07/23/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/23/2026 06:57
Nuakchot, 22 de julio de 2026 - La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) expresa su profunda consternación ante los informes que indican que decenas de migrantes han muerto o están desaparecidos tras un naufragio frente a las costas de Mauritania, donde 38 sobrevivientes fueron rescatados por la Guardia Costera mauritana cerca de Nuadibú el 18 de julio.
Según los sobrevivientes, la embarcación partió de Gambia con aproximadamente 180 personas a bordo y estuvo 25 días en el mar antes de que las guardacostas mauritanas y los pescadores locales iniciaran las labores de rescate. Entre los sobrevivientes se encuentran hombres, mujeres y niños procedentes de varios países de África Occidental. Se recuperó el cuerpo de una persona fallecida; al menos 143 personas permanecen desaparecidas y se teme que hayan perdido la vida durante el trayecto. Entre los sobrevivientes hay dos niños que, según los testimonios, perdieron a sus padres y a un hermano menor durante el trágico viaje.
La OIM expresa sus más sinceras condolencias a las familias de quienes perdieron la vida y manifiesta su gratitud a las autoridades mauritanas, a las comunidades de pescadores locales y a todos los equipos de primera respuesta que participaron en la operación de rescate.
"Cada vida perdida en esta ruta es una vida de más. Mi pensamiento está con las familias que lloran a sus seres queridos y con los sobrevivientes que han soportado una experiencia inimaginable", declaró Sylvia Ekra, Directora Regional de la OIM para África Occidental y Central.
Esta tragedia se suma a las 168 vidas ya perdidas en la ruta atlántica de África Occidental hacia las Canarias este año, así como a dos naufragios presuntos aún no verificados que permanecen en proceso de verificación y que podrían haber cobrado cientos de vidas más.
Solo en lo que va de año, se han registrado 4.440 llegadas a las Islas Canarias, frente a las 11.575 contabilizadas de enero a julio del año pasado, lo que demuestra que la disminución de las llegadas no significa que la ruta se haya vuelto más segura.
"Lo que este incidente pone de manifiesto es que una disminución de las llegadas no significa que la ruta se haya vuelto más segura. Las personas siguen arriesgándolo todo porque las presiones que impulsan estos viajes persisten. Salvar vidas exige un esfuerzo colectivo que va más allá de la búsqueda y el rescate. Necesitamos una cooperación más sólida a lo largo de toda la ruta, desde los países de origen hasta los países de tránsito y de destino, con una mayor inversión en protección, oportunidades más cercanas al hogar y un acceso ampliado a vías de migración regular y segura", afirmó Ekra, de la OIM.
Esta tragedia subraya la necesidad urgente de reforzar la cooperación regional y mantener los esfuerzos para prevenir nuevas pérdidas de vidas humanas en las rutas migratorias de África Occidental y Noroccidental.
Para más información, visite el Centro de Prensa de la OIM.