07/23/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/23/2026 13:01
Para ser un paisa de pura cepa no se necesita haber nacido en el Parque de Berrío. Don Jairo Ruiz Gómez lo sabe muy bien y, con la chispa que lo caracteriza, se define como un "agrodescendiente" que llegó a Medellín a los tres años de edad. Ingeniero electrónico de la Universidad de Antioquia, de la emblemática generación del 76, confiesa que no es el lector más tradicional, pero sí un aprendiz voraz de todo lo que le enciende el alma. Hoy, a sus 74 años, esa pasión tiene un nombre claro: la tecnología y la Inteligencia Artificial.
La vida le ha enseñado a don Jairo a transformarse, a caer y a levantarse sin perder la sonrisa. Durante mucho tiempo construyó una vida próspera y llena de oportunidades en Venezuela, pero cuando el destino de ese país cambió, lo perdió todo: su casa, su empleo y hasta sus semanas cotizadas. Le tocó regresar a Medellín con una mano adelante y otra atrás. Sin embargo, el espíritu de este hombre jamás se dejó vencer; aprendió a vivir el día a día y a entender que la energía no se agota mientras el corazón mantenga la curiosidad.
Aunque bromea diciendo que infortunadamente sufre de un "envejecimiento ilícito", la verdad es que don Jairo no deja que ningún tren lo deje, y mucho menos el de la vanguardia digital. Un día, navegando en su computador, su cuenta de Google personalizada le hizo una recomendación que le cambiaría la rutina: la ciudadela universitaria virtual Arroba Medellín de Sapiencia. Al explorar el sitio, sus ojos se iluminaron al encontrar un curso de Inteligencia Artificial. No lo dudó un segundo; se inscribió de inmediato.
Cuando quiso comenzar el curso coincidió con un viaje a Bogotá para visitar a su hija. Armado con una tablet de última generación que ella le prestó, y aprovechando la enorme ventaja de que la plataforma virtual Arroba Medellín Sapiencia permite avanzar al propio ritmo sin presiones, devoró los contenidos y culminó su formación en menos de cinco días.
Hoy, viviendo solo, pero profundamente conectado con el mundo, don Jairo es el referente tecnológico de su hogar. Sus hermanos, sus hijos y sus amigos contemporáneos lo buscan asombrados para preguntarle: "¿Y vos cómo hiciste eso? ¿Me podés diseñar una imagen así?". Con la constancia digital en la mano, utiliza la IA para enriquecer su cotidianidad: desde crear recetas personalizadas para cocinar a su antojo, hasta resolver dudas de cultura general. Pero lo que más disfruta es la edición de imágenes y videos, transformando fotos comunes en mensajes llenos de significado para fechas especiales.
Entre sus caminatas hacia la Biblioteca Pública Piloto y sus rutinas en la unidad deportiva Atanasio Girardot, don Jairo se ha convertido en un embajador de la educación gratuita. A su familia y conocidos les insiste en que exploren Arroba Medellín, recordándoles que se pueden inscribir en cualquier momento del año para transformar sus vidas.
A su nieto de 15 años le repite un consejo que lleva como bandera y que resume el alma de su historia: "No dejes de aprender sobre Inteligencia Artificial, pero apréndela bien, para hacer el bien. Es algo que sirve para evolucionar y abrir puertas".
Don Jairo Ruiz Gómez es la prueba viviente de que la tecnología no tiene edad; solo requiere la valentía de un corazón que se niega a dejar de aprender.