03/03/2026 | Press release | Distributed by Public on 03/03/2026 01:34
Investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), pertenecientes al Instituto de Materiales Avanzados y Matemáticas (INAMAT2) y al Instituto de Smart Cities (ISC), han diseñado y optimizado dispositivos electromagnéticos de pequeño tamaño capaces de transformar vibraciones del entorno en energía eléctrica para alimentar equipos de bajo consumo como sensores o sistemas de control. El grupo ha construido prototipos que operan mediante levitación magnética por debajo de 3 Hz, en ultrabaja frecuencia, un intervalo de especial interés por su presencia en múltiples fuentes de vibración reales y poco abordado con esta tecnología. Además, el desarrollo incorpora un criterio de bajo coste y de reducción del uso de materiales con elementos estratégicos, al prescindir de imanes de tierras raras. Asimismo, se han desarrollado herramientas de simulación y optimización, disponibles en repositorios de acceso abierto, que permiten probar y ajustar distintas configuraciones y estimar cuánta potencia eléctrica puede generar cada diseño antes de fabricar el prototipo.
De izq. a dcha.: David Gandía, Santiago Taínta, Juan Jesús Beato, Juan Carlos Jorge, Jorge Gómez Hurtado, Eneko Garayo, Isaac Royo, Iñaki Pérez de Landazábal y Cristina Gómez Polo.
La investigación se enmarca en el proyecto Diseño y optimización de pequeños recolectores electromagnéticos para la captación de energía vibracional (HAR4BEST), dentro de la convocatoria de Proyectos Estratégicos Orientados a la Transición Ecológica y a la Transición Digital. La iniciativa está financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU (Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia-PRTR).
Banco de pruebas en el Laboratorio de Materiales de la UPNA para provocar vibraciones y comprobar cuánta energía eléctrica genera el recolector (parte superior del dispositivo central) en condiciones controladas.
El objetivo del proyecto ha sido aprovechar una fuente de energía que está presente en numerosos entornos en forma de vibraciones mecánicas. Muy habitualmente, no se reconvierte adecuadamente en energía eléctrica aprovechable y, por lo tanto, es una energía que se desperdicia. "Esta energía puede encontrarse en infraestructuras civiles, como puentes, en maquinaria industrial, en el transporte, en el movimiento humano, así como en fenómenos asociados al viento o a flujos de agua", describe la catedrática Cristina Gómez Polo, investigadora principal.
Por su tamaño reducido y por la potencia que generan, estos dispositivos electromagnéticos que captan vibraciones y las convierten en energía eléctrica se plantean como una solución para alimentar electrónica de bajo consumo eléctrico como sensores o sistemas de control, "reduciendo así el cableado y la dependencia de baterías para su funcionamiento", según Cristina Gómez Polo, investigadora del Instituto INAMAT2. De esta forma, en dichas aplicaciones de sensores o sistemas de monitorización, la citada solución puede contribuir a simplificar el despliegue y el mantenimiento.
Jorge Gómez Hurtado (dcha.) y David Gandía trabajan en el prototipo de un recolector electromagnético.
Los dispositivos diseñados durante el proyecto, también llamados recolectores, aprovechan la inducción electromagnética: las vibraciones provocan un pequeño movimiento entre un imán y una bobina y ese movimiento relativo genera corriente eléctrica. De este modo, parte de la energía mecánica disponible se transforma en electricidad que puede emplearse en aplicaciones de bajo consumo, como los ya mencionados sensores o sistemas de control.
"Aunque existen dispositivos disponibles comercialmente basados en tecnología piezoeléctrica -indica Cristina Gómez Polo-, presentan una limitación en su frecuencia característica de operación, superior a 50 Hz". En la práctica, esto significa que estos dispositivos funcionan mejor cuando la vibración es rápida, es decir, cuando se repite más de 50 veces por segundo. Sin embargo, muchas vibraciones reales en puentes o transportes son más lentas, por lo que ese tipo de tecnología puede rendir peor en esos casos.
Los recolectores electromagnéticos del proyecto ofrecen la posibilidad de ajustar su frecuencia característica (el ritmo de vibración para el que los dispositivos están diseñados y en el que generan más energía eléctrica) en el intervalo de baja frecuencia, inferior a 50 Hz (o lo que es lo mismo: vibraciones lentas por debajo de 50 veces por segundo). Además, ofrecen "un buen nivel de energía generada, una construcción pensada para una larga vida útil, al prescindir de piezas mecánicas que se desgastan, y un diseño de bajo coste", añade la investigadora.
Como uno de los principales resultados, el equipo ha desarrollado herramientas de simulación (o programas informáticos) para el diseño y la optimización de estos dispositivos. El proyecto pone estas herramientas a disposición de la comunidad científica en repositorios de acceso abierto, con el propósito de facilitar su uso por parte de personal investigador y tecnólogo que trabaja en la captación de energía vibratoria.
A partir de dichas herramientas, el proyecto ha diseñado y construido prototipos de recolectores electromagnéticos de ultrabaja frecuencia (inferior a 3 Hz) y baja frecuencia (inferior a 50 Hz). Para alcanzar el rango de ultrabaja frecuencia, usan un fenómeno conocido como la levitación magnética, que consiste en imanes colocados de tal manera que sostienen y guían el movimiento de piezas con mínimo rozamiento.
Asimismo, los dispositivos son "de bajo coste, pues se reduce el uso de materiales con elementos estratégicos, mediante soportes magnéticos de acero o el empleo de ferritas en vez de imanes basados en tierras raras", tal como asegura la investigadora principal.
El equipo subraya, además, que la tecnología electromagnética aplicada a recolectores vibracionales presenta "una implantación escasa" tanto a nivel industrial como en el ámbito académico. En este último, "son pocos los grupos que publican avances científico-tecnológicos en recolectores vibracionales basados en tecnología magnética", subraya Cristina Gómez Polo. De ahí el interés en disponer de herramientas abiertas y prototipos validados para acelerar el trabajo en este campo.
El equipo de investigadores de este proyecto está compuesto por: Juan Jesús Beato López, David Gandía Aguado, Jorge Gómez Hurtado, Juan Carlos Jorge Ulecia, Iñaki Pérez de Landazábal Berganzo, Isaac Royo Silvestre, Santiago Taínta Ausejo y Mihai Tibu, bajo la dirección de la investigadora Cristina Gómez Polo y Eneko Garayo Urabayen.