01/19/2026 | Press release | Distributed by Public on 01/19/2026 16:20
GINEBRA - A pesar de que los severos recortes de financiación ejercen una mayor presión sobre los recursos humanitarios, ACNUR respondió el año pasado a una serie de nuevas emergencias muy complejas, así como a la intensificación de crisis prolongadas que forzaron a millones de personas a abandonar sus hogares, de acuerdo con el Informe de Impacto 2025 de ACNUR: Respuesta a nuevas emergencias y crisis prolongadas, publicado hoy.
El informe señala que será importante seguir prestando atención a las soluciones, ya que los conflictos y la inestabilidad actuales pueden contribuir a nuevos desplazamientos y afectar las condiciones a las que se enfrentan las personas que ya se encuentran desplazadas.
A lo largo de 2025, los equipos de ACNUR brindaron protección y asistencia vitales en algunas de las crisis más difíciles del mundo. Desde el apoyo a las personas que huían de nuevos episodios de violencia al este de la República Democrática del Congo hacia los vecinos Burundi y Uganda, hasta la asistencia a quienes escapaban de nuevas hostilidades dentro y fuera de Sudán del Sur; desde la protección de millones de afganos que han regresado o se han visto forzados a regresar de la República Islámica del Irán y Pakistán, ACNUR mantuvo su presencia ahí donde las necesidades eran más acuciantes.
Al mismo tiempo, las crisis de larga duración se recrudecieron. El conflicto en curso en Sudán, la intensificación de los ataques contra Ucrania y la escalada de los enfrentamientos armados en Colombia siguieron provocando desplazamientos repetidos y secundarios, lo que agravó la vulnerabilidad de millones de personas que ya se encontraban desplazadas.
"En 2025, los desplazamientos se produjeron en medio de conflictos prolongados, desastres recurrentes y nuevos brotes de violencia y otras crisis emergentes, incluidos los peligros naturales", afirmó Ayaki Ito, Director de Emergencias y Apoyo a los Programas de ACNUR. "En este entorno, los equipos de ACNUR continuaron respondiendo a las necesidades de las personas forzadas a huir, a pesar de que las graves limitaciones de recursos restringieron nuestra capacidad".
La asistencia de emergencia de ACNUR incluyó el suministro de agua potable a medio millón de personas en Sudán, asistencia financiera a medio millón de personas afganas retornadas y a 120.000 personas sirias retornadas, y más de un millón de servicios para las personas desplazadas dentro de Ucrania y en los países que acogen personas refugiadas.
Durante el año, ACNUR gestionó o respondió a 24 declaraciones de emergencia activas en 16 países, incluidas 10 nuevas emergencias. De las nuevas declaraciones, siete se encontraban entre las emergencias más graves, complejas y de mayor alcance a las que se enfrentó ACNUR el año pasado, y requirieron respuestas exhaustivas en entornos muy difíciles, como Sudán y los vecinos Sudán del Sur y Chad.
La preparación y la respuesta ante emergencias dependen en gran medida de una financiación adecuada, y la reducción de los recursos limitó significativamente la rapidez, la escala y el alcance de la asistencia vital en 2025.
En cuanto a 2026, se prevé que los conflictos y la inestabilidad actuales en países como la República Democrática del Congo, Sudán, Sudán del Sur, Ucrania y Venezuela provoquen nuevos desplazamientos o aumenten la presión sobre poblaciones ya vulnerables. Estas situaciones afectan en conjunto a casi 52 millones de personas desplazadas por la fuerza y representan un tercio de las necesidades de financiación mundiales de ACNUR para 2026. Se prevé que las necesidades humanitarias aumenten considerablemente este año.
"Los riesgos que se avecinan son evidentes", afirmó Ito. "Los conflictos se están intensificando, provocando nuevos desplazamientos y agravando el sufrimiento de millones de personas que ya se encuentran desplazadas y lo han perdido todo. La comunidad internacional debe seguir comprometida y abordar las causas profundas del desplazamiento y, mientras tanto, ACNUR seguirá ofreciendo su experiencia, sus redes y sus herramientas para prepararse para las crisis, responder con intervenciones que salvan vidas, y construir vías hacia la autosuficiencia y las soluciones".
A través de su Mecanismo de Respuesta a Emergencias (ERM, por sus siglas en inglés), ACNUR aprovecha la financiación flexible para reforzar la preparación global y actuar de inmediato en las primeras horas críticas de una emergencia.