos E. Cué, El País] Gracias. Sí, sobre la inmigración, simplemente a insistir si España está dispuesta a hacer algo para parar eso, si está dispuesta a usar el veto y usar algo para parar los campos de deportación de alguna manera.
Y luego, no sé si lo ha seguido, pero ha habido un choque diplomático. Durante la cumbre, se produce un choque diplomático entre Meloni y Trump. Trump le ha dicho que le dio una foto por "pena". Meloni ha respondido con un vídeo grabado durante la cumbre. Estamos ya al nivel de crisis diplomática.
Usted, que tiene cierta experiencia en enfrentamientos con Trump, no sé si podría… Si ha hablado con Meloni, si le podría aconsejar algo, ahora que hay un cierto acercamiento. Si le puede aconsejar algo a Meloni.
Y luego, con respecto a Zapatero, en sentido más general: con el caso Cerdán, usted le apoyó hasta el informe policial y ahí dejó de apoyarle. Con Ábalos, le dejó de apoyar incluso antes. ¿Por qué esta vez es diferente? ¿Qué tendría que pasar para que usted dejara de apoyar al presidente Zapatero? ¿Qué tendría que ver usted?
Y, con respecto a las joyas, efectivamente, no sé si es contradictorio que el propio presidente que promovió esa legislación para devolver los regalos se quede con los regalos. Yo lo que le quiero preguntar es si usted cree que debería devolverlos. ¿Debería haberlos devuelto en su momento, como hizo el ministro Sebastián? Y, sobre todo, ahora, que es cuando se puede hablar, de 2026: ¿cree que ahora debería devolver esas joyas? Si usted fuera Zapatero en este momento, ¿devolvería esas joyas?
Presidente.- Mire, esa pregunta quien tiene que responderla es el presidente Zapatero, no yo. Pero, en todo caso, hay que reconocer a José Luis Rodríguez Zapatero que quien aprobó esa ley, con una mayoría parlamentaria progresista, liderada por el Partido Socialista, fue, precisamente, José Luis Rodríguez Zapatero.
Yo le puedo contar mi experiencia, para lo que valga. Mi experiencia es que cuando uno viaja, recibe regalos de los cuales no tiene constancia hasta que regresa a Madrid. Por tanto, no se crea que esto es llegar a la capital X o la capital Y y que te den un regalo y que tú sepas exactamente qué es lo que te están regalando. Eso no funciona así.
Son intercambios que se dan de presentes dentro, efectivamente, de la legislación que enmarca este tipo de regalos, que son símbolo de respeto hacia las instituciones que visitan ese país y símbolo de hermandad entre esos países. Y eso es lo que, afortunadamente, el presidente Zapatero impulsó a partir del año 2008, precisamente con la Ley de Buen Gobierno. Y, efectivamente, hay registros sobre esos regalos oficiales.
Sobre cuándo o no, mire, yo creo que lo dije ayer, no ha cambiado nada respecto a hoy. Por tanto, lo voy a repetir: el presidente Zapatero hizo un comunicado donde decía tres cosas: la primera, respeto a la justicia, a la acción de la justicia. La segunda, confianza en su inocencia. Y la tercera, que proclamó su inocencia.
Y yo, como presidente del Gobierno, pero sobre todo como secretario general del Partido Socialista, confío en su inocencia, respeto a la justicia y, sobre todo, proclamo ese derecho constitucional, que en muchas ocasiones se ve atropellado, de la presunción de inocencia. Y, desde el punto de vista personal, pues, evidentemente, manifiesto mi empatía con una situación, imagino, difícil que estará viviendo en casa como consecuencia de la imputación de sus dos hijas.
Y finalmente, sobre la cuestión de… Bueno, yo creo que sobre qué vamos a hacer con estos campos de… Yo creo que ya lo hemos manifestado. Hemos votado en contra. Y, por tanto, si hay una mayoría de países que está de acuerdo en hacerlo, nosotros nos quedamos en minoría.
Por cierto, que ha habido pronunciamientos de la Justicia europea hablando, precisamente, de cuáles son los mínimos exigibles de respeto a los derechos humanos y de las condiciones que deben tener los migrantes que estén en estos centros.
Por lo tanto, yo creo que es este debate algunas veces que se sufre en la opinión publicada, que permea en la opinión pública por parte de determinados líderes, de pensar que estas soluciones innovadoras es que nadie las ha pensado antes. Sí se han pensado todas, pero es que hay muchas, por ejemplo esta, que no valen para nada.
Y, además, es que hay evidencia empírica, hay datos, hay experiencia suficiente como para ser conscientes de que la hoja de ruta, si queremos controlar los flujos migratorios irregulares, queremos hacer frente al invierno demográfico que viven las sociedades occidentales, como es también Europa, y queremos hacer frente al desafío de la prosperidad y no de la decadencia, hay una hoja de ruta muy evidente que tiene que ver con la colaboración y con la cooperación con los países de tránsito y de origen.
Y la cooperación y la colaboración es, de nuevo, empatizar, ser conscientes de que Marruecos, de que Mauritania, de que Senegal también están sufriendo migración irregular proveniente del Sahel, que está sufriendo crisis de inestabilidad, golpes de Estado, emergencias climáticas, crisis humanitarias y crisis económicas.
Y que el mensaje, por tanto, de Europa, no puede ser allá ustedes se las arreglen. Sino colaborar y cooperar con ellos.
Por tanto, creo que, si tenemos que invertir recursos es en eso, no en cosas que no valen para nada. Es mi opinión, la doy claramente. Y, en fin, esto habrá algunos que les moleste o les incomode, pero bueno, es en lo que creo y, además, creo con convicción, porque además los datos están ahí.
