05/15/2026 | Press release | Archived content
ROMA/NUEVA YORK/PUERTO SUDÁN, 15 de mayo de 2026 - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), WFP y UNICEF han advertido hoy de que casi 19,5 millones de personas -dos de cada cinco habitantes de Sudán- se enfrentan actualmente a niveles de crisis de inseguridad alimentaria aguda (fase 3 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria [IPC] o superior) en todo Sudán, según el último análisis de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC).
Aunque el último análisis del IPC no identificó zonas que estén sufriendo actualmente una hambruna (fase 5 del IPC), la situación sigue siendo extremadamente preocupante. El análisis revela que cerca de 135 000 personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria catastrófica (fase 5 del IPC) en 14 zonas críticas de Darfur, Darfur del Sur y Kordofán del Sur, y corren el riesgo de sufrir una hambruna en los próximos meses. Más de cinco millones de personas se encuentran clasificadas en la fase 4 del IPC (emergencias) y otros 14 millones de personas se encuentran en la fase 3 del IPC (crisis). Se prevé que las condiciones se deterioren aún más durante la temporada de escasez, entre junio y septiembre.
A medida que el conflicto civil entra en su cuarto año, la prolongada crisis alimentaria en Sudán muestra pocos indicios de remitir, ya que la violencia, los desplazamientos y las graves restricciones al acceso humanitario están afectando a los niños, las familias y las comunidades de todo el país.
Sudán se enfrenta también a una grave crisis de nutrición. Se estima que 825 000 niños menores de cinco años sufrirán desnutrición aguda grave (DAG) en 2026, lo que supone un aumento del 7 % con respecto a 2025 y un 25 % más que los niveles registrados antes del conflicto entre 2021 y 2023. Solo entre enero y marzo de este año, casi 100 000 niños fueron ingresados para recibir tratamiento por desnutrición aguda grave, que puede provocar la muerte si no se trata con urgencia.
Las localidades de Um Baru y Kernoi registraron niveles críticos de desnutrición en diciembre de 2025. Se prevé que la desnutrición aguda se mantenga en niveles extremadamente altos en estas localidades, con otras zonas en riesgo de empeoramiento, especialmente en las áreas sitiadas y entre las poblaciones desplazadas internamente.
Los desplazamientos provocados por el conflicto se mantienen en niveles extremadamente altos, con cerca de nueve millones de personas desplazadas dentro de Sudán a finales de marzo de 2026. Muchas familias siguen atrapadas en zonas de conflicto activo o han buscado refugio en áreas remotas con poco o ningún acceso a la asistencia humanitaria o a los servicios básicos.
La destrucción de la infraestructura civil -incluidos mercados, centros de salud, sistemas de abastecimiento de agua y activos agrícolas- ha limitado gravemente la producción de alimentos y el acceso a servicios esenciales. Alrededor del 40 % de los centros de salud no están operativos, mientras que se estima que 17 millones de personas carecen de acceso a agua potable y 24 millones carecen de acceso a un saneamiento adecuado.
Los repetidos brotes de cólera, sarampión, paludismo, dengue, hepatitis, difteria y enfermedades diarreicas están acelerando aún más el deterioro de la nutrición, especialmente entre los niños pequeños y las mujeres embarazadas y lactantes.
Las restricciones al acceso humanitario siguen siendo de las más graves del mundo. La inseguridad, los obstáculos burocráticos, los ataques a lo largo de las rutas de suministro, la destrucción de mercados y medios de producción, así como las restricciones a la circulación de personas y mercancías, siguen impidiendo a los actores humanitarios prestar asistencia a la escala necesaria.
En abril de 2026 solo se había financiado el 20 % del Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria de Sudán para 2026. La asistencia humanitaria sigue siendo gravemente insuficiente en comparación con la magnitud de las necesidades. Entre febrero y mayo, los socios humanitarios se propusieron llegar a 4,8 millones de personas al mes. Sin embargo, se estima que solo 3,13 millones de personas recibieron asistencia en febrero.
La FAO, WFP y UNICEF piden el cese inmediato de las hostilidades, que las partes en el conflicto protejan a la población civil y las infraestructuras civiles, y que se facilite un acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos a todas las zonas afectadas por el conflicto. Los organismos también instan a la comunidad internacional a aumentar urgentemente la financiación destinada a la alimentación, la producción alimentaria de emergencia, la nutrición, la salud y los servicios de agua y saneamiento, así como a apoyar las medidas para reconstruir los medios de vida.
«Para evitar más pérdidas de vidas y la inanición, debemos ampliar urgentemente la asistencia agrícola de emergencia para impulsar la producción local de alimentos», afirmó QU Dongyu, Director General de la FAO. «Apoyar a las familias de agricultores vulnerables con semillas, herramientas e insumos es una de las formas más rápidas y eficaces de restablecer el acceso a alimentos nutritivos y reducir la dependencia de la ayuda. El acceso humanitario y la financiación para estas intervenciones agrícolas que salvan vidas deben mejorar de inmediato y a gran escala».
«La hambruna sigue amenazando a la población de Sudán, ya que el hambre y la malnutrición están poniendo en peligro millones de vidas en este mismo momento», declaró la Directora Ejecutiva de WFP, Cindy McCain. «WFP ha estado sobre el terreno respondiendo a la crisis y está dispuesto a hacer más, pero los organismos humanitarios no pueden resolver esto por sí solos. La comunidad internacional debe actuar ahora con financiación, acceso y la voluntad política necesarias para evitar que esta crisis se convierta en una tragedia aún mayor».
«En todo Sudán, los niños se ven atrapados en una crisis de violencia, hambre y enfermedades implacables», declaró la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. «Muchas familias han sido desplazadas en múltiples ocasiones. Los niños que sufren desnutrición aguda grave llegan a centros desbordados, demasiado débiles incluso para llorar. Sin una acción urgente y un acceso humanitario sostenido, morirán más niños».
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Acerca de WFP
El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas es la organización humanitaria más grande del mundo, que salva vidas en emergencias y utiliza la asistencia alimentaria para allanar el camino hacia la paz, la estabilidad y la prosperidad de las personas que se recuperan de conflictos, desastres y los efectos del cambio climático.
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