Banco Central de Cuba

07/16/2026 | Press release | Distributed by Public on 07/16/2026 14:53

Cuba: pagos digitales contra el bloqueo del imperio yanqui

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos contra Cuba, formalizado el 3 de febrero de 1962 mediante la Proclamación 3447 del presidente John F. Kennedy, ha tenido como uno de sus blancos principales al sistema bancario y financiero cubano. Desde sus inicios en 1960, esta política ha buscado "aislar económicamente al gobierno cubano y privarlo de dólares estadounidenses".

La historia de las agresiones a banca cubana no miente. Las hostilidades financieras contra Cuba, comenzaron antes incluso de la declaración formal de bloqueo. En febrero de 1959, Cuba denunció la existencia en bancos estadounidenses de 424 millones de dólares robados por funcionarios del régimen batistiano que nunca fueron devueltos luego de la estampida de los testaferros con Fulgencio Batista a la cabeza, el 31 de diciembre de 1958.

En el citado mes de febrero, el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos denegó un limitado crédito solicitado por el Banco Nacional de Cuba. Entre los meses de mayo y junio de 1960, el gobierno estadounidense comenzó a presionar a los bancos norteamericanos para que eliminaran las líneas de crédito a Cuba, forzando al país a pagar al contado e inmediatamente todas sus transacciones

En octubre de 1960, el presidente Eisenhower prohibió todas las exportaciones a Cuba, con excepción de alimentos y medicinas no subsidiados. El objetivo expreso era "privarlo de dólares estadounidenses", cortando de raíz el acceso de Cuba al sistema financiero dominado por Estados Unidos.

La exclusión del sistema financiero internacional

Una de las afectaciones más profundas y duraderas de la cúpula gubernamental estadounidense hacia el estado y gobierno cubanos, ha sido la imposibilidad de utilizar el dólar estadounidense en transacciones comerciales y financieras en el exterior, así como la falta de acceso a fuentes de financiamiento de bancos y entidades comerciales de ese país.

Dado que el dólar es la moneda de facto del comercio internacional, esta restricción ha obligado a las instituciones cubanas a operar en monedas alternativas (como el euro) con costos de conversión desfavorables y menores volúmenes de liquidez.

El sistema bancario cubano ha sido sistemáticamente excluido de los mecanismos financieros globales. Un ejemplo paradigmático es el sistema SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication), el estándar mundial para la comunicación interbancaria. La mayoría de las empresas que proveen el software y las tecnologías de SWIFT son estadounidenses, lo que ha dificultado o imposibilitado el acceso de los bancos cubanos a esta plataforma

En un período reciente, 20 bancos extranjeros (17 europeos, 2 latinoamericanos y 1 africano) cancelaron los códigos de mensajería RMA de SWIFT con sus homólogos cubanos. En total, 106 bancos cancelaron o no aceptaron abrir claves de mensajería SWIFT con sus homólogos cubanos. Esto ha paralizado en la práctica la capacidad de los bancos cubanos para comunicarse y operar con el sistema financiero global.

El carácter extraterritorial y las sanciones a bancos de terceros países

El bloqueo al sistema bancario cubano no se limita al territorio estadounidense. Su carácter extraterritorial ha sido una de sus armas más efectivas contra el sector bancario cubano

La Ley Helms-Burton, promulgada en 1996, expandió los efectos extraterritoriales de las sanciones, permitiendo demandas contra empresas extranjeras que comerciaran con Cuba. La activación del Título III de esta ley generó un "efecto congelante o escalofriante": las instituciones bancario-financieras se rehusaron a trabajar con entidades cubanas por temor a ser objeto de sanciones

Las multas impuestas a bancos extranjeros por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) han sido particularmente disuasorias. Entre los bancos multados históricamente se encuentran: Credit Suisse (Suiza), HSBC Bank (Inglaterra), ING Bank (Holanda), BNP Paribas y Societé Generale (Francia), y Commenrzbank AG (Alemania), todos los cuales pagaron altísimos montos y cerraron sus operaciones con la isla.

Las consecuencias son cuantificables y por tanto, fehacientes. Entre abril de 2017 y marzo de 2018, los efectos monetario-financieros del bloqueo ascendieron a 538,3 millones de dólares. En el período 2022-2023, los perjuicios monetario-financieros superaron los 280,2 millones de dólares. Se ha documentado que 130 bancos extranjeros (75 de Europa, 21 de América y 34 del resto del mundo) se negaron a realizar operaciones con entidades cubanas, afectando un total de 267 operaciones.

En un período de tres años (2019-2021), se registraron más de 850 acciones del gobierno estadounidense para impedir las operaciones de Cuba con bancos extranjeros

Estas acciones incluyeron: la cancelación de cuentas previamente establecidas, la devolución constante de transacciones bancarias, la cancelación de códigos de intercambio de información financiera a través de SWIFT, la negativa a procesar cartas de crédito a Cuba por parte de 34 bancos extranjeros, y el rechazo de operaciones bancarias por 55 entidades extranjeras, entre otras.

La persecución alcanza incluso a las misiones diplomáticas cubanas: se han documentado múltiples casos de cierre y negativa de apertura de cuentas a embajadas y funcionarios diplomáticos cubanos en el exterior, bajo el argumento de que Cuba es un país sancionado, lo que contraviene el Derecho Internacional y Diplomático. Fondos cubanos han sido retenidos, obstaculizando el acceso a recursos financieros nacionales en momentos críticos

El impacto en las remesas familiares

