09/25/2026 | Press release | Archived content
El agravamiento de la crisis energética en Cuba constituye un obstáculo adicional para los periodistas, en un país donde el ejercicio independiente de la profesión sigue sometido a severas restricciones. Mientras las fallas del sistema eléctrico interrumpen las comunicaciones en todo el país, Reporteros Sin Fronteras (RSF) brinda apoyo a los profesionales independientes afectados, con el fin de permitirles mantener un acceso mínimo a la energía y la conectividad y continuar con su labor informativa.
El 18 de septiembre, el sistema eléctrico cubano sufrió un nuevo apagón generalizado que dejó a millones de personas sin electricidad. En las últimas semanas, algunas zonas de La Habana han sufrido cortes de más de 30 horas, mientras que la situación ha sido aún más crítica en varias provincias. "Todo se hace muy difícil cuando no tienes fluido eléctrico; tu vida da un cambio enorme porque cambian tus rutinas y tus horarios para trabajar", declaró a RSF un periodista independiente cubano, cuya identidad se mantiene en secreto por razones de seguridad.
La falta de electricidad dificulta la recarga de teléfonos, computadoras, cámaras y otros equipos indispensables. También interrumpe el acceso a Internet, la comunicación con las fuentes y la transmisión de información. Para limitar estas consecuencias, RSF proporciona a los periodistas presentes en la isla soluciones alternativas de suministro eléctrico y conectividad. "Este apoyo me permite garantizar que pueda terminar mis trabajos", declaró uno de los beneficiarios.
"Para los periodistas independientes en Cuba, la crisis energética no se reduce a la cuestión del acceso a la electricidad. Los apagones afectan directamente su capacidad para comunicarse, acceder a información y documentar la situación en la isla. En un contexto en el que ya enfrentan severas restricciones, vigilancia e intimidación, garantizarles un acceso mínimo a la energía y la conectividad es esencial para que puedan mantener una labor periodística independiente.
La crisis energética debilita aún más un entorno mediático ya muy restringido en Cuba. El Estado mantiene un estrecho control del panorama mediático, mientras que los periodistas independientes enfrentan numerosas restricciones. La combinación de los cortes de electricidad, el acceso limitado a Internet y las presiones ejercidas sobre la prensa podría dificultar aún más su trabajo, especialmente a la hora de documentar las consecuencias de la crisis y permitir que el público acceda a información independiente. En su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026, RSF sitúa a Cuba en el puesto 160 de 180 países.