09/22/2026 | Press release | Distributed by Public on 09/22/2026 07:28
Ginebra/Nairobi, 22 de septiembre de 2026 - A medida que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) alcanza niveles sin precedentes, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) está ampliando sus esfuerzos para reforzar la vigilancia epidemiológica y la preparación a lo largo de las principales rutas de desplazamiento, incluidos los corredores fluviales y los pasos fronterizos, con el fin de contribuir a prevenir una mayor propagación.
Desde que el brote fue declarado en mayo de 2026, las cifras han seguido aumentando. Se han registrado más de 7.400 casos confirmados, lo que convierte este episodio en el mayor brote de ébola jamás notificado en el país, una crisis agravada por el conflicto persistente y el desplazamiento a gran escala. Al 16 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud había reportado más de 3.600 fallecidos. En el mismo período, la OIM ha apoyado a las autoridades locales con más de 33 millones de controles sanitarios en toda la región, proporcionando información que puede salvar vidas y derivaciones a los servicios adecuados a millones de personas.
"Este es el mayor brote de ébola al que se ha enfrentado la RDC, y somete a una presión aún mayor a las familias afectadas por el conflicto y la crisis. Nuestros equipos trabajan junto a las autoridades sanitarias locales para identificar los riesgos de manera temprana y ayudar a las personas a acceder a la atención. La estrecha cooperación transfronteriza es fundamental para contener la enfermedad", declaró Amy Pope, Directora General de la OIM. "Sin embargo, hemos recibido menos de un tercio de los fondos necesarios para nuestra respuesta. Necesitamos urgentemente más apoyo para sostener este trabajo y proteger a las comunidades de la RDC y de los países vecinos."
Las personas desplazadas y las comunidades de acogida dentro del epicentro del brote enfrentan barreras particulares para acceder a los servicios de salud. El hacinamiento, la insuficiencia de los servicios de agua y saneamiento, el acceso limitado a servicios esenciales para preservar la vida y las deficiencias en la vigilancia epidemiológica en los sitios de desplazamiento dificultan la detección temprana.
La OIM está reforzando la vigilancia epidemiológica y la preparación en toda la RDC mediante el mapeo de la movilidad y el seguimiento de flujos de población para identificar los corredores de movilidad de alto riesgo, las comunidades fronterizas, los puntos de entrada (PoE) y los pasos informales, lo que permite a las autoridades orientar mejor la respuesta ante una enfermedad de rápida propagación.
La organización también está ampliando la vigilancia epidemiológica en los sitios de desplazamiento y a lo largo del río Congo, una ruta clave para las personas que viajan hacia Kinshasa. En el punto de control de Bende-Bende, la OIM apoya a las autoridades sanitarias con capacitación y otras actividades críticas de preparación, además de los controles sanitarios de viajeros, con equipos que realizan un promedio de alrededor de 1.000 controles sanitarios por día.
La OIM trabaja en estrecha colaboración con los gobiernos y socios de los países vecinos, incluidos Uganda, Sudán del Sur, Burundi, Rwanda y la República Centroafricana, así como con otros países en riesgo de la región, para reforzar la preparación y reducir el riesgo de transmisión transfronteriza.
Para sostener y ampliar esta labor, la OIM busca 110 millones de dólares para su Plan de Preparación y Respuesta ante la Enfermedad por el Virus del Ébola en múltiples países. Hasta el momento se han recibido 29,6 millones de dólares, dejando más de la mitad de las necesidades financieras sin cubrir. Se necesitan recursos adicionales de manera urgente para mantener la vigilancia a lo largo de las principales rutas de movimiento, fortalecer la preparación en los países vecinos y garantizar que las comunidades móviles y las personas desplazadas queden incluidas en la respuesta.
La respuesta de la OIM cuenta con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos, el Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas (CERF), la Unión Europea, el Gobierno del Japón y el Banco Mundial.
Para más información, visite el Centro de Medios de la OIM.