03/26/2026 | News release | Distributed by Public on 03/26/2026 04:44
Una nueva investigación lo confirma: la creatividad de la inteligencia artificial (IA) es un mito. Aunque los modelos de IA generativa actuales pueden parecer agentes creativos autónomos, al analizar su proceso imaginativo paso a paso se descubre que sus habilidades creativas no son reales. Esta es la conclusión que revela un nuevo estudio publicado en la revista Advanced Science y liderado por un equipo internacional de expertos del Grupo de Investigación en Cognición y Plasticidad Cerebral del Instituto de Neurociencias de la UB (UBneuro), el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), el Centro de Visión por Computador (CVC-UAB) y Vienna Cognitive Science Hub.
Una nueva investigación lo confirma: la creatividad de la inteligencia artificial (IA) es un mito. Aunque los modelos de IA generativa actuales pueden parecer agentes creativos autónomos, al analizar su proceso imaginativo paso a paso se descubre que sus habilidades creativas no son reales. Esta es la conclusión que revela un nuevo estudio publicado en la revista Advanced Science y liderado por un equipo internacional de expertos del Grupo de Investigación en Cognición y Plasticidad Cerebral del Instituto de Neurociencias de la UB (UBneuro), el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), el Centro de Visión por Computador (CVC-UAB) y Vienna Cognitive Science Hub.
La investigación, centrada en la creatividad visual y la imaginación, se inició en 2024 durante un taller organizado por la Fundación Èpica La Fura dels Baus, que centra su labor en la promoción de colaboraciones interdisciplinares entre ciencia, tecnología y arte.
A raíz de este taller, los expertos articularon una innovadora metodología para estudiar la creatividad. Prepararon una tarea de imaginación visual-creativa basada en estímulos abstractos, comparando el rendimiento creativo de un modelo de IA de generación de imágenes, con y sin guía humana, con el de dos grupos de personas: artistas visuales y población en general. Para que los dibujos resultantes fueran comparables, el modelo de IA se entrenó utilizando las producciones creativas de los participantes humanos y recibió una indicación (prompt) más o menos elaborada dependiendo de si se la evaluaba con o sin guía humana.
Unanimidad entre los evaluadores: las producciones de los humanos son más creativas
Un grupo de personas y dos IA fueron los encargados de evaluar el grado de creatividad de los dibujos según cinco criterios: agrado (en inglés, liking, es decir, en qué medida el dibujo les gustaba), viveza, originalidad, estética y curiosidad. En todos los casos, los resultados fueron claros y rotundos: los artistas visuales recibieron la mayor puntuación (más creativos), seguidos de la población en general, la IA guiada por humanos y, con una gran diferencia, el modelo de IA autosuficiente y sin guía humana.
«Aunque el modelo de IA fue entrenado con las producciones creativas de los participantes humanos, mostró un rendimiento deficiente en la producción de imágenes creativas; de hecho, lo hacía aún peor cuando no recibía ayuda humana», explica el experto Xim Cerdá-Company, investigador del IDIBELL y el CVC-UAB, y colíder del estudio.
Estudiar la creatividad como un proceso, no solo por los resultados
Para el equipo investigador, la contribución de esta investigación al estudio de la IA y la ciencia cognitiva es doble. Por un lado, destaca la necesidad de utilizar una gama diversa de medidas y modelos a la hora de investigar un proceso tan complejo y polifacético como la creatividad. «Actualmente, la creatividad de la IA se valora casi exclusivamente según tareas de creatividad verbal, sesgando los resultados y llegando a presentar la IA como un agente creativo. Con una aproximación distinta, y valorando directamente el proceso imaginativo desde la ideación hasta la ejecución, hemos demostrado que esto no es verdad», continúa Cerdá-Company. «La creatividad debe estudiarse como un proceso, no focalizarnos solo en sus resultados», añade.
«Los modelos actuales de IA generativa están todavía lejos de reproducir procesos creativos independientes», concreta el profesor Antoni Rodríguez-Fornells, colíder del trabajo y jefe del Grupo de Investigación en Cognición y Plasticidad Cerebral de la UB, el IDIBELL y el UBneuro. Esto evidencia la necesidad fundamental de intervención humana en múltiples etapas del proceso creativo de los modelos de IA, desde el entrenamiento hasta la generación de ideas.
«No se pueden evaluar las capacidades técnicas de generación de imagen de la IA de forma aislada. Hay que explorar el proceso creativo en sus múltiples componentes y, al hacerlo, se hace evidente que la IA depende directamente de nuestra intervención», concluye el profesor Rodríguez-Fornells, miembro de la Facultad de Psicología e investigador ICREA.
En el trabajo también ha participado el profesor Dan Dediu, de la Facultad de Filología y Comunicación y el Instituto de Sistemas Complejos (UBICS) de la UB.
Artículo de referencia:
Silvia Rondini, et al. «Stable Diffusion Models Reveal a Persisting Human-AI Gap in Visual Creativity». Advanced Science, marzo de 2026. DOI: 10.1002/advs.202524142.