04/15/2026 | Press release | Distributed by Public on 04/15/2026 12:10
Alrededor de 8 millones de personas mayores de 65 años en la región requieren apoyo prolongado para actividades básicas diarias
Washington, D.C., 15 de abril de 2026 (OPS) - La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una nueva serie de guías prácticas, conocidas como sinopsis de políticas, para apoyar a los países de las Américas en el fortalecimiento de los cuidados a largo plazo, en respuesta al rápido envejecimiento de la población y al aumento de las necesidades de cuidado.
Se calcula que en América Latina y el Caribe, alrededor del 14,4% de las personas de 65 años o más -unos 8 millones- requieren cuidados a largo plazo, una cifra que podría aumentar al 16% para 2050.
Estos cuidados incluyen apoyo a personas que, debido a enfermedad crónica, discapacidad o dependencia, no pueden realizar por sí solas actividades básicas e instrumentales de la vida diaria, como bañarse, vestirse, comer, usar el baño o el teléfono, moverse o tomar medicamentos.
Según Patricia Morsch, asesora regional en envejecimiento saludable de la OPS, los cuidados incluyen todas las actividades -remuneradas o no- que ayudan a mantener o mejorar el funcionamiento de la persona y compensar la pérdida temporal o permanente de sus capacidades. "Aunque la necesidad puede surgir a cualquier edad, es más frecuente a medida que las personas envejecen", añadió.
La OPS subraya que no todas las personas con discapacidad requieren este tipo de cuidados, pero advierte que está creciendo la prevalencia de limitaciones funcionales graves, en parte debido al aumento de enfermedades no transmisibles, incluidos los trastornos neurológicos y de salud mental, así como el envejecimiento poblacional.
En este contexto, los sistemas actuales enfrentan desafíos como la limitada cobertura de servicios de cuidados a largo plazo, la escasez y baja valoración de la fuerza laboral, y la falta de datos para orientar la toma de decisiones.
En la región, cerca del 70% de los cuidados a largo plazo lo realizan mujeres de la familia, muchas veces sin remuneración ni apoyo suficiente. Esto genera una carga importante y una marcada inequidad de género. Por ello, la OPS enfatiza que las políticas deben considerar no solo a quien recibe los cuidados, sino también a quienes los brindan.
La pandemia de COVID-19 ayudó a visibilizar la importancia de estos cuidados y abrió la oportunidad de avanzar hacia sistemas más integrados entre salud y protección social, centrados en la persona y sus familias.
La nueva serie de documentos busca traducir la Política Regional sobre Cuidados a Largo Plazo (2025-2034) de la OPS en acciones concretas que mejoren el acceso, la calidad y la equidad de los cuidados a largo plazo.
Los tres primeros documentos abordan temas clave: cuidados de largo plazo centrados en la persona; los roles, derechos y necesidades de cuidadores -tanto remunerados como no remunerados-; y la gobernanza y financiamiento de las estructuras de cuidados a largo plazo. Fueron desarrollados en colaboración con organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Estos documentos ofrecen conceptos clave, ejemplos de países y recomendaciones prácticas para fortalecer la gobernanza, ampliar la fuerza laboral de cuidados a largo plazo, mejorar la integración de servicios y avanzar hacia esquemas de financiamiento sostenibles.
La OPS destaca que los cuidados a largo plazo no deben limitarse a instituciones, sino que deben brindarse principalmente en hogares y comunidades, respetando los derechos, la dignidad, la autonomía y las preferencias de las personas.
El lanzamiento de esta serie se produce en un momento clave, a mitad de la Década del Envejecimiento Saludable de las Naciones Unidas (2021-2030), que identifica los cuidados a largo plazo como una de sus áreas prioritarias de acción.
"Fortalecer estos cuidados es esencial para avanzar hacia sistemas de salud y protección social más equitativos, integrados y centrados en las personas", concluyó Morsch.