Hemos rebajado los flujos de emigrantes irregulares y, además, lo hemos hecho de una manera positiva, constructiva, con todos estos países de origen y de tránsito. Desde el respeto, desde el respeto, porque estos países también exigen ese respeto, como no puede ser de otra manera.
Y, sobre Meloni, quiero decir que ha habido dos cosas. La primera, toda mi solidaridad. Y, segundo, decirles que no solamente lo he hecho públicamente a respuesta de una pregunta suya, sino que también lo he hecho en privado en el propio Consejo Europeo, le he trasladado mi solidaridad ante este ataque, que no es ni político ni personal. Realmente tampoco sé cómo calificarlo.
P.- [Luis Tovar, Telecinco] ¿Qué tal, presidente? Buenas tardes. Soy, Luis Tovar, Informativos Telecinco.
Una pregunta también del debate europeo de estos dos días, sobre todo el punto de Ucrania, ayer con Zelenski en la Cumbre. Me gustaría saber en un momento en el que ayer se habló también de esas posibles negociaciones de paz, de esa figura europea que debe representar a los europeos en unas posibles conversaciones con Rusia. Hemos conocido cómo gente del entorno del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, ha estado en contacto esta semana con funcionarios rusos.
Me gustaría saber su posición y la del Gobierno sobre qué hayque hacer con Rusia. Si usted, por ejemplo, confía en la figura de Antonio Costa como una persona que pueda representar los intereses europeos en esa mesa de negociación. Y si es el momento ya de hablar con Rusia o todavía no.
Y, una segunda pregunta en clave nacional, porque escuchándolo ayer nos surgió una duda.
Presidente.- Eso me pasa por responder a hipótesis.
P.- [Luis Tovar, Telecinco] Creo que imagina por dónde voy, pero le vuelvo a formular la pregunta.
Si usted presenta este año los Presupuestos Generales del Estado y estos presupuestos caen, ¿usted convocará automáticamente elecciones como le pide el PNV? Gracias.
Presidente.- Me pasa por haceros caso, de verdad.
Por responder a la primera de las de las de las preguntas, lo que ha hecho el presidente Costa -por matizarlo, porque creo que es importante, es un matiz relevante para ustedes y también para su comunicación a los ciudadanos a través de sus medios de comunicación- lo que ha hecho ha sido abrir un canal diplomático. No ha iniciado ninguna conversación de paz ni ninguna negociación de paz, simplemente un canal diplomático.
Yo creo que eso es perfectamente comprensible. Y, desde el punto de vista del Gobierno de España, yo diría que necesario. Punto uno.
Punto dos. ¿Cuál es la posición del Gobierno de España respecto a Europa y una potencial participación en esas conversaciones de paz?
Primero, nosotros no somos mediadores, porque efectivamente llevamos más de cuatro años apoyando a Ucrania en su defensa de la integridad territorial y su defensa y su derecho a existir y no ser invadido, en este caso por una fuerza agresora como es la Rusia de Putin.
Por tanto, el papel que eventualmente Europa debe tener en esas negociaciones de paz no es de mediación. Entre otras cosas, porque fíjese que precisamente esta semana pasada, o esta semana que acabamos, hemos iniciado la apertura de lo que se llama aquí el cluster 1 para empezar la negociación de la ampliación de Europa a Ucrania y a Moldavia.
Con lo cual, en todo caso, cuando se produzcan esas conversaciones, nosotros no somos mediadores, somos parte, porque efectivamente no solamente estamos hablando de Ucrania, sino que estamos hablando también de la arquitectura de seguridad europea.
En tercer lugar, en esos potenciales acuerdos de paz que se puedan producir -y ojalá sean antes que más tarde, porque nadie quiere la guerra, al menos desde Europa y desde Ucrania, quien la ha querido es quien ha invadido Ucrania, que es la Rusia de Putin- hay como dos ámbitos: uno el institucional y otro el que tiene que ver con los acuerdos de seguridad, las garantías de seguridad.
Acuérdese que hemos hablado mucho de ello cuando, por ejemplo, la coalición de voluntarios, nos hemos reunido en París o en Londres y se hablaba de qué garantías de seguridad van a aportar los Estados que participamos de esta coalición de voluntarios.
Por tanto, en lo que es la parte institucional, tiene toda la lógica, todo sentido, que sea el presidente del Consejo Europeo. Pero desde el punto de vista de las garantías de seguridad, la lógica es que sean los Gobiernos, porque son los que tendremos eventualmente que aportar esas garantías de seguridad al acuerdo de paz.
Con lo cual, digamos que habría como dos vías en donde Europa no participaría como mediador, sino como representante de los Estados miembros, porque estamos preocupados por nuestra arquitectura de seguridad y, lógicamente, también con un país que quiere pertenecer a Europa y con los cuales hemos abierto ya ese proceso de ampliación como es Moldavia y como es Ucrania.
Y, respecto a su última pregunta, que es sobre los presupuestos, las hipótesis y demás. Se lo voy a decir muy claramente, porque presentaremos los presupuestos en 2026 y habrá elecciones en 2027.
Y no habrá elecciones conjuntamente con las municipales y con las autonómicas. Y ya no puedo decirles más, porque yo lo que quiero es … pero bueno, la realidad es muy dinámica, Carlos. Pero bueno, mi ambición y mi objetivo, como he dicho siempre y así lo he manifestado, es que las legislaturas, cuando no gobierna la derecha, también son de cuatro años.
Bueno, muchas gracias.
Que tengan un buen regreso.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)