05/21/2026 | Press release | Distributed by Public on 05/21/2026 11:49
El Informe de Libertad de Prensa 2025 elaborado por la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) expone la gravedad de la situación en el país centroamericano. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) repudia el asedio sistemático del Estado salvadoreño contra el trabajo periodístico y en particular frente al aumento drástico del acoso hacia las mujeres periodistas.
Gráficas del informe. Crédito: APES
El ejercicio del periodismo independiente en El Salvador enfrenta un período crítico. La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) ha presentado su Informe de Libertad de Prensa 2025, titulado "Un año de periodismo bajo persecución y exilio". El documento detalla un escenario de asfixia económica, vigilancia estatal y criminalización que ha forzado a decenas de profesionales a abandonar el país o ejercer la profesión en condiciones de precariedad y hostigamiento.
Uno de los aspectos principales que destaca el relevamiento es el acoso contra las mujeres periodistas que concentraron el 20,8% de las agresiones totales registradas en el país, acumulando un total de 89 casos documentados. Entre los puntos principales sobresalen:
Asedio estatal y desiertos informativos
El informe anual completo de la APES, que recoge un total de 426 agresiones a periodistas y medios, demuestra que la aparente y ligera reducción estadística respecto al año anterior no representa una mejora en las garantías democráticas. Por el contrario, responde a un fenómeno más grave: el vaciamiento y el silencio provocado por el exilio masivo de más de 50 profesionales en 2025 ante la amenaza latente de capturas arbitrarias por parte del gobierno. "La disminución del registro de agresiones a la prensa salvadoreña coincide con su menor presencia dentro del país", señala el documento.
A la par de las detenciones y la persecución bajo el Régimen de Excepción vigente, la entrada en vigor de la Ley de Agentes Extranjeros (LAEX) en septiembre de 2025 implicó un ataque más hacia los medios de comunicación. Al imponer un gravamen del 30% sobre los fondos de cooperación internacional, la normativa provocó el ahogo financiero, despidos y el cierre o traslado fuera del país de al menos cinco organizaciones civiles, incluyendo la propia APES. El resultado de esta combinación de exilio y asfixia económica es la aparición de "apagones" o "desiertos informativos" debido a "la falta de coberturas, investigaciones y profesionales que ejercieran su labor de manera crítica e independiente".
La Federación Internacional de Periodistas se une al reclamo de la APES y exige al Estado salvadoreño el cese inmediato de la estigmatización y el acoso judicial y policial contra quienes ejercen el periodismo. Hacemos un llamado especial a la comunidad internacional a mantener una vigilancia activa sobre el deterioro democrático en el país y a construir especialmente mecanismos con perspectiva de género que protejan a las mujeres periodistas, quienes hoy enfrentan una doble carga de vulnerabilidad por su labor y por su identidad.
Invitamos a descargar y leer el documento completo de la APES aquí.