07/06/2026 | Press release | Archived content
La Albirroja puso fin a su participación mundialista en los octavos de final, luego de un partido disputado con entrega y determinación que se definió por la mínima diferencia frente a Francia.
El Presidente Peña saludó a cada uno de los jugadores, al cuerpo técnico y a las autoridades de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), transmitiéndoles el reconocimiento del Gobierno y de la ciudadanía.
«Gracias, gracias, gracias. Gracias por emocionarnos, por ilusionarnos. Eternamente agradecidos con todos ustedes», expresó el Presidente.
También dedicó un reconocimiento especial al director técnico Gustavo Alfaro, destacando el liderazgo con el que condujo este proceso deportivo y el vínculo que logró construir con el país.
«No hay ningún lugar en el mundo que quiera más a Gustavo Alfaro que la República del Paraguay», afirmó, en medio de una ovación de los presentes.
El mandatario agradeció además al presidente de la APF, Robert Harrison, al cuerpo técnico y a todos quienes formaron parte de este proceso, destacando que la Selección volvió a transmitir un mensaje que trasciende el deporte.
«Nos han regalado unos días maravillosos, nos animaron a soñar en grande. Gracias de corazón por hacernos sentir tan orgullosos», manifestó.
Al tomar la palabra, Gustavo Alfaro agradeció el respaldo recibido desde su llegada al Paraguay y aseguró que el logro alcanzado fue el resultado de un esfuerzo colectivo entre jugadores, dirigentes y todo el país.
El entrenador sostuvo que la clasificación al Mundial fue posible gracias al compromiso del plantel y al apoyo permanente de la afición paraguaya, que acompañó al equipo durante todo el proceso.
«Estos muchachos volvieron a encender una llama que históricamente Paraguay siempre tuvo. Defiendan esa llama, porque cuando este país se une detrás de un objetivo demuestra que no existen imposibles», afirmó.
Familias enteras, niños, jóvenes y adultos acompañaron un recibimiento cargado de emoción para un equipo que dejó todo en la cancha y que volvió a poner al país entre los protagonistas del fútbol mundial después de 16 años.
Más allá del resultado deportivo, el equipo recuperó el espíritu competitivo de la Albirroja y reafirmó que, cuando un país cree, acompaña y trabaja unido, es capaz de volver a soñar en grande.