03/24/2026 | News release | Distributed by Public on 03/24/2026 11:32
Evertec Trends
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En la era de los pagos digitales, implementar una estrategia de prevención de fraude proactiva, basada en tecnologías robustas y sofisticadas, se ha vuelto indispensable para la sostenibilidad de las instituciones dentro del ecosistema financiero.
En los últimos años, los intentos de fraude han alcanzado niveles de complejidad sin precedentes, aprovechando cada vez más los avances tecnológicos y las vulnerabilidades humanas. Este escenario ha obligado a las empresas a cambiar de enfoque: pasar de un modelo reactivo a uno predictivo, donde la prioridad es anticipar las amenazas antes de que ocurran.
En este contexto, integrar inteligencia artificial (IA), analítica avanzada de datos y arquitectura en la nube en la estrategia de prevención permite no solo detectar patrones sospechosos, sino también asociar comportamientos y bloquear riesgos en tiempo real. Esta combinación transforma la prevención en un modelo proactivo, basado en datos y orientado al riesgo, ayudando a reducir pérdidas, generar confianza y ofrecer experiencias con menor fricción.
Continúa leyendo y descubre cómo la IA, los datos y la nube están redefiniendo la prevención de fraude en pagos y permitiendo anticipar amenazas en el sector financiero hacia 2026.
Los pagos digitales como PIX, billeteras digitales y pagos sin contacto continúan expandiéndose en América Latina, aumentando la conveniencia, pero también la superficie de ataque para los ciberdelincuentes.
En Brasil, solo durante el primer semestre de 2025, los intentos de fraude bancario alcanzaron casi 7 millones, lo que representa 1.5 millones más que en el mismo período de 2024, según el Indicador de Intentos de Fraude de Serasa Experian.
Estas cifras son alarmantes, especialmente considerando que Brasil es uno de los países con mayor adopción de pagos digitales. En un solo día de diciembre de 2025, se registraron cerca de 313 millones de transacciones vía PIX, según el Banco Central. Además, el fraude en pagos digitales ha evolucionado no solo en volumen, sino también en sofisticación.
Antes, los fraudes seguían patrones más predecibles. Hoy son más dinámicos y se extienden a lo largo de toda la experiencia del usuario. A medida que los pagos se procesan más rápido, también se reduce el tiempo de respuesta, lo que exige decisiones inmediatas y estrategias capaces de anticipar y mitigar riesgos antes de que afecten la seguridad de las transacciones y la confianza de clientes y socios.
Este contexto ha llevado a que más del 50% de las instituciones financieras en América Latina prioricen inversiones en tecnología, ciberseguridad y prevención de fraude, según la séptima edición del estudio Pulso de Topaz.
Con fraudes ocurriendo de forma continua, automatizada y a gran escala, la inteligencia artificial se ha convertido en un elemento clave en la prevención de fraude, permitiendo anticipar amenazas y fortalecer la seguridad en el sector financiero.
Las herramientas basadas en IA pueden analizar grandes volúmenes de transacciones en segundos, monitoreando variables como ubicación, comportamiento de navegación, tipo de dispositivo y patrones transaccionales.
Este análisis permite identificar comportamientos sospechosos y bloquear fraudes antes de que generen impacto. Su efectividad aumenta al integrarse con tecnologías como biometría multimodal, sistemas anti-deepfake y pruebas de vida, fortaleciendo los procesos de autenticación y reduciendo riesgos como el robo de identidad.
Además, los modelos de machine learning evolucionan continuamente, aprendiendo de nuevos intentos de fraude y ajustando sus criterios de riesgo para mejorar la precisión. También permiten a bancos y fintechs operar sin silos de información, ofreciendo una visión unificada que facilita la detección de esquemas coordinados que podrían pasar desapercibidos en análisis aislados.
Para que los modelos basados en IA funcionen de manera eficiente, es fundamental contar con datos de calidad. En este sentido, tecnologías como Big Data y plataformas avanzadas de datos marcan la diferencia.
Grandata, por ejemplo, actúa como un hub de datos que proporciona una estructura unificada y consistente, permitiendo a bancos e instituciones financieras enriquecer sus análisis antifraude mediante inteligencia comportamental e información no visible a simple vista.
Al integrar múltiples fuentes de datos, estas plataformas permiten identificar conexiones ocultas, detectar identidades sintéticas, redes de fraude y patrones recurrentes con mayor precisión, reduciendo riesgos operativos y pérdidas financieras.
Así, los datos dejan de ser solo registros históricos para convertirse en un activo estratégico en la prevención de fraude.
Las instituciones financieras que buscan anticiparse a las amenazas necesitan infraestructuras tecnológicas capaces de procesar grandes volúmenes de información, con disponibilidad continua, seguridad y facilidad de gestión.
En este contexto, soluciones en la nube como Nubity ofrecen arquitecturas y servicios gestionados que permiten:
En 2026, la efectividad de la prevención de fraude estará determinada por la capacidad de anticipar riesgos. Con soluciones de inteligencia de datos y arquitecturas cloud escalables como las que ofrecen Grandata y Nubity, bancos y organizaciones del sector podrán fortalecer sus sistemas antifraude y prepararse para un entorno donde las amenazas serán cada vez más sofisticadas.