American Heart Association

09/17/2026 | Press release | Archived content

La salud renal de las mujeres puede pasarse por alto, lo que retrasa oportunidades cruciales de prevención y tratamiento

La salud renal de las mujeres puede pasarse por alto, lo que retrasa oportunidades cruciales de prevención y tratamiento

Una nueva declaración científica de la American Heart Association fomenta el acceso equitativo a la atención renal, los análisis de investigación específicos por sexo y mucho más para mejorar la salud renal de las mujeres

Aspectos destacados de la declaración:

  • El diagnóstico de la enfermedad renal crónica (ERC) en las mujeres suele retrasarse, y ellas tienen menos probabilidades de comenzar la diálisis o recibir un trasplante de riñón.
  • Varios factores específicos de las mujeres influyen en la salud renal y cardiovascular durante toda su vida. Estos incluyen la salud menstrual, el embarazo y el posparto, las enfermedades autoinmunitarias, así como factores sociales y culturales.
  • Las mujeres siguen estando subrepresentadas en los ensayos clínicos sobre la ERC.
  • La declaración sugiere avanzar en la salud renal de las mujeres mediante la inclusión de la evaluación de la salud reproductiva en la atención de la ERC, el aumento de la inscripción de mujeres en ensayos clínicos, el análisis específico por sexo de los hallazgos del estudio y estudios adicionales sobre cómo la biología femenina y las etapas de la vida afectan la función renal y el efecto de los tratamientos de la ERC.

Prohibida su divulgación hasta las 4 a. m. CT/5 a. m. ET del jueves 17 de septiembre del 2026

DALLAS, 17 de septiembre del 2026 - La enfermedad renal crónica (ERC) (sitio web en inglés) afecta a aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en todo el mundo; sin embargo, el diagnóstico a menudo se retrasa y las mujeres tienen menos probabilidades de recibir tratamientos cruciales como la diálisis o un trasplante renal en comparación con los hombres, según una nueva declaración científica de la American Heart Association publicada hoy en la revista insignia de la Asociación Circulation.

La declaración sugiere mejorar la atención renal de las mujeres mediante el reconocimiento de cómo los factores biológicos y sociales propios de las mujeres afectan la salud renal, y mediante el diseño de investigaciones que incluyan análisis específicos por sexo de la función renal y de los medicamentos para la ERC.

"Muchos casos no se diagnostican en mujeres porque las pruebas comunes y la investigación no siempre reflejan la biología y las etapas de la vida de las mujeres", comentó Eman Y. Gohar, Ph.D., M.S., FAHA, presidenta voluntaria del grupo de redacción de la declaración científica.

"Las diferencias biológicas incluyen la genética, los cromosomas sexuales, las hormonas, las respuestas del sistema inmunitario y las diferencias en la forma en que el cuerpo procesa y responde a los medicamentos", afirmó Gohar. "También necesitamos reconocer los factores específicos de las mujeres que no se aplican de la misma manera a los pacientes varones. Estos incluyen la salud menstrual, el embarazo, los cambios durante el posparto y la menopausia (sitio web en inglés) así como factores socioeconómicos, como las barreras financieras o las expectativas culturales. Cada uno de estos factores plantea consideraciones que son específicas de las mujeres y que pueden requerir una atención personalizada".

La declaración científica, "Women's Kidney Health in Focus" (La salud renal de las mujeres en el foco de atención), enumera siete desafíos a los que se enfrentan las mujeres en el cuidado renal:

  • Subrepresentación en los ensayos clínicos
  • Menos acceso al tratamiento
  • Retraso en las derivaciones
  • Resultados adversos del embarazo (sitio web en inglés)
  • Menopausia
  • Más efectos adversos de los medicamentos para el tratamiento de las enfermedades renales
  • Tasas más bajas de trasplante de riñón

Efectos de los medicamentos y subrepresentación en los ensayos clínicos

Según la declaración, las mujeres pueden tener respuestas diferentes a los medicamentos para el tratamiento renal en comparación con los hombres, pero siguen estando subrepresentadas en los ensayos clínicos.

"Las mujeres no son simplemente versiones más pequeñas de los hombres", afirmó Gohar, una profesora asistente de medicina en el Vanderbilt University Medical Center en Nashville, Tennessee. "Sus biologías, etapas de la vida reproductiva y respuestas a los medicamentos pueden diferir, y esas diferencias deben reflejarse en la atención clínica y en la investigación".

Las mujeres y los hombres pueden responder de manera diferente a los medicamentos debido a las diferencias en la forma en que estos se absorben, distribuyen, descomponen y se eliminan del cuerpo. De hecho, las investigaciones de laboratorio señalan que los receptores de estrógeno podrían desempeñar un papel en la función renal de las mujeres.

La enfermedad renal puede ser poco reconocida en las mujeres, lo que genera un retraso en las derivaciones para su atención

La función renal se suele calcular mediante el uso de creatinina, un producto de desecho generado por los músculos. Debido a que las mujeres suelen tener menos masa muscular y pueden producir menos creatinina, estas estimaciones no siempre reflejan con precisión la función renal, lo que puede ocasionar que la enfermedad renal en algunas mujeres se clasifique de manera incorrecta o que se reconozca más tarde.

Entender los aspectos de la salud renal que son únicos en las etapas de la vida de las mujeres es fundamental para avanzar en la medicina de precisión.

La salud renal y la salud reproductiva están estrechamente relacionadas

"La salud renal y la salud reproductiva están entrelazadas", afirmó Gohar. "El embarazo, la salud menstrual y la menopausia pueden proporcionar información importante sobre la salud renal actual y futura de una mujer".

El embarazo en mujeres con ERC puede aumentar el riesgo de progresión de la enfermedad renal y de complicaciones del embarazo. Se recomienda tomar medidas para controlar la presión arterial, el azúcar en la sangre y el peso corporal para las mujeres con ERC que planean quedar embarazadas.

En las mujeres sin ERC, las complicaciones del embarazo, como la preeclampsia, pueden indicar un aumento del riesgo de padecer enfermedades renales, enfermedades cardíacas y ataques o derrames cerebrales en el futuro.

La menopausia natural antes de los 45 años y la extirpación quirúrgica de los ovarios antes de los 50 años están relacionadas con un mayor riesgo de ERC. Otros factores que contribuyen a la ERC después de la menopausia incluyen el aumento de la obesidad, la diabetes tipo 2 y el colesterol alto.

La declaración sugiere que la inclusión de la evaluación de la salud reproductiva en la atención de la ERC es un paso hacia el avance de la medicina renal de precisión.

Además del embarazo y la menopausia, otras afecciones específicas de las mujeres influyen en el riesgo de ERC. El síndrome de ovario poliquístico, un trastorno hormonal común entre las mujeres, y el lupus, una enfermedad autoinmunitaria que es más común en las mujeres que en los hombres, están relacionados con un mayor riesgo de ERC.

Las mujeres enfrentan brechas en el acceso oportuno a la atención renal y a los trasplantes de riñón

Las mujeres tienden a comenzar la diálisis a un nivel más bajo de función renal en comparación con los hombres, lo que indica un retraso en el inicio del tratamiento. También tienen menos probabilidades de recibir un trasplante de riñón. A nivel mundial, los hombres reciben trasplantes de riñón aproximadamente un 30% más que las mujeres. En algunos países de ingresos bajos y medianos, la brecha es de más de 10 a 1.

La pobreza, la limitada alfabetización sanitaria, las responsabilidades de cuidado, las expectativas culturales, el apoyo limitado y los costos del tratamiento pueden retrasar el diagnóstico o dificultar el acceso a la atención especializada. Estas barreras pueden ser especialmente graves en entornos con recursos limitados donde el acceso a especialistas en riñón, diálisis o trasplante es limitado.

La enfermedad renal es parte del síndrome cardiovascular-renal-metabólico

La ERC es un factor importante que contribuye al riesgo de padecer enfermedades cardíacas y ataques o derrames cerebrales, por lo que forma parte del síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM, por sus siglas en inglés).

La diabetes, otra parte del síndrome CKM, es la principal causa de la ERC en todo el mundo. Entre las personas con diabetes, algunas evidencias sugieren que las mujeres pueden evolucionar a insuficiencia renal a tasas más altas que los hombres.

Oportunidades para mejorar la atención renal de las mujeres

La declaración identifica prioridades de investigación que incluyen la inscripción de suficientes mujeres en ensayos clínicos para determinar si los tratamientos afectan a mujeres y hombres de manera diferente, así como la presentación de los resultados por sexo y factores específicos de la salud reproductiva. Las investigaciones futuras pueden ayudar a los profesionales de cuidados de salud a detectar la enfermedad renal de forma temprana y a elegir tratamientos más seguros y eficaces.

Esta declaración científica fue preparada por el grupo voluntario de redacción en nombre del Comité Renal en Enfermedades Cardiovasculares de la American Heart Association del Consejo Renal en Enfermedades Cardiovasculares; el Consejo de Cardiología Clínica y el Consejo de Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica. Las declaraciones científicas de la American Heart Association promueven una mayor conciencia sobre los problemas causados por las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales, y ayudan a facilitar las decisiones fundamentadas sobre los cuidados de salud. En las declaraciones científicas, se describe lo que se conoce actualmente sobre un tema y las áreas que necesitan investigación adicional. Si bien las declaraciones científicas sirven de base para el desarrollo de las pautas, no constituyen recomendaciones de tratamiento. Las pautas de la American Heart Association proporcionan las recomendaciones oficiales de la Asociación para la práctica clínica.

Los coautores son la vicepresidenta Silvi Shah, M.D., M.S.; Ester S. Oh, Ph.D., M.S.; Sofia B. Ahmed, M.D., MMSc; S. Ananth Karumanchi, M.D.; Roy Mathew, M.D.; Sayna Norouzi, M.D.; Giorgina Piccoli, M.D.; Jane Reckelhoff, Ph.D., FAHA; Amanda Vinson, M.D.; Licy L. Yanes Cardozo, M.D. Las divulgaciones de los autores están enumeradas en el manuscrito.

La Asociación recibe más de un 85% de sus ingresos de fuentes que no son empresas. Estas fuentes incluyen contribuciones de personas particulares, fundaciones y patrimonios, así como ganancias por inversiones e ingresos por la venta de nuestros materiales informativos. Las empresas (incluidas las farmacéuticas, los fabricantes de dispositivos y otras compañías) también realizan donaciones a la Asociación. La Asociación tiene políticas estrictas para evitar que las donaciones influyan en el contenido científico y en las posturas de sus políticas. La información financiera general está disponible aquí (sitio web en inglés).

Recursos adicionales de la American Heart Association:

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American Heart Association published this content on September 17, 2026, and is solely responsible for the information contained herein. Distributed via Public Technologies (PUBT), unedited and unaltered, on October 01, 2026 at 16:31 UTC. If you believe the information included in the content is inaccurate or outdated and requires editing or removal, please contact us at [email protected]