10/16/2025 | Press release | Distributed by Public on 10/16/2025 06:21
Palacio de Exposiciones de León, León
DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ
Buenos días a la ciudad de León, al ministro, a Oscar López; al secretario de Estado, Antonio; al delegado del Gobierno, al director general de INCIBE y a todas las autoridades y a los representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que nos acompañan.
Señoras y señores, para mí, tengo que decirlo, es un honor el poder participar en este encuentro internacional, y quiero subrayar lo de internacional, porque me parece que España -y me lo comentaba antes el director- con esta esta feria que se convierte en la más importante de toda Europa, demuestra que está a la vanguardia en uno de los desafíos más importantes que tiene el conjunto de nuestra sociedad y es protegernos en el mundo ciber.
Se van a cumplir dos décadas desde que un gobierno de España -el próximo año, precisamente- presidido por un leonés (me he encontrado a su hermano también por aquí, no sé si estará entre nosotros ahora), José Luis Rodríguez Zapatero, decidiera ubicar aquí la sede del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación, lo que llamamos INCIBE.
Aquella elección convirtió a esta ciudad, a la ciudad de León, en un referente de ciberseguridad tanto en España como en Europa. Pero, sobre todo, y es lo que me gustaría subrayar, fue una apuesta valiente por la vertebración y la cohesión territorial y, por tanto, superar viejos centralismo que por desgracia también han mermado la capacidad de crecimiento, de creación de oportunidades en el conjunto de nuestro país.
Una apuesta a la que el Ejecutivo de España ha dado continuidad durante estos años. Hoy, por ejemplo, la Agencia de Supervisión de la Inteligencia Artificial, la primera que se ha creado en el mundo, está situada en la ciudad gallega de A Coruña; la Agencia Espacial española en la capital de Andalucía, en Sevilla, o el Centro de Datos de la Seguridad Social, en la ciudad de Soria. Así es como se cohesiona, como se vertebra un país, con solidaridad y con compromiso con los territorios, apostando por la presencia de agencias, de instituciones públicas, de centros punteros -como es el INCIBE- en toda nuestra geografía.
Hoy, señoras y señores, yo creo que somos todos muy conscientes de las oportunidades que brinda la digitalización, pero también -todo tiene su envés- de las vulnerabilidades que pueden crear esas oportunidades. Nuestra vida, si lo decimos en términos coloquiales, está en la nube, y algo así no solo proporciona ventajas -que las tiene-, es evidente que también nos expone a riesgos. Solamente algunos datos que seguro que ustedes han compartido a lo largo de estos tres días de conferencias: En el año 2024 nuestro país tuvo que gestionar unos 275.000 ciber incidentes y el INCIBE hizo frente a unos 100.000. Por tanto, uno muy grave cada tres días en el año 2024. Debemos, por tanto, responder con contundencia esta amenaza real, porque lo que está en juego, en definitiva, es la seguridad de nuestras empresas y del conjunto de la ciudadanía, como hemos podido y he tenido yo personalmente la ocasión de poder compartir con muchos de los representantes de estas empresas, muchas de ellas startups que operan en nuestra geografía. Y tenemos que hacerlo con más determinación, con más concienciación y, por supuesto, con más recursos que nunca.
Y ahí es donde quiero enmarcar el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa aprobado este año y que destina uno de cada 10€ a la ciberseguridad. En total 1.157 millones de euros, de los más de 10.000 millones de euros que hemos incrementado para poder dar respuesta al compromiso asumido por España en el año 2014 de llegar al 2% de nuestro presupuesto en defensa cuando hablamos del Producto Interior Bruto.
Y la conceptualización del Plan, no solamente como un plan de defensa, sino como un Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa no es casualidad, porque desde España hemos entendido que tenemos que plantear una visión mucho más omnicomprensiva cuando hablamos de la seguridad y la defensa de lo que tradicionalmente se puede plantear, o se puede creer, cuando estamos hablando, precisamente, de las amenazas a la seguridad que tiene la Alianza Atlántica y que, por supuesto, también en consecuencia, tiene nuestro país.
Decía antes que uno de cada 10€ va destinado a la ciberseguridad, por tanto, 1.157 millones de euros. Y lo que es más importante, más del 80% de ese volumen ya está en tramitación, lo cual dice mucho de la gestión, de la capacidad administrativa que está poniendo en marcha todo el ministerio liderado por Óscar López y, por supuesto también, el Ministerio de Defensa. Y a este esfuerzo hay que sumar 40 millones de euros del programa 'INCIBE Emprende', destinados a promover el talento en este campo.
La ciberseguridad existe para garantizar una protección, que yo creo que todos nos hemos dado cuenta de lo imprescindible que es. No solo para proteger a nuestra democracia frente -por ejemplo me comentaban en alguno de los stands- a la utilización espuria que se puede hacer de aplicaciones vinculadas con la inteligencia artificial; por tanto, no solamente para proteger a nuestra democracia, sino también proteger la seguridad o la convivencia de nuestros países en un contexto geopolítico tan complejo como el que ahora mismo atraviesa el mundo.
También para velar por el día a día de nuestros ciudadanos y empresarios y, por tanto, realidades probablemente un poco más cotidianas. Un ataque como el que recientemente paralizó la movilidad aérea en varias ciudades europeas, y que todos tenemos en mente, lo que puede hacer es arruinar las vacaciones de miles y miles de personas que merecen ese descanso. Interrumpir las cadenas de suministro digital que permiten a las empresas gestionar cobros y atender pedidos, o exponer nuestros datos a merced de cualquiera, tiene un indudable impacto económico, pero no solamente económico, sino también social.
El desafío, por tanto, que representa esta amenaza solamente es comparable al daño que puede causar. A nivel global hay distintas estimaciones que sitúan el coste económico del cibercrimen en nada más y nada menos que una cifra bastante relevante, como son los 10,5 billones -con B- de dólares anuales. Es decir, para que nos hagamos una idea, seis veces más que el Producto Interior Bruto de nuestro país.
Afortunadamente, España está haciendo sus deberes. Seguro que tenemos que hacer más, pero estamos haciendo nuestros deberes en el ámbito de la ciberseguridad. Nuestras capacidades están por encima de la media europea y este resultado no es fruto de la casualidad, es el resultado de una estrategia que yo también calificaría de acertada, que combina la anticipación con el fomento de la cooperación entre el sector público y el sector privado.
Nuestro modelo, evidentemente, lo que trata es de minimizar riesgos, responder de forma coordinada ante las amenazas, y se apoya en cuatro pilares que me gustaría destacar en esta intervención. Primero, un marco legal y de gobernanza organizativa robusto que es reconocido como tal desde el punto de vista europeo e internacional. Como saben, España está entre los países más comprometidos con la ciberseguridad en el mundo, clasificado en el TIER 1 en el último índice global de ciberseguridad de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones. Tenemos un marco legal consistente basado, como he dicho antes, en el desarrollo de capacidades y también la cooperación. Y contamos con instituciones de referencia como, por ejemplo, el INCIBE, el Centro Criptológico Nacional o el Mando conjunto del ciberespacio.
Ahora, de lo que se trata es de ir un paso más allá, y por eso me gustaría aprovechar esta intervención para anunciarles que vamos a reforzar la coordinación y la fortaleza de nuestro sistema de ciberseguridad con la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad, que va a estar incardinado, adscrito, a la Presidencia del Gobierno. Esta iniciativa se une a la revisión que estamos ya poniendo en marcha de la Estrategia Nacional de Ciberseguridad y al Plan España Digital, año 2026, a partir de tres ejes centrados en impulsar la transformación digital de manera segura. Esos tres ejes son: Uno, fortalecer el ecosistema de ciberseguridad; dos, fomentar su innovación, y tres, aumentar la inversión.
Junto con este primer pilar, el segundo pilar es el refuerzo a lo que ustedes conocen mucho mejor que yo, que son las infraestructuras críticas: Servicios esenciales como, por ejemplo, la sanidad, el suministro de agua, la administración digital…Todos estos servicios fundamentales, como he dicho antes, dependen de sistemas digitales que conectan hospitales, redes eléctricas, plantas de tratamiento, servicios públicos... Por tanto, debemos protegerlos con todas las garantías que nos permita la tecnología en cada momento. Eso significa que no podemos escatimar ni un solo céntimo de euro en ello, porque son infraestructuras cuya protección resulta esencial para la vida diaria de nuestros conciudadanos.
De ahí, por tanto, la relevancia que le otorga el Gobierno de España a proyectos como, por ejemplo, el Centro de Operaciones de Seguridad 5G, dotado con 15 millones de euros de los fondos Next Generation, para monitorizar las redes móviles y también todos los dispositivos conectados.
El tercer pilar es la defensa del tejido productivo y la asistencia ciudadana. Antes, hablando con algunos de los representantes de las empresas, me decían que tenemos que hacer mucha labor pedagógica, hacer ver también a los pequeños y medianos empresarios y empresarias, al conjunto de la ciudadanía, la importancia de la ciberseguridad. Y que uno se da cuenta precisamente cuando sufre ese cibercrimen cuando realmente se da cuenta de la importancia de tener esa cultura de ciberseguridad y esos instrumentos que te permiten esas garantías de seguridad.
Yo creo que, en este contexto, en este pilar, la labor del INCIBE que está aquí localizado en la ciudad de León, resulta trascendental, resulta fundamental. Desde este centro se hace una labor extraordinaria de acompañamiento a las empresas, a los profesionales, también a los ciudadanos y ciudadanas particulares que sufren suplantaciones o ciberestafas como por desgracia cada vez es mucho más habitual en nuestra sociedad.
Además, quiero reconocer la importancia de INCIBE de forma expresa en esta cuestión, porque las consecuencias de esos ataques son traumáticas para quienes las sufren y no solo desde el punto de vista económico, sino también -lo saben ustedes perfectamente- desde el punto de vista reputacional.
Ahora yo creo que tenemos que dar un paso más y apostar de manera decidida por la autoprotección y también por la formación y por la prevención y ahí me gustaría también pedirles ayuda a todos ustedes, al sector público, por supuesto, que está concienciado, y también al sector privado que representan ustedes y que sin duda lo está.
En esta línea, yo creo que es muy importante el liderazgo del Ministerio de Transformación Digital, que ha firmado ya 11 convenios con la academia, con universidades como la Universidad de Salamanca, que ya cuenta con una cátedra de inteligencia artificial aplicada precisamente a la ciberseguridad.
En cuarto lugar, hemos fortalecido el ecosistema de innovación tecnológica. España está atrayendo ya inversiones, grandes inversiones en este campo. Hasta ahora hemos sido líderes en la atracción de inversión vinculados con proyectos greenfield, vinculados con proyectos de transición energética verde. Pero lo que queremos es también atraer inversión extranjera para todo lo que tiene que ver con el desarrollo de la digitalización en nuestro país.
Además, gracias al desarrollo de infraestructuras críticas, nos hemos posicionado donde siempre quisimos estar y es como un nodo clave de interconectividad en Europa. Lo tenemos todo para ser referentes. Contamos con una extraordinaria infraestructura en telecomunicaciones y muchas veces cuando hablo con inversores extranjeros y les digo cuál es la conectividad que tiene España desde el punto de vista de la fibra óptica, desde el punto de vista de la expansión de la tecnología 5G, realmente tenemos que hacer el esfuerzo de vendernos mejor, porque es una de las principales ventajas competitivas que tiene nuestro país en relación con otros de nuestro entorno. Somos precisamente eso, líderes en la Unión Europea en conexión por fibra rápida, con una red de 5G que llegará nada más y nada menos que al 100% de nuestra población el próximo año, en 2026. Somos el segundo país del mundo con más centros de ciberseguridad y participamos en proyectos estratégicos que refuerzan eso que hemos llamado nuestra soberanía tecnológica, como por ejemplo los cables submarinos que unen España con Estados Unidos y con África; unen a España y lógicamente unen a Europa con Estados Unidos y con África.
Esta misma semana -lo habrán visto ustedes- hace dos días el Fondo Monetario Internacional ha vuelto a revisar al alza, en un escenario muy complejo e incluso de crecimiento plano del conjunto de la economía global, las previsiones de crecimiento económico de nuestra economía. En el año 2025 vamos a crecer, según el Fondo Monetario Internacional, nada más y nada menos que al 2,9%, es decir, cerca del 3%; el próximo año al 2%. Es decir, estamos creciendo este año 2,5 veces más que lo que hace la zona euro, dos veces más el próximo año que lo hará la zona euro, por tanto, tenemos ahora mismo todas las condiciones para continuar en ese avance en la transformación digital, en la transformación energética y, por tanto, en la atracción de inversión extranjera, de talento también internacional, por qué no decirlo, para seguir impulsando estos dos vectores que van a definir lógicamente la competitividad de nuestra economía, tanto en el presente como en el futuro.
Lo digo todo esto porque una parte sustancial de ese éxito económico y de ese buen estado de nuestra economía tiene que ver con empresas que inspiran confianza. Y estoy convencido de que nuestro liderazgo en este sector, en el sector de la ciberseguridad, también inspira confianza. Un sector que no solamente está evitando pérdidas millonarias a empresas y administraciones públicas. Y en el contexto, lógicamente, de las administraciones públicas, yo solamente puedo dar las gracias a todos los aquí presentes por ayudarnos a garantizar esa seguridad, y también porque genera ganancias para el conjunto de la sociedad. Concretamente, según las estimaciones, más de 3.000 millones de euros anuales de ganancias para el conjunto de la sociedad contribuye la ciberseguridad, el triple que hace siete años. Y esto es una tendencia que, estoy convencido, va a continuar al alza durante los próximos años.
Nuestras empresas han aumentado el presupuesto que están destinando a la ciberseguridad. Es decir, cada vez hay más empresas, más empresarios y empresarias concienciados del riesgo que supone el no tener barreras de ciberseguridad. Ahora mismo estas empresas han aumentado su presupuesto, según los datos, un 62% en estos últimos años. Un 12% solo en el año 2024, que son los últimos datos disponibles que tenemos. Y hay algo mucho más importante, que es consecuente con este aumento de los presupuestos por parte de las empresas, y es que hoy hay más de 180.000 profesionales, hombres y mujeres, que están trabajando en este campo. Y estoy convencido, además de que serán muchos más.
Por eso es tan importante lo que estamos haciendo por parte, en este caso del Ministerio de Educación y Formación Profesional y también de universidades, en seguir aumentando y fortaleciendo la oferta de formación profesional vinculada con la ciberseguridad. Por cierto, este es el empleo que queremos, también desde el Gobierno de España, el que queremos incentivar, el que está basado en el talento, el que promueve también la innovación, que son las verdaderas palancas de la prosperidad de cualquier economía, sin duda alguna también de España en el siglo XXI.
Así que pueden estar muy satisfechos de pertenecer a un sector que, en fin, es un ejemplo, es una inspiración y que nos enorgullece como como país, porque son un presente que proyecta probablemente el mejor de nuestros futuros, no solo nuestras empresas, nuestros trabajadores y trabajadoras nacionales, sino también las de más de 40 países. Los inversores internacionales también, a los cuales quiero dar las gracias por creer en España que están aquí y que contribuyen a la creación, a la consolidación y al desarrollo de nuestro ecosistema de ciberseguridad.
Concluyo dando las gracias, por supuesto, una vez más a la ciudad de León por la hospitalidad, estoy convencido, no solamente a los representantes del Gobierno de España, sino al conjunto de las empresas y empresarios y empresarias que están aquí presentes. Pero lo quiero hacer con una reflexión final. Y es que la ciberseguridad de un país garantiza algo esencial y es que la tecnología sirva siempre a las personas y nunca al revés. Yo creo que esto es muy importante tenerlo siempre en mente como ciudadanos, como también en mi caso como presidente del Gobierno a la hora de aplicar las políticas públicas, porque ese es el verdadero sentido del progreso que queremos: poner la tecnología al servicio del bien común y no el bien común al servicio de una tecnología que, evidentemente, puede vincularnos con objetivos espurios que nada tienen que ver con el interés de la mayoría.
Ninguna sociedad, evidentemente, está libre de amenazas. Lo sabemos muy bien. Tampoco, por tanto, la nuestra. Pero es un orgullo decir que aquí en España, particularmente aquí en León, nuestro país está preparado como el que más para hacer frente a este tipo de amenazas. En buena medida, gracias a todos y a todas ustedes.
Nada más y muchas gracias.
(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)