03/20/2026 | News release | Distributed by Public on 03/20/2026 17:35
"Recibo este reconocimiento con profunda gratitud y mucha responsabilidad. Mi trabajo se centra en algo muy concreto: entender el agua para proteger las vidas".
Así se expresó Rosanna Bonasia, profesora investigadora del Tec campus Estado de México, tras ser reconocida con el Premio Mujer Tec 2026 en la categoría de medio ambiente.
El galardón le fue otorgado por su trabajo de investigación sobre inundaciones, erosión, gestión hídrica y cambio climático, liderando el grupo de investigación Water 360°.
Este está dedicado a promover soluciones innovadoras para la resiliencia hídrica urbana, con el objetivo de generar un impacto positivo en la sostenibilidad ambiental, la comunidad académica, la industria y la sociedad civil.
"Cuidar el medio ambiente no significa únicamente conservar la naturaleza, es evitar que los fenómenos naturales se conviertan en desastres humanos", señaló Bonasia.
Rosanna Bonasia recibiendo el Premio Mujer Tec 2026 en la categoría de medio ambiente. Foto: Everth Bañuelos.Hace 2 años, dentro de un proyecto de vinculación entre el Tec y la Universidad de la Frontera en Chile, brotó una idea: desarrollar un gemelo digital capaz de calcular el riesgo de inundación de una zona determinada en tiempo real.
De ahí surgió InfraRisk 360, proyecto liderado por Bonasia que integra modelación numérica, simulaciones hidráulicas e inteligencia artificial para generar mapas de riesgo dinámicos, actualizables y accesibles para instituciones, empresas y la ciudadanía.
Esta plataforma nació de la experiencia de la profesora de la Escuela de Ingeniería y Ciencias en análisis de riesgos por fenómenos naturales, tanto en vulcanología como en hidráulica computacional.
"Yo soy experta en cálculo y análisis de riesgos relacionados con fenómenos naturales. Llevo ya 10 años trabajando en cuestiones de inundaciones", relató.
A diferencia de los mapas estáticos tradicionales, InfraRisk 360 integra modelos capaces de actualizar la vulnerabilidad, o el nivel de susceptibilidad de una zona a sufrir daños por inundación, conforme cambian las condiciones del entorno.
"La vulnerabilidad puede cambiar en cualquier momento. La idea era generar una herramienta que pudiera ser dinámica, que pudiera ser actualizada en tiempo real y ser de beneficio para muchos actores involucrados", explicó Bonasia.
Estos actores a los que refirió incluyen comunidades expuestas, gobiernos locales, áreas de protección civil y empresas con infraestructura sensible a las inundaciones.
Una de las innovaciones del proyecto fue migrar el sistema de mapeo digital de plataformas convencionales, como los Sistemas de Información Geográfica (SIG), a una plataforma desarrollada desde cero en Unity 3D, un entorno comúnmente usado en videojuegos.
La decisión surgió del trabajo colaborativo entre Bonasia y el doctorante Daniel Chavarría, integrante del equipo y especialista en inteligencia artificial.
"Daniel me propuso utilizar Unity 3D. Yo le decía '¿estás seguro?' y él me decía 'sí, confía en mí'. Efectivamente confié en él", recordó.
La plataforma resultante permite una visualización más rápida, cálculos en la nube y automatización de procesos complejos mediante algoritmos de inteligencia artificial (IA).
"Daniel está implementando algoritmos complejos de inteligencia artificial que nos permiten realizar los cálculos en la nube y permiten también incorporar la IA para calcular la variabilidad de la vulnerabilidad", subrayó Bonasia.
"Cuidar el medio ambiente es evitar que los fenómenos naturales se conviertan en desastres humanos".
Para ella, comprender el riesgo de inundaciones implica mirar más allá de la lluvia misma y atender el deterioro ambiental acumulado durante décadas.
Compartió que la raíz del problema está en la pérdida de zonas verdes, la urbanización descontrolada y la ruptura del ciclo hidrológico:
"Todo lo que estamos viviendo está conectado. Estamos eliminando la infiltración y la evapotranspiración. Cuando eliminas la evapotranspiración aumenta la temperatura", dijo Bonasia.
Ante este panorama, enfatizó que las soluciones deben ser inmediatas y basadas en restaurar ecosistemas.
Esta convicción también alimenta su motivación profesional. Pese a la complejidad ambiental, Bonasia mantiene una visión científica orientada a soluciones, través del uso de nuevas tecnologías.
"Yo sigo haciendo lo que hago porque estudiando, como científica, me doy cuenta de que hay soluciones. Tenemos las herramientas, los conocimientos y sabemos perfectamente cómo actuar. Solo hace falta que lo hagamos", concluyó.
Rosanna Bonasia sosteniendo el Premio Mujer Tec 2026. Foto Everth Bañuelos.Para Bonasia, proyectos como InfraRisk 360, demuestran que la combinación entre ciencia, tecnología y voluntad colectiva puede marcar una diferencia real frente a los efectos del cambio climático.
El primer prototipo de este proyecto se aplicó en el área metropolitana de Monterrey, particularmente en el Distrito Tec, con apoyo de autoridades estatales y la empresa de distribución de gas Naturgy, que compartió información de su red.
Actualmente, el equipo trabaja en expandir la herramienta hacia la Ciudad de México y otras zonas urbanas donde el crecimiento y la presión sobre el drenaje aumentan el riesgo de inundaciones severas.
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