PAHO - Pan American Health Organization

01/29/2026 | Press release | Distributed by Public on 01/29/2026 16:40

Tres meses después del huracán Melissa: la OPS continúa apoyando la recuperación de los sistemas de salud en el Caribe

Washington, DC, 28 de enero de 2026 (OPS) - A noventa días de que el huracán Melissa azotara partes del Caribe, los países están transitando de la respuesta de emergencia hacia la recuperación, mientras continúan enfrentando riesgos de salud pública vinculados a la infraestructura dañada, la interrupción de los servicios y una mayor vulnerabilidad a las enfermedades. La tormenta de categoría 5 tocó tierra por primera vez en Jamaica el 28 de octubre de 2025, causando daños generalizados en varios países del Caribe -principalmente Jamaica, Cuba y Haití- y ejerciendo una presión sostenida sobre los sistemas nacionales de salud.

El huracán dejó un saldo de 88 muertes y daños físicos en 785 establecimientos de salud (el 80% de ellos en Cuba). En su punto máximo, la tormenta desplazó a más de 100.000 personas; actualmente, esa cifra se ha reducido a menos de 6.000, de las cuales aproximadamente la mitad permanece en albergues temporales.

En la fase inmediata posterior al huracán, la OPS activó su Sistema de Gestión de Incidentes y desplegó equipos técnicos a través de su Equipo Regional de Respuesta, reuniendo experiencia en coordinación de emergencias, servicios de salud, vigilancia de enfermedades, logística, salud mental, comunicación de riesgos y salud ambiental. Los suministros médicos movilizados a través de la Reserva Estratégica de Emergencias de la OPS en Panamá incluyeron aproximadamente 5,5 toneladas de suministros esenciales entregados a Jamaica, así como 16 toneladas a Haití y 21 toneladas a Cuba, algunas de las cuales se preposicionaron antes de la tormenta para garantizar un apoyo rápido a los servicios de salud

La OPS apoyó las evaluaciones rápidas de los establecimientos de salud dañados para definir prioridades de seguridad estructural y restauración de servicios, al tiempo que coordinó a los actores humanitarios del sector salud. A medida que muchos de los equipos médicos de emergencia desplegados se han desmovilizado, el apoyo de la OPS ha evolucionado para responder a las necesidades de la fase de recuperación, priorizando la continuidad de la atención, la resiliencia del sistema y el fortalecimiento de las capacidades de salud pública a largo plazo.

Restablecimiento de los servicios en Jamaica

El sistema de salud de Jamaica continúa operando bajo una presión significativa. Los daños a la infraestructura sanitaria, la presión sobre la capacidad hospitalaria y los riesgos persistentes de enfermedades siguen siendo desafíos centrales para las autoridades de salud pública.

A mediados de enero, el 89% de los establecimientos de salud a nivel nacional (299 de 336) había reanudado la prestación de servicios, aunque muchos de ellos se encuentran fuera de la trayectoria principal del huracán. Sin embargo, varios hospitales de referencia importantes siguen enfrentando un hacinamiento severo, con una ocupación de camas muy por encima de los umbrales de seguridad.

"La magnitud de la destrucción sigue siendo un desafío enorme. Cuando un hospital ha sido dado de baja, otros cuatro están gravemente afectados y 60 centros de atención primaria de salud han sufrido daños importantes, se trata de una experiencia muy distinta a cuando un país enfrenta un evento más aislado", señala Ian Stein, Representante de la OPS en Jamaica.

Con importantes contribuciones de donantes, y en coordinación con el Ministerio de Salud y Bienestar y otros socios, la OPS apoyó reparaciones urgentes en 10 centros de atención primaria de salud en las parroquias más afectadas. Ya se completaron reparaciones de emergencia de techos en siete centros de salud, mientras que otros establecimientos continúan en fases de adquisición o contratación. Las instalaciones construidas o adaptadas según los estándares de Hospitales Inteligentes de la OPS sufrieron daños mínimos, lo que refuerza el valor de una infraestructura resiliente en contextos propensos a huracanes.

Durante la fase aguda de la respuesta se desplegaron 17 Equipos Médicos de Emergencia (EMT), incluidos 12 internacionales y cinco nacionales. Al 21 de enero, ocho EMT permanecían operativos, apoyando la atención clínica mientras se avanzaba hacia una coordinación liderada a nivel nacional. Los EMT son de carácter temporal, y se centran en estabilizar la situación, establecer sistemas y apoyar la continuidad de la atención, más que en prestar servicios a largo plazo.

Vigilancia de enfermedades y control de brotes

Entre octubre y mediados de enero, las autoridades registraron 124 casos bajo vigilancia de leptospirosis, incluidos 40 casos confirmados por laboratorio y 14 muertes. Los casos alcanzaron su punto máximo a mediados de noviembre de 2025 y desde entonces han disminuido, sin que se hayan notificado casos confirmados durante los primeros días de 2026.

La capacidad de vigilancia y laboratorio existente en Jamaica, reforzada gracias al apoyo técnico de la OPS, ha desempeñado un papel fundamental en la detección y la respuesta al brote.

"Jamaica cuenta con una sólida capacidad de vigilancia, y eso ha sido clave para gestionar eficazmente el brote de leptospirosis. Es una historia de éxito", afirma Stein.

El apoyo de la OPS ha incluido el despliegue de epidemiólogos de campo, la capacitación de laboratorios, el suministro de reactivos y el fortalecimiento de los sistemas de transporte de muestras para garantizar diagnósticos oportunos y la toma de decisiones basadas en evidencia.

Salud mental, personal de salud y recuperación

Más allá de los daños físicos y los riesgos de brotes de enfermedades, el huracán Melissa ha tenido un impacto significativo en el bienestar mental de las comunidades afectadas y del personal de salud. Muchos trabajadores de primera línea continuaron brindando atención mientras enfrentaban pérdidas personales, daños en sus hogares y condiciones de vida alteradas.

"Los trabajadores de la salud estuvieron presentes, incluso cuando ellos mismos eran víctimas", afirmó el Representante de la OPS/OMS en Jamaica. "Prestaban atención en tiendas de campaña o salas abarrotadas, mientras se preocupaban por sus propias familias".

En respuesta, el Ministerio de Salud y Bienestar (MOHW, por sus siglas en inglés), con el apoyo de la OPS, ha ampliado de manera significativa los servicios de salud mental y apoyo psicosocial (SMAPS) en todo el país. Más de 3.000 personas ya han sido capacitadas en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), y la formación continuará a inicios de 2026. La iniciativa busca permitir la prestación de sesiones adicionales de apoyo psicosocial en los próximos meses. Hasta la fecha, los equipos del MOHW han brindado 7.784 intervenciones de SMAPS, con apoyo adicional de varios socios activos, mientras Jamaica trabaja para integrar la atención de la salud mental en su recuperación más amplia y fortalecer su capacidad de respuesta ante futuras emergencias.

Cuba: recuperación fortalecida por acciones anticipatorias y tempranas

Las provincias de Cuba afectadas por el huracán Melissa han entrado oficialmente en una fase de normalización, y se informa que todos los establecimientos de salud están operativos, aunque continúan las reparaciones en los lugares donde aún hay daños. La recuperación avanza junto con intervenciones sostenidas de salud pública para abordar los riesgos epidemiológicos actuales, incluso cuando la crisis económica continúa tensionando los servicios de salud, limitando el acceso a medicamentos esenciales y subrayando la necesidad de invertir para fortalecer la resiliencia frente a futuras crisis.

La OPS ha coordinado un flujo sostenido de asistencia vital para Cuba, combinando financiamiento para acciones anticipatorias, contribuciones de donantes y apoyo en especie para estabilizar los servicios de salud y atender riesgos emergentes. Entre octubre de 2025 y enero de 2026, la OPS coordinó múltiples envíos de suministros y equipos médicos, incluidos kits para neumonía, kits interinstitucionales de emergencia en salud, mochilas médicas, generadores, plantas eléctricas, bombas de combustible, tiendas de campaña, pastillas para purificación de agua y medicamentos donados. En total, las contribuciones externas y los fondos gestionados por la OPS superaron los 2,5 millones de dólares, además de las donaciones en especie.

"Una de las principales contribuciones de la OPS ha sido promover un diálogo continuo entre las autoridades de salud y los socios, y reforzar la coordinación y la alineación con las prioridades definidas a nivel nacional, recopilando información de las visitas de campo para mejorar la efectividad", señaló Mario Cruz Peñate, Representante de la OPS/OMS en Cuba.

La vulnerabilidad habitacional sigue siendo un desafío importante. Más de 215.000 viviendas (645.000 personas) resultaron dañadas, y 2.760 personas permanecían desplazadas a mediados de diciembre, viviendo en albergues, instalaciones temporales o con familias de acogida. La lentitud de los plazos de reconstrucción, agravada por la escasez de viviendas ya existente, ha dejado a muchos hogares expuestos a riesgos continuos para la salud y a futuros fenómenos meteorológicos extremos.

El acceso al agua potable segura sigue siendo una preocupación mayor. A finales de diciembre, cerca de 500.000 personas continuaban dependiendo del suministro mediante camiones cisterna debido a la interrupción de los servicios de abastecimiento de agua, con 50 sistemas de agua aún fuera de servicio en Santiago de Cuba, situada en la parte sureste de la isla.

Estas vulnerabilidades estructurales se desarrollan en un contexto epidemiológico complejo, que incluye brotes simultáneos de dengue, chikungunya y Oropouche ocurridos en 2025. Para finales de diciembre, Cuba había reportado transmisión continua de chikunguña en 15 provincias, con más de 51.000 casos acumulados y 46 muertes, el primer brote de este tipo en el país. La transmisión de dengue también continúa a nivel nacional, con más de 30.000 casos sospechosos y 19 muertes reportadas oficialmente en 2025. Las fuertes lluvias, la interrupción de las cadenas de suministro, la escasez de equipos de control de vectores y las deficiencias en la detección temprana de casos han puesto de relieve la necesidad de intensificar los esfuerzos de prevención y vigilancia durante la recuperación.

En respuesta, las autoridades de salud cubanas, con el apoyo de la OPS, han ampliado las actividades de control de vectores, incluidas la fumigación, el tratamiento focal y las investigaciones epidemiológicas casa por casa, al tiempo que fortalecen la vigilancia entre los grupos de alto riesgo. Trabajadores de la salud, profesores y estudiantes de medicina también han participado en actividades comunitarias y de educación sanitaria para aumentar la concientización sobre las medidas de prevención.

En Cuba y Jamaica, el apoyo de la OPS continúa transitando de la respuesta de emergencia hacia una recuperación sostenida y el fortalecimiento de los sistemas. Desde el refuerzo de la vigilancia de enfermedades, la capacidad de laboratorio y el control de vectores en Cuba, hasta la ampliación de la logística de diagnóstico, la epidemiología de campo y los sistemas de vigilancia en Jamaica, estos esfuerzos están ayudando a los países a gestionar los actuales riesgos de salud pública mientras reconstruyen funciones esenciales de los sistemas de salud. En conjunto, reflejan el compromiso de la OPS no solo de abordar los efectos inmediatos del huracán Melissa sobre la salud, sino también de fortalecer la preparación y la resiliencia para que los sistemas de salud estén mejor equipados para hacer frente a futuras emergencias relacionadas con el clima.

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