02/24/2026 | News release | Archived content
24 febrero, 2026Más de 100 sindicalistas de todo el mundo se reunieron en París los días 19 y 20 de febrero para la conferencia final del primer proyecto conjunto de industriAll Europe e IndustriALL Global Union: el ABC de la conducta empresarial responsable (CER). En la conferencia se transmitió un mensaje claro: la diligencia debida en materia de derechos humanos (DDDH) a lo largo de las cadenas de suministro mundiales debe suponer un cambio real para los trabajadores.
Al inaugurar la reunión, el secretario general de IndustriALL Global Union, Atle Høie, advirtió que, si bien los acuerdos marco globales han logrado grandes avances en la agenda, al no ser jurídicamente vinculantes siguen careciendo del alcance necesario para proteger plenamente a los trabajadores. Afirmó que las leyes recientemente aprobadas, por ejemplo, en Francia, Alemania, Noruega y a nivel de la UE, suponen un gran avance con respecto a hace cinco años, pero su aplicación es ahora la batalla decisiva.
Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe, advirtió en su discurso de apertura que los marcos legales no sirven de mucho a menos que los sindicatos actúen juntos para poner el poder sindical en el centro y convertir la DDDH en una herramienta viva. Destacó que, a medida que cambian los modelos de negocio, nosotros también debemos cambiar, asegurándonos de representar constantemente los derechos de los trabajadores y la libertad sindical en esta economía en rápida evolución.
La tarea de los sindicatos es generar un impulso real en torno a la DDDH, conectando los esfuerzos de sindicalización en todo el norte y el sur global y haciendo que la diligencia debida funcione en todas las cadenas de suministro. Høie destacó que es esencial contar con sindicatos fuertes y estructuras sostenibles, porque sin sindicatos no hay democracia real.
Los sindicatos deben impulsar el cambio
A lo largo de los dos días, los ponentes destacaron tanto las oportunidades como los riesgos. Verónica Nilsson, de la TUAC, señaló la importancia que siguen teniendo los puntos de contacto nacionales de la OCDE, mientras que el secretario general adjunto de IndustriALL, Kan Matsuzaki, destacó la necesidad de aumentar la densidad sindical y apoyar a los trabajadores directamente sobre el terreno.
Los participantes expresaron su profunda preocupación por el hecho de que las empresas limpien sus historiales mediante iniciativas industriales débiles y auditorías voluntarias. Muchos afirmaron que la prioridad es cambiar la realidad en los lugares de trabajo mediante una mayor supervisión, comunicación y redes sindicales transfronterizas.
Los debates sectoriales subrayaron la urgencia de la cuestión. Justice Chinhema, del ZDAMWU en Zimbabue, informó de violaciones diarias de los derechos sindicales fundamentales en la minería y cuestionó cómo se aplican los marcos de DDDH cuando los inversionistas en África Subsahariana proceden de fuera de Europa. Claudia Rahman, de IG Metall, destacó que la eficacia de la DDDH depende de estructuras sólidas y de la información honesta de los riesgos, que incluyen las represalias contra los trabajadores. Señaló que los sindicatos de las sedes centrales tienen una influencia importante, pero no pueden tener éxito sin una cooperación mucho más estrecha con los sindicatos de los países productores. Ildikó Krén, de industriAll Europe, destacó la necesidad de formar a los trabajadores y elaborar estrategias de sindicalización concretas que traduzcan la DDDH de un sistema abstracto a mejoras reales en las condiciones de trabajo.
El segundo día se centró en la coordinación a lo largo de las cadenas de valor mundiales. Karin Ström, de Unionen, presentó una herramienta de análisis de transparencia para trazar un mapa de las cadenas de suministro, mientras que Nazma Akter, del sindicato bangladesí SGSF, señaló el Acuerdo Internacional como prueba de que los mecanismos jurídicamente vinculantes e impulsados por los trabajadores pueden dar resultados cuando cuentan con el respaldo de la unidad.
El mensaje que surgió en París fue claro: los sindicatos están preparados y cuentan con las herramientas necesarias. El reto ahora es utilizarlas de forma estratégica, de modo que la DDDH no sea solo una cuestión de cumplimiento, sino también de influencia.
Del cumplimiento a la influencia real
Sobre la base de los debates celebrados en París, industriAll Europe e IndustriALL Global Union seguirán avanzando en el diálogo sobre cómo traducir estas ideas en un enfoque más estructurado y coordinado. Entre los posibles próximos pasos se incluyen la elaboración de un mapa más detallado de las herramientas normativas y de influencia, el fortalecimiento de las redes sindicales mundiales, la exploración de formas de integrar mejor la DDDH en los acuerdos marco globales y la mejora de la capacidad de los afiliados a todos los niveles.