06/26/2026 | Press release | Archived content
Tras la confirmación oficial de la elección de Abelardo de la Espriella como presidente electo de Colombia, Reporteros Sin Fronteras (RSF) expresa su preocupación por el futuro de la libertad de prensa en el país. Esta inquietud se basa en un historial documentado de acciones judiciales y ataques verbales contra periodistas y medios de comunicación. La organización seguirá con especial atención la evolución de las condiciones para el ejercicio del periodismo bajo el nuevo gobierno.
Abelardo de la Espriella, confirmado como presidente electo de Colombia este jueves 25 de junio, ha mantenido durante años una conducta reiteradamente agresiva, tanto mediante acciones judiciales como a través de ataques verbales, contra periodistas, columnistas y medios que investigaron, comentaron o informaron sobre asuntos de interés público relacionados con él, en particular sobre su trayectoria, sus actividades profesionales y políticas, sus clientes, sus vínculos, sus posiciones públicas y, más recientemente, el financiamiento de su campaña presidencial. También ha promovido un discurso que contrapone a una prensa considerada "legítima" con otra presentada como "adversaria", profundizando la polarización de los medios en el país.
Sin embargo, ahora que ha sido elegido para gobernar un país que ocupa el puesto 102 entre 180 países y territorios en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, Abelardo de la Espriella enfrenta importantes desafíos en esta materia. Dos periodistas han sido asesinados desde comienzos de año en circunstancias vinculadas con el ejercicio del periodismo: Cristian Herrera, director de los medios Cúcuta Real y Cúcuta al Rojo Vivo, además de corresponsal local de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), quien estaba protegido por el programa estatal colombiano de protección desde 2014; y Mateo Pérez Rueda, del medio El Confidente, asesinado mientras cubría los recientes enfrentamientos entre el Ejército colombiano y el Frente 36, un grupo armado integrado por disidentes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Cuando quienes ejercen el poder normalizan la hostilidad contra la prensa, utilizan los procedimientos judiciales como mecanismo de presión o desacreditan sistemáticamente al periodismo crítico, no solo aumentan los riesgos para los periodistas y los medios: también debilitan el derecho de toda la sociedad a acceder a una información libre, plural e independiente. La experiencia internacional demuestra que estas dinámicas deben tomarse con la mayor seriedad. RSF recuerda que el presidente de la República está sujeto al más alto nivel de escrutinio público. Investigar sus decisiones, sus alianzas, sus contratos, sus relaciones y el ejercicio del poder constituye una misión esencial del periodismo en toda democracia. El nuevo presidente tiene la responsabilidad de demostrar, con hechos, que Colombia avanzará hacia un entorno en el que el periodismo pueda cumplir su labor sin miedo, sin estigmatización y sin presiones judiciales abusivas. También se espera que asuma un compromiso para mejorar la protección integral de los periodistas en un país golpeado ya por dos asesinatos desde el inicio del año.
RSF ha documentado varios casos de periodistas demandados de manera abusiva por Abelardo de la Espriella durante los últimos diez años. Los casos mencionados a continuación no constituyen una lista exhaustiva, sino que ilustran un patrón más amplio de presiones judiciales, ataques verbales e intentos de desacreditar a periodistas, columnistas y medios que investigaron o comentaron asuntos de interés público relacionados con él.
Cecilia Orozco Tascón, exdirectora de Noticias Uno, noticiero de televisión colombiano, columnista del diario El Espectador y directora del pódcast En la Raya, tuvo que enfrentar al menos cuatro acciones judiciales iniciadas por Abelardo de la Espriella: tres denuncias penales y una demanda civil, como consecuencia de publicaciones relacionadas con un presunto caso de corrupción judicial que involucraba al abogado. La demanda civil, que incluía reclamaciones económicas y medidas dirigidas contra el patrimonio de la periodista, entre ellas la inscripción de un embargo preventivo sobre un vehículo, fue finalmente desestimada por la justicia.
Una investigación del medio La Silla Vacía registró 28 demandas civiles y 22 denuncias penales presentadas contra periodistas, columnistas y activistas. Según la Fiscalía General de la Nación (FGN), entre 2008 y 2019 se registraron 109 procesos en los que Abelardo de la Espriella figuró como demandante por los delitos de injuria y calumnia.
La columnista Ana Bejarano Ricaurte también fue blanco de Abelardo de la Espriella tras la publicación de una columna sobre sus vínculos con Alex Saab, procesado en Estados Unidos por presuntos hechos de corrupción y lavado de activos.
Paralelamente, Abelardo de la Espriella no ha dudado en desacreditar a la prensa. El presidente electo se ha destacado por ataques verbales con un marcado componente de violencia sexista, dirigidos a cuestionar la legitimidad profesional y a menoscabar la dignidad de varias periodistas, entre ellas Laura Rodríguez, del programa digital Piso 8; María Lucía Fernández, de Noticias Caracol; y Camila Zuluaga, de Blu Radio. En el caso de Laura Rodríguez, un tribunal de Bogotá ordenó el 1 de junio de 2026 que Abelardo de la Espriella se retractara y ofreciera disculpas públicas por comentarios de connotación sexual realizados durante una entrevista.
El nuevo gobierno deberá demostrar, desde el inicio de su mandato, un compromiso claro para:
garantizar que ninguna investigación periodística sobre asuntos de interés público sea objeto de represalias o presiones judiciales;
abstenerse de cualquier discurso que estigmatice a periodistas o medios de comunicación;
fortalecer los mecanismos de protección y las políticas públicas en favor de la libertad de prensa y del derecho a la información;
respetar plenamente el escrutinio periodístico como componente esencial de la democracia.