02/23/2026 | Press release | Distributed by Public on 02/23/2026 22:56
El 23 de febrero de 2026, el miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, intervino de forma virtual desde Beijing en la Reunión de Alto Nivel del 61.º Período de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, pronunciando un discurso titulado "Impulsar la implementación de la Iniciativa para la Gobernanza Global y reformar y mejorar la gobernanza internacional de los derechos humanos".
Wang Yi afirmó que la coyuntura internacional actual es compleja y entrelazada, y que el orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, así como la gobernanza mundial de los derechos humanos, enfrentan nuevas pruebas. El presidente Xi Jinping ha propuesto la Iniciativa para la Gobernanza Global, que guía el rumbo de la gobernanza mundial de los derechos humanos con sabiduría china y ha recibido el respaldo y la adhesión de más de 150 países y organizaciones internacionales. China está dispuesta a colaborar con todas las naciones para, tomando la implementación de esta iniciativa como oportunidad, perfeccionar la gobernanza global de los derechos humanos e impulsar el sano desarrollo de la causa internacional de los derechos humanos.
En primer lugar, debemos preservar la igualdad soberana y salvaguardar las aspiraciones originales de la gobernanza mundial de los derechos humanos. Ningún país puede erigirse en "maestro de derechos humanos", y ningún modelo puede autoproclamarse como "único y supremo". Solo la vía de desarrollo de los derechos humanos que esté arraigada en las condiciones nacionales específicas y responda a las necesidades del pueblo podrá ensancharse con el tiempo. Es necesario garantizar la participación equitativa, la toma de decisiones equitativa y la distribución equitativa de los beneficios entre todos los países, escuchar con mayor atención las voces y demandas del Sur Global, y promover la construcción de un sistema de gobernanza mundial de los derechos humanos justo, razonable e inclusivo.
En segundo lugar, debemos respetar el imperio de la ley en el ámbito internacional y consolidar la base de la gobernanza mundial de los derechos humanos. Los derechos humanos no deben servir para adornar la democracia ni para maquillar la hegemonía. Defender los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y asegurar la aplicación uniforme e igualitaria del derecho internacional y sus normas constituyen la garantía fundamental para el avance de los derechos humanos. Todos los países deben salvaguardar conjuntamente la "regla de oro" de la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, y rechazar firmemente las palabras y los hechos que crean dobles raseros en nombre de los derechos humanos.
Tercero, debemos practicar el multilateralismo para hacer frente a los desafíos de la gobernanza mundial de los derechos humanos. Los Estados deben aprovechar el 20.º aniversario de la creación del Consejo de Derechos Humanos como ocasión para promover el abandono de toda forma de colonialismo y discriminación racial, y para abordar adecuadamente nuevos temas como la inteligencia artificial, el cambio climático y los derechos humanos. Es necesario mantener el liderazgo de los Estados miembros, aferrarse al principio de consulta extensiva, contribución conjunta y beneficios compartidos, impulsar la reforma del sistema de derechos humanos de las Naciones Unidas, y apoyar a los organismos multilaterales de derechos humanos en el desempeño objetivo e imparcial de sus funciones.
Cuarto, debemos promover un enfoque centrado en las personas y enriquecer el contenido de la gobernanza mundial de los derechos humanos. La vida feliz del pueblo es el derecho humano más importante, y el desarrollo es la clave para alcanzarla. Debemos esforzarnos para que los ancianos sean atendidos, los niños educados, los vulnerables asistidos y los enfermos tratados; para que todas las personas gocen de dignidad y nadie se quede atrás. Este año se conmemora el 40.º aniversario de la adopción de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. La comunidad internacional debe otorgar al derecho al desarrollo un lugar más prominente en la agenda multilateral de derechos humanos, de modo que el progreso en esta materia sea visible, tangible y accesible.
Quinto, debemos abogar por enfoques orientados a la acción y una mayor eficacia de la gobernanza global de los derechos humanos. Durante el último año, China acogió con éxito la Cumbre Mundial de la Mujer y anunció nuevas medidas para apoyar la causa global de la mujer; impulsó la aprobación por parte del Consejo de Derechos Humanos de resoluciones sobre la promoción de los derechos humanos mediante el desarrollo y sobre derechos económicos, sociales y culturales, inyectando un nuevo impulso a la cooperación beneficiosa para todas las partes; y compartió sus concepciones y prácticas en materia de derechos humanos, estableciendo una nueva plataforma para la formación de talentos y el fortalecimiento de capacidades en los países en desarrollo. China está dispuesta a coordinar sus acciones con la comunidad internacional para trazar colectivamente un nuevo plan para esta causa global.
Wang Yi subrayó que 2026 es el año de inicio del XV Plan Quinquenal de China, y que continuaremos desarrollando la democracia popular de todo proceso para que los logros de la modernización con características chinas beneficien a todo el pueblo de manera más amplia y equitativa. China está dispuesta a colaborar con todos los países para promover el desarrollo y la prosperidad comunes, defender la equidad y la justicia internacionales, impulsar los valores comunes de la humanidad y construir conjuntamente una comunidad de destino de la humanidad, de manera que el desarrollo y el progreso de la civilización de los derechos humanos beneficien a todo el mundo.