05/26/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/27/2026 04:19
La Santa Sede publicó el 25 de mayo la primera encíclica del papa León XIV, Magnifica Humanitas, dedicada a la protección de la persona humana frente a la Inteligencia Artificial (IA). Un texto de doctrina social que coincide, en puntos esenciales, con los análisis realizados por Reporteros Sin Fronteras (RSF) en favor de la libertad de prensa y del derecho a la información en la era de los algoritmos.
Habemus papam, y no se anda con rodeos. Desde las primeras páginas de esta encíclica tan esperada, el sumo pontífice desarrolla su análisis político con términos contundentes. La tecnología, escribe, "adopta el rostro de quienes la conciben, la financian, la regulan y la utilizan". Sin embargo, a día de hoy, los algoritmos de las redes sociales y los sistemas de IA generativa se concentran en manos de unos pocos actores privados transnacionales, cuyos recursos superan a los de numerosos Estados, y ello sin regulación alguna.
León XIV hace un llamamiento a "desarmar la IA" y a promover una "ecología de la comunicación", es decir, una reforma del espacio informativo en la que el periodismo y la verificación de los hechos ocupen el lugar que les corresponde. En un mundo en el que los contenidos generados por la IA inundan este espacio, en el que las redacciones independientes se ven asfixiadas por modelos publicitarios acaparados por las plataformas - cerca del 55 % del mercado publicitario mundial fuera de China estaba en manos de Alphabet, Meta y Amazon en 2025, según WARC-, este reconocimiento es digno de elogio. Se inscribe en la continuidad de uno de los primeros discursos de León XIV, en mayo de 2025, a favor de la libertad de prensa.
"Este texto aborda, con una autoridad moral poco común, un problema que RSF lleva años planteando: las normas que estructuran el espacio informativo las determinan un puñado de actores económicos privados, en función de intereses muy alejados de los de la defensa del periodismo y sus valores. Mientras esto siga siendo así, el derecho de los ciudadanos a acceder a una información fiable estará en peligro. Aplaudimos un texto lúcido y valiente, que señala con precisión los riesgos de la IA, sin ocultar sus oportunidades. El Papa hace un llamamiento al desarrollo de una IA regulada y beneficiosa para todos. Esto es exactamente lo que defiende RSF: poner la IA al servicio del derecho a la información. RSF insta a los gobiernos y a las instituciones multilaterales a inspirarse en la ambición de este texto para construir una gobernanza de la IA que sirva a la concordia entre todos los ciudadanos, y no a los intereses de industriales cuyo modelo de negocio no se basa en la producción de información fiable y de calidad.
"La verdad como bien común"
El texto de León XIV designa este derecho a la información con la fórmula "la verdad como bien común" y advierte sobre un entorno digital que se ha convertido en un terreno fértil para la desinformación impulsada por la IA.
RSF lleva años documentando las consecuencias de esta realidad sobre el trabajo de los periodistas, presionados por deepfakesque usurpan su identidad para manipular al público, la proliferación de webs de noticias falsas y una desinformación con fines puramente económicos. Para contener estos peligros, la encíclica lo reconoce sin ambages: no basta un simple "llamamiento a la ética" por parte de los gigantes digitales.
Las recomendaciones de RSF en materia de derecho a la información :
Responsabilidad de los creadores de IA
Los creadores de servicios basados en IA deben poder ser considerados responsables de los perjuicios causados al derecho a la información o a la libertad de prensa. Los sistemas que explotan datos producidos por los medios de comunicación deben obtener su consentimiento previo, remunerar a los autores y editores, y permitir la negociación colectiva.
Respeto a la integridad de la información periodística
Los sistemas de IA que producen o difunden información deben basarse en fuentes fiables, redirigir hacia los contenidos originales e integrar mecanismos de notificación de errores. Deben seleccionar sus fuentes según criterios objetivos de calidad e independencia, como los definidos por la norma Journalism Trust Initiative (JTI) de RSF.
Regulación y control de los "deepfakes"
Debe establecerse un marco jurídico estricto, con sanciones penales para la publicación intencionada de contenidos falsificados. Las plataformas deben dar valor a los contenidos auténticos y rastrear el origen de las producciones generadas por IA, basándose en estándares de autenticación.
Impulsar una dinámica de innovación respetuosa con el derecho a la información
Los fondos públicos deben apoyar el desarrollo de tecnologías éticas que se ajusten a los valores periodísticos, a imagen del proyecto Spinoza de RSF y de la Alianza de la Prensa de Información General.