06/29/2026 | Press release | Distributed by Public on 06/29/2026 13:07
"No es posible resistir una idea a la que le ha llegado la hora", dijo Víctor Hugo -escritor y pionero del europeísmo- demostrándonos una vez más que los clásicos nunca acaban de decir su última palabra. Siglo y medio después de que fuera escrita, la frase sigue estando vigente si vemos el modo en que la innovación -ese gran conjunto de ideas que propician cambios, no solo tecnológicos- está marcando el pulso de los tiempos. Y esa observación -esa reflexión- es la gran tarea y la gran contribución de Cotec.
La innovación no aguarda a ser comprendida ni analizada; su uso se difunde y se impone. Simplemente, llega su hora. No tenemos más que ver en qué breve plazo la IA -hasta hace poco un término desconocido- ha pasado a formar parte de nuestra cotidianeidad. Los análisis de impacto nos ofrecen una foto estática de una realidad dinámica: cuando creemos aferrarla, ya ha sido superada por nuevos avances, por nuevos horizontes, cada día más asombrosos.
Reflexionando acerca de nuestra región -como hicimos en la reciente cumbre de Cotec Europa, en Venecia- comprobamos que la innovación es un recurso estratégico fundamental -posiblemente, el mayor que tenemos- para reforzar, en este tiempo geopolítico, nuestra capacidad de decisión y nuestra autonomía ante desafíos inaplazables como los semiconductores, las tecnologías cuánticas o las tecnologías duales vinculadas a la seguridad y la defensa.
La innovación cobra su sentido más pleno cuando se pone al servicio de las personas, cuando mejora su calidad de vida y sus expectativas, cuando respeta su esfera de libertad, de privacidad, y sus derechos fundamentales. Ahí, de nuevo, Europa tiene mucho que decir.
La combinación de competitividad, cohesión social y libertad constituye una de las aportaciones más valiosas que los europeos podemos ofrecer al mundo. Y esa combinación vale también para la economía del conocimiento: es el modo en que la Europa humanista, la Europa del derecho y de los valores, puede, sabe y debe traducir un tiempo marcado por la aceleración tecnológica.
"...Cotec participa en este gran debate sobre la innovación y su impacto […]. Y lo hacéis a partir de una triple convicción: la ciencia como patrimonio de la humanidad, la innovación como palanca de desarrollo económico y bienestar social; y ambas, ciencia e innovación, como elementos esenciales para nuestra soberanía..."
Celebro que, en su plan trienal, que acabamos de aprobar, Cotec vuelva a poner el énfasis en la agenda europea. Cotec nos ofrece una gran plataforma desde la que proyectar nuestra voz en una Unión que no solo necesita nuestra audacia y nuestro talento: necesita nuestra sensibilidad.
España -un país transformado por su adhesión a las entonces CEE hace más de 40 años- puede asumir un papel de liderazgo en ese empeño. No solo por la calidad de nuestros investigadores, universidades y empresas, sino porque apostamos siempre por los procesos dinámicos y colaborativos, pensados para incluir y beneficiar al mayor número de actores. Por eso celebro también que Cotec siga trabajando en temas íntimamente relacionados con la educación y la investigación, como la integración de la FP en los sistemas de I+D, o el impacto de la IA en los descubrimientos científicos y las invenciones.
El anuario de Cotec -siempre tan estimulante y lleno de sorpresas- ha puesto el foco en Europa, con el periodismo como co-protagonista. La relación entre periodismo e innovación tecnológica no resulta evidente y exige cierta reflexión. Pero es una reflexión necesaria, porque vivimos en un planeta marcado por un "continuum" entre el conocimiento, la información y la comunicación.
Como usuarios y receptores, cada uno de nosotros producimos a diario una cantidad ingente de datos; a menudo de manera involuntaria, por el simple hecho de hacer una consulta o encender un dispositivo móvil. Datos que alimentan procesos que algunas veces nos benefician y otras veces suponen una peligrosa injerencia en nuestra privacidad y nuestra libertad. Es solo un ejemplo de esa apariencia bifronte que asume la tecnología.
Para no perdernos, necesitamos referencias. Y los periodistas, los informadores, pueden ayudarnos a discernir, a comprender el contexto y el efecto de la innovación sobre nuestra vida diaria; y a asumir, cuando sea necesario, una posición crítica. Innovación y periodismo recorren caminos paralelos que a veces confluyen. De que lo hagan, y de que lo hagan cada vez más a menudo, depende, en gran medida, la calidad del debate público y de nuestra democracia. Porque una sociedad informada, una sociedad consciente, es una sociedad sin miedo al futuro, receptiva a los cambios y preparada para ellos; para asumirlos o bien para reconducirlos.
Cotec participa en este gran debate sobre la innovación y su impacto, tan saludable en cualquier sociedad moderna −a menudo lo impulsa e incluso lidera. Y lo hacéis a partir de una triple convicción: la ciencia como patrimonio de la humanidad, la innovación como palanca de desarrollo económico y bienestar social; y ambas, ciencia e innovación, como elementos esenciales para nuestra soberanía.
Vuestras reflexiones, basadas en evidencias y en investigaciones, nutren el diálogo entre actores de distintas disciplinas y fortalecen las políticas públicas, tanto España y en el contexto europeo, a través de Cotec Europa, donde nos reunimos con Italia y Portugal.
Es un gran esfuerzo para situar la innovación en el máximo nivel político y contribuir a orientar el debate europeo sobre sus grandes retos. Para proyectar la voz del sur de Europa. Es la mejor aportación que podéis hacer a un futuro que -como dijo también Victor Hugo- "tiene muchos nombres", pero al que vuestro trabajo convierte en sinónimo inequívoco de "oportunidad".