El Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (Digerd), ha intensificado su despliegue en todo el país para enfrentar las emergencias causadas por las intensas lluvias. El objetivo es claro: que la atención médica no se detenga y que ninguna familia afectada quede desamparada. Para ello, brigadas y equipos especializados recorren las zonas críticas vigilando posibles brotes de enfermedades y brindando auxilio inmediato.
Según el último reporte del Centro de Operaciones de Emergencias (COE Salud), al 23 de marzo, la temporada de lluvias deja un saldo de 189 heridos y 106 fallecidos. En cuanto a la infraestructura, de los 790 centros de salud afectados, la gran mayoría (784) continúa operando con esfuerzo para no interrumpir el servicio, mientras se trabaja en la recuperación de los 6 que quedaron inoperativos.
Acciones en el corazón de la emergencia
La intervención regional es constante y se adapta a cada necesidad:
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Áncash: En el centro poblado de Sisco, tras el deslizamiento del 17 de marzo, se instaló un albergue que hoy protege a 52 damnificados. Equipos médicos vigilan el lugar día y noche para evitar cualquier riesgo sanitario.
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Apurímac: A pesar de los daños por granizadas, el Hospital de Andahuaylas resiste. Se garantiza la atención de pacientes críticos en áreas controladas mientras se agilizan las reparaciones del edificio.
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Huánuco: Brigadistas desafían el lodo y los bloqueos para llegar casa por casa a las zonas de huaicos. No solo curan heridas físicas; también brindan soporte emocional y gestionan evacuaciones ante la dificultad de las carreteras.
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Piura: La lucha es contra el dengue y la leptospirosis. En Ayabaca, el despliegue especializado logró realizar 836 atenciones médicas, llevando además charlas educativas para que la comunidad sepa cómo protegerse.
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Tumbes: Se ha blindado la frontera norte con una vigilancia epidemiológica reforzada y mejores herramientas de diagnóstico, trabajando en equipo con diversas instituciones para frenar cualquier amenaza a la salud pública.
De esta manera, el Ministerio de Salud reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo la respuesta sanitaria a nivel nacional, a través del monitoreo permanente, la articulación con las regiones y la implementación de acciones oportunas que permitan proteger la vida y la salud de la población frente a eventos climáticos extremos.