08/19/2026 | Press release | Distributed by Public on 08/19/2026 13:01
La diplomacia revolucionaria cubana reafirma su compromiso con la verdad y la soberanía
La Habana, 19 de agosto de 2026. - El Ministerio de Relaciones Exteriores fue sede este miércoles del acto de recibimiento a los funcionarios diplomáticos de la Embajada de Cuba en la República Dominicana y sus familiares, que regresaron a la Patria, tras la decisión del gobierno dominicano de expulsarlos sin presentar argumentos que justificaran tal medida. La actuación de nuestros funcionarios siempre se distinguió por su profesionalidad y por el estricto apego a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y a las leyes y regulaciones de ese país.
La viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro, al dar la bienvenida a los integrantes de la misión, aseguró que son recibidos con orgullo y con la convicción de que cumplieron cabalmente sus responsabilidades durante la misión. Resaltó que la decisión de las autoridades dominicanas, adoptada sin justificación alguna, respondió a presiones del gobierno de los Estados Unidos en el contexto de su actual escalada contra Cuba y de sus intentos por obstaculizar los vínculos de la Isla con los pueblos de América Latina y el Caribe.
Josefina Vidal subrayó los profundos lazos históricos, culturales y de cooperación que unen a Cuba y República Dominicana, y recordó las numerosas expresiones de rechazo y solidaridad provenientes de organizaciones políticas y sociales, asociaciones de cubanos residentes y personalidades dominicanas tras conocerse la medida. En este sentido, destacó que la acción contra los funcionarios cubanos no podrá afectar los vínculos de amistad y hermandad existentes entre ambos pueblos.
En representación de los compañeros que regresaron a Cuba, el primer secretario Odín Ysla Hernández denunció que esta maniobra imperial busca minimizar el prestigio de la nación, pero subrayó que la respuesta victoriosa fue regresar a la Patria con el deber cumplido, incluso con la convicción de que la expulsión constituye una medalla en el pecho. En su intervención destacó el orgullo de haber servido con lealtad y ratificó la voluntad de continuar defendiendo los principios y valores de la Revolución cubana en cada misión, con el compromiso inculcado por la generación histórica.
El acto constituyó una firme reafirmación del compromiso de la diplomacia revolucionaria cubana con la defensa de la soberanía, la autodeterminación y la unidad de los pueblos de América Latina y el Caribe, así como con las causas universales de la justicia, la paz y la solidaridad. Cuba ratifica que ningún intento imperial podrá quebrar los lazos de hermandad que la unen a las naciones del mundo.
(Cubaminrex)