10/28/2026 | Press release | Distributed by Public on 10/29/2026 10:36
(Beirut) - Lana Zaki Nusseibeh, diplomática y alta funcionaria de política exterior con una larga trayectoria al servicio de los Emiratos Árabes Unidos, cuenta con un amplio historial de negación y encubrimiento de los abusos cometidos por el país en Sudán y Yemen, señaló hoy Human Rights Watch. El 21 de octubre de 2026, los Emiratos Árabes Unidos presentó formalmente la candidatura de Nusseibeh al cargo de secretaria general de las Naciones Unidas.
"Durante años, Lana Nusseibeh ha utilizado su cargo para negar tajantemente y desviar la atención de los crímenes de guerra cometidos por los Emiratos Árabes Unidos en Yemen y de su apoyo a las abusivas Fuerzas de Apoyo Rápido en Sudán", señaló Bruno Stagno Ugarte, director de incidencia de Human Rights Watch. "Su desinformación sobre el historial de derechos humanos de los Emiratos Árabes Unidos, y en particular el hecho de que haya desestimado los propios informes de la ONU que documentan los vínculos del país con las Fuerzas de Apoyo Rápido, ha socavado gravemente la justicia y la rendición de cuentas para las víctimas".
Nusseibeh ha negado reiteradamente que los Emiratos Árabes Unidos preste apoyo militar a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en Sudán, al tiempo que se ha negado a abordar pruebas claras que apuntan en sentido contrario. Las RSF, enfrentadas a las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), son responsables de crímenes de guerra generalizados y crímenes de lesa humanidad, incluso como parte de una campaña de limpieza étnica en la región de Darfur. La Misión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas para Sudán concluyó que su ofensiva contra la ciudad de El Fasher "presentaba indicios de genocidio".
En septiembre de 2024, Nusseibeh afirmó en una carta al director de The Economist que "los Emiratos Árabes Unidos no está proporcionando armas ni ningún otro tipo de apoyo a las Fuerzas de Apoyo Rápido ni a ninguna de las partes beligerantes en Sudán". La carta se publicó después del primer informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Sudán, que concluía que existían "acusaciones creíbles" de que los Emiratos Árabes Unidos estaba prestando apoyo militar a las RSF a través de Chad. Una carta del Gobierno emiratí de diciembre de 2023 incluida en el anexo del informe sostiene que los vuelos desde los Emiratos Árabes Unidos hacia Chad transportaban ayuda humanitaria para la población civil sudanesa. La carta no está firmada, pero lleva el membrete de la Misión Permanente de los Emiratos Árabes Unidos ante la ONU en Nueva York. Nusseibeh estuvo al frente de esa misión desde 2013 hasta abril de 2024.
En abril de 2024, en respuesta a las acusaciones del Gobierno de Sudán de que los Emiratos Árabes Unidos estaba proporcionando apoyo militar, logístico y político a las RSF, Nusseibeh afirmó en un comunicado que esas "acusaciones carecían de fundamento" y reiteró el rechazo categórico de los Emiratos Árabes Unidos a lo que calificó como "acusaciones falsas". En julio de 2024, cuando CNN le preguntó si los Emiratos Árabes Unidos estaban armando a las RSF, Nusseibeh respondió: "No, esas acusaciones son categóricamente falsas. Los Emiratos Árabes Unidos, como ha hecho en innumerables lugares del mundo cuando se produce una crisis humanitaria, ha enviado ayuda humanitaria con la mayor rapidez posible después ha ampliado esa asistencia".
En noviembre de 2025, ya como ministra de Estado, Nusseibeh participó en una intensa campaña de presión de los Emiratos Árabes Unidos dirigida a miembros clave del Parlamento Europeo, en la que se sostenía que el país estaba "desempeñando un papel constructivo en Sudán" en vísperas de una votación sobre una resolución que condenaba las atrocidades cometidas en el país, segúnPolitico. El Parlamento Europeo aprobó la resolución sin mencionar el papel de los Emiratos Árabes Unidos en el conflicto.
Varias fuentes parlamentarias dijeron a Euronews que Nusseibeh "presionó personalmente a eurodiputados en Estrasburgo para influir en el contenido de la resolución".
En una resolución posterior, aprobada en julio de 2026, el Parlamento Europeo señaló expresamente el papel de los Emiratos Árabes Unidos en el apoyo a las RSF y pidió sanciones contra una empresa emiratí implicada en la contratación y el despliegue de mercenarios al grupo.
Un informe de Human Rights Watch de mayo de 2026 concluyó que contratistas militares privados colombianos, aparentemente contratados por una empresa con sede en los Emiratos Árabes Unidos, transitaron por bases militares emiratíes antes de ser desplegados en Sudán para apoyar a las RSF y combatir junto a ellas, en particular durante la toma de El Fasher, capital de Darfur del Norte. Durante esa ofensiva, las RSF cometieron múltiples masacres, actos generalizados de violencia sexual y una extensa red de secuestros para exigir rescates. Estas conclusiones aportan nuevas pruebas de que los Emiratos Árabes Unidos ha ayudado o contribuido de forma sustancial a la capacidad de las RSF para cometer crímenes de guerra.
En agosto, la Misión de Investigación sobre Sudán publicó un informe que corroboraba estas conclusiones y determinó "que personas y entidades que operaban desde los Emiratos Árabes Unidos, estaban registradas allí o mantenían vínculos con el país desempeñaron un papel significativo en redes implicadas en la contratación, financiación, transporte y despliegue de contratistas militares extranjeros y en la prestación de apoyo de carácter militar en beneficio de las Fuerzas de Apoyo Rápido". La misión señaló que "varias fuentes" indicaban la presencia de combatientes colombianos en El Fasher y sus alrededores antes, durante y después de su toma, una operación que ya había concluido que "presentaba indicios de genocidio".
Human Rights Watch también ha documentado el uso por parte de las RSF de material militar, proyectiles de fabricación serbia utilizados para equipar un dron de ataque, que inicialmente había sido vendido para uso de las fuerzas armadas de los Emiratos Árabes Unidos.
El 27 de octubre, durante un diálogo interactivo con Estados miembros de la ONU y organizaciones de la sociedad civil, se preguntó a Nusseibeh por su rechazo de las conclusiones del Panel de Expertos sobre Sudán y de la Misión de Investigación. No respondió directamente a la pregunta de si "seguiría rechazando las conclusiones de la misma organización que aspira a dirigir". En cambio, afirmó que se había tomado una excedencia de su cargo como ministra de los Emiratos Árabes Unidos y que remitiría cualquier pregunta sobre el país al Gobierno emiratí.
Como representante permanente ante la ONU, Nusseibeh sostuvo reiteradamente que los Emiratos Árabes Unidos cumplía el derecho internacional durante su intervención en Yemen, al tiempo que restaba importancia a pruebas de abusos ampliamente documentados. Desde marzo de 2015, los Emiratos Árabes Unidos desempeñó un papel destacado en una coalición de países que llevó a cabo operaciones militares en Yemen, entre otras cosas, aportando más de 30 aviones de combate para realizar ataques aéreos, proporcionando buques de guerra para hacer cumplir el bloqueo marítimo de la coalición y apoyando a fuerzas locales responsables de abusos.
En 2016, Human Rights Watch documentó 58 ataques aéreos ilícitos de la coalición liderada por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, que causaron la muerte de casi 800 civiles y alcanzaron viviendas, mercados, hospitales, escuelas, comercios y mezquitas, así como el uso de municiones en racimo por parte de la coalición.
En agosto de 2016 y mayo de 2018, Nusseibeh emitió declaraciones en defensa de la actuación de los Emiratos Árabes Unidos en Yemen, en las que afirmó que el país "se toma muy en serio su responsabilidad de respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil". La declaración de 2018 se produjo pocos meses antes de que los Emiratos Árabes Unidos ordenara a las organizaciones humanitarias de la ciudad costera de Hodeida que evacuaran, pese a las enormes necesidades humanitarias, mientras la coalición liderada por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos trataba de arrebatar la ciudad a los hutíes.
En 2021, los Emiratos Árabes Unidos, junto con Arabia Saudita, encabezó con éxito una campaña de presión para poner fin al mandato del Grupo de Expertos Eminentes, un órgano internacional, imparcial e independiente creado por el Consejo de Derechos Humanos para informar sobre violaciones y abusos de derechos humanos en Yemen.
"Lana Nusseibeh ha pasado más de una década desempeñando cargos al servicio del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos y encubriendo reiteradamente el papel abusivo del país en Yemen y Sudán, presentando a Abu Dabi como un actor humanitario al tiempo que restaba importancia u ocultaba las crecientes pruebas de su contribución a esos abusos", señaló Stagno Ugarte. "Después de haber desacreditado y socavado las conclusiones de los propios informes de la ONU, los Estados miembros deberían hacer preguntas difíciles sobre la disposición de Nusseibeh a defender la independencia y la integridad de la ONU y de sus mecanismos de investigación, incluidos aquellos que ponen al descubierto abusos cometidos por los Emiratos Árabes Unidos, en un momento en que estas instituciones están siendo atacadas".