02/06/2026 | Press release | Distributed by Public on 02/06/2026 06:00
Share
Descubra cómo la ciencia y la tecnología nucleares, a través de la iniciativa Rayos de Esperanza del OIEA, están infundiendo esperanza a enfermos de cáncer de regiones desfavorecidas.
El cáncer es un gran desafío de salud pública a escala mundial, especialmente en países de ingreso mediano y bajo que registran casi el 70 % de las muertes relacionadas con esa enfermedad y donde el acceso a cuidados especializados es limitado.
Desde su puesta en marcha en 2022 por el Director General del OIEA, Rafael Mariano Grossi, Rayos de Esperanza ha adquirido más de 90 equipos de diagnóstico y tratamiento para países de ingreso mediano y bajo, incluidos diez aceleradores lineales y 55 mamógrafos. Más de 100 países se han sumado a Rayos de Esperanza, y la iniciativa ha recaudado más de 90 millones de euros en fondos extrapresupuestarios para apoyar la atención oncológica en países de ingreso mediano y bajo.
Además, se han establecido 18 centros de referencia, que imparten capacitación a más de 700 profesionales de oncología de todas las regiones sobre el uso seguro y óptimo de la medicina radiológica.
"Rayos de Esperanza está cambiando la realidad sobre el terreno y es un ejemplo concreto de cómo el OIEA cumple, -dijo el Director General del OIEA, Sr. Grossi-. Se están construyendo hospitales y se está transfiriendo tecnología, pero aún podemos hacer más para acercar la atención oncológica a quienes más la necesitan".
El OIEA está ampliando el acceso a la medicina nuclear y el tratamiento oncológico en países de ingreso mediano y bajo, respaldando la atención a pacientes de todo el mundo que tienen acceso escaso o nulo a tratamiento. (Fotografía: OIEA).
Según las últimas estimaciones del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), 10 millones de personas murieron por cáncer y se espera que esta cifra prácticamente se duplique para 2045. El aumento de los casos se ve impulsado por múltiples factores, entre los que se encuentran el envejecimiento de la población y factores de riesgo ambientales y de estilo de vida.
La radioterapia es necesaria para tratar a más de la mitad de los enfermos de cáncer, pero el acceso a esta herramienta esencial sigue siendo desigual. Rayos de Esperanza se puso en marcha en Addis Abeba (Etiopía) e inicialmente se puso énfasis en África, dado que muchos países de ese continente todavía no tienen ni una sola máquina de radioterapia.
Malawi fue uno de los primeros países en beneficiarse de esta iniciativa y en julio de 2025 inauguró su primer centro público de radioterapia en el Hospital Central Kamuzu de Lilongwe.
"El nuevo Centro Nacional de Oncología ha marcado un antes y un después en la atención especializada en Malawi, -dijo el Dr. Leo Masamba, oncólogo clínico del Centro.- Solo en los primeros seis meses hemos administrado tratamiento a más de 100 pacientes y muchos más están registrados para recibir tratamiento en el futuro".
En África, la iniciativa también contribuye al establecimiento o la ampliación de centros nacionales de radioterapia en el Chad, Etiopía, Kenya, Lesotho, Liberia, el Senegal, el Togo y Zambia, y en América Latina a la ampliación de la atención radioterapéutica en Honduras, México, el Paraguay y la República Dominicana.
La nueva instalación de Malawi cuenta con cuatro búnkeres de radioterapia, dos de braquiterapia, dos aceleradores lineales, una unidad de cobalto 60, un simulador de tomografía computarizada y una sala de braquiterapia. (Fotografía: M. Kumwembe/Hospital Central Kamuzu, Lilongwe)
La medicina nuclear y las técnicas de diagnóstico por la imagen son indispensables para la detección precoz de tumores, lo que ofrece a los pacientes mejores posibilidades en el tratamiento y reduce la mortalidad.
Con una incidencia estimada de 2,3 millones de casos por año, el cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres a nivel mundial. Mediante mamografías periódicas se puede detectar la enfermedad a tiempo, antes de que aparezcan los síntomas.
Rayos de Esperanza está entregando 55 mamógrafos en África, América Latina y el Caribe, con lo que cierra una gran brecha en el diagnóstico por la imagen y beneficia a miles de mujeres.
El Hospital Nacional Nuestra Señora de Fátima, en Cojutepeque (El Salvador), fue uno de los primeros en recibir los mamógrafos del OIEA. El centro atiende al departamento de Cuscatlán y departamentos aledaños y ahora tiene capacidad para examinar a más de 20 mujeres al mes con miras a detectar cáncer de mama. La dirección del hospital indicó que "desde julio de 2025, 137 mujeres han recurrido a este servicio y el 3 % de ellas presentó signos altamente indicativos de neoplasia maligna. Esas mujeres fueron derivadas inmediatamente a atención especializada y se reforzó la atención temprana y la continuidad del tratamiento".
La iniciativa también está ampliando los servicios de medicina nuclear en Kenya, Kirguistán, el Senegal y el Togo. En Jordania, a principios de 2025, se inauguró en el Hospital Al Bashir un escáner de PET-CT, el primer equipo avanzado de diagnóstico de medicina nuclear en un hospital público del país, que se espera beneficie a más de 500 pacientes.
Inauguración de nuevos equipos de PET-CT en el Hospital Al-Bashir en Jordania en febrero de 2025. (Fotografía: S. Thaer/Departamento de Medicina Nuclear del Hospital Al Bashir).
Además de proporcionar equipo y capacitación, Rayos de Esperanza ayuda a los países a sentar las bases de seguridad tecnológica y seguridad física necesarias para lograr una medicina radiológica de calidad, que tenga como eje central la protección del paciente. El apoyo incluye auditorías de la calidad, misiones de expertos y orientación técnica.
Mediante la iniciativa también se presta apoyo a evaluaciones de las capacidades nacionales de control del cáncer a través de evaluaciones imPACT, y se gestionan alianzas con gobiernos, el ámbito académico, empresas del sector privado e instituciones financieras para ayudar a los países de ingreso mediano y bajo a liberar recursos para cubrir estos servicios esenciales.
En 2025, el OIEA recibió un acelerador lineal donado por Varian en el marco de Rayos de Esperanza para ser instalado en el Hospital Black Lion de Etiopía, mientras que Djibouti y Uzbekistán obtuvieron préstamos del Banco Islámico de Desarrollo para establecer o ampliar los servicios de medicina radiológica.
Repartidos en cuatro regiones, los centros de referencia de Rayos de Esperanza ayudan a materializar la cooperación técnica del OIEA mediante actividades de capacitación en oncología y física médica y promueven la investigación para garantizar el mejor uso de los recursos limitados.
En cooperación con centros de referencia, se ejecutarán varios nuevos proyectos coordinados de investigación en el ámbito de la atención oncológica para fortalecer la práctica clínica y respaldar la ejecución de programas en el marco de Rayos de Esperanza. El recientemente iniciado PCI sobre la delimitación del contorno del cáncer de próstata basada en tomografía computarizada y verificada mediante IA representa un paso fundamental en el proceso de planificación de la radioterapia y se invitó a los 18 centros de referencia a participar en él.
Los centros de referencia también aportan datos a la Red Unificada Sostenible para la Innovación y la Excelencia Científica en Medicina Radiológica (SUNRISE), una base de datos mundial diseñada para recopilar datos rigurosos y actualizados sobre los centros oncológicos para medir y demostrar el impacto de las mejoras en la medicina radiológica, con un enfoque en la sostenibilidad y la eficiencia en función de los costos.
Más de 500 profesionales han concurrido a talleres presenciales organizados en estos centros y otros 200 han participado en línea.
Oncólogos de Asia aprendieron sobre técnicas avanzadas de tratamiento, como la radioterapia ultra hipofraccionada, que reduce el tiempo y el costo del tratamiento, y la teranóstica, un método combinado para diagnosticar y tratar tumores mediante radiofármacos.
En Europa, Asia Central y América Latina, profesionales de la medicina radiológica intercambiaron prácticas óptimas en oncología pediátrica para mejorar la atención oncológica infantil.
A fin de contribuir a la sostenibilidad a largo plazo, el OIEA sigue impartiendo capacitación a los centros de referencia, y dota de equipo a la red para mejorar los conocimientos especializados y la prestación de apoyo a los países vecinos.
"Poco después de sumarnos a Rayos de Esperanza, participamos, en calidad de centro de referencia, en un taller del OIEA sobre la preparación de capacitación normalizada en relación con cánceres ginecológicos, y recibimos del Organismo herramientas de realidad virtual para practicar procedimientos de braquiterapia. Gracias a este apoyo hemos podido adoptar un enfoque didáctico más estructurado y armonizado, que ahora extendemos a profesionales de toda nuestra región a través de nuestro centro de referencia", dijo el Dr. Umesh Mahantshetty, radioncólogo del Tata Memorial Centre.
La radioterapia es una importante opción de tratamiento para los pacientes. (Fotografía: D. Calma/OIEA)