07/24/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/24/2026 10:39
Washington, D.C., 24 de julio de 2026 (OPS) - Un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron la región centro-norte de Venezuela, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reafirmó su compromiso de apoyar la recuperación sanitaria del país. Aunque la fase más inmediata de la emergencia ha quedado atrás, la crisis en salud continúa y entra ahora en una etapa crucial centrada en la restauración de los servicios, la prevención de enfermedades y la recuperación a largo plazo.
"Nuestros pensamientos siguen estando con las familias que perdieron a sus seres queridos, con quienes continúan recuperándose de sus heridas y con las miles de personas cuyas vidas cambiaron en cuestión de segundos", señaló el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa.
La magnitud del desastre ha sido enorme. Según informes oficiales, los terremotos dejaron 5.398 personas fallecidas, 16.740 heridas y 17.907 desplazadas. Más de 23.335 personas permanecen actualmente en 107 campamentos de transición. Las estimaciones preliminares indican que los daños directos a la infraestructura ascienden a miles de millones de dólares y afectan a cientos de edificaciones, entre ellas hospitales y establecimientos de salud esenciales.
En un mensaje en video difundido para conmemorar este primer mes desde la tragedia, el doctor Barbosa expresó su "más sincero agradecimiento al personal de salud, a los equipos de respuesta, al personal humanitario y de la OPS" que ha trabajado incansablemente desde el inicio de la emergencia.
"Desde las primeras labores de rescate hasta la atención continua en hospitales, centros de salud y campamentos temporales, su compromiso ha contribuido a salvar vidas y aliviar el sufrimiento de miles de personas", afirmó.
La presencia de larga data de la OPS en Venezuela permitió a la Organización responder desde las primeras horas de la emergencia. En coordinación con el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), las agencias de las Naciones Unidas y los socios humanitarios, la OPS ha acompañado la respuesta nacional desde el primer día.
Hasta la fecha, la Organización, que actúa además como oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha movilizado 33,5 toneladas métricas de medicamentos, equipos médicos e insumos esenciales para apoyar los servicios de salud en las zonas afectadas, y ha coordinado el despliegue de 22 Equipos Médicos de Emergencia (EMT, por sus siglas en inglés), de los cuales 14 continúan operativos. Estos equipos especializados han realizado 23.779 consultas médicas, incluidas 200 cirugías mayores y 238 menores, contribuyendo a aliviar la presión sobre establecimientos de salud dañados o con personal insuficiente y garantizando la continuidad de la atención para las comunidades afectadas.
Aunque la etapa más aguda de atención a personas lesionadas está llegando a su fin, los riesgos para la salud pública siguen siendo elevados debido al desplazamiento de la población, los daños en los sistemas de agua y saneamiento y las condiciones de hacinamiento en los refugios temporales.
"La emergencia sanitaria continúa y ahora debemos concentrarnos en restablecer y mantener los servicios esenciales de salud, incluida la atención de la salud mental", explicó el doctor Barbosa. "Además de tratar las lesiones físicas, debemos atender el profundo impacto psicológico de esta tragedia y garantizar la continuidad de la atención para las personas con enfermedades crónicas, así como para la salud materna e infantil".
Para responder a estas necesidades cambiantes, la OPS apoya a las autoridades nacionales y a sus socios en cuatro áreas prioritarias:
Para sostener estas acciones, la OPS lanzó un llamamiento de emergencia por 24 millones de dólares destinado a financiar los primeros seis meses de la respuesta sanitaria. Si bien las contribuciones de socios y donantes han permitido avanzar en intervenciones urgentes, sigue siendo indispensable contar con financiamiento adicional para responder a las necesidades emergentes, restablecer los servicios y acompañar a Venezuela durante el proceso de recuperación.
A medida que disminuye la atención internacional sobre la emergencia, el Director de la OPS subrayó que el compromiso de la Organización con Venezuela permanece intacto. A través de su Representación en el país, la OPS continuará trabajando junto a las autoridades nacionales para restablecer los servicios esenciales de salud, fortalecer las redes de referencia y contribuir a la construcción de un sistema de salud más resiliente.
"Aun cuando la atención pública se desvanezca, las necesidades de las comunidades afectadas persisten", agregó el doctor Barbosa. "La OPS seguirá acompañando a Venezuela, trabajando junto al Ministerio del Poder Popular para la Salud para garantizar que las personas puedan acceder a la atención que necesitan mientras se avanza en el largo proceso de recuperación".
Añadió que la recuperación también representa una oportunidad para fortalecer el sistema de salud del país y aumentar su capacidad de respuesta frente a futuras emergencias, avanzando hacia una reconstrucción más sólida y resiliente.
"La recuperación sanitaria comienza mucho antes de que terminen las obras de reconstrucción", concluyó. "Comienza cuando una persona recupera el acceso a su tratamiento, cuando una madre puede dar a luz de forma segura, cuando un hospital vuelve a funcionar plenamente y cuando las familias empiezan a recuperar la esperanza. Ese es el compromiso que la OPS asume con Venezuela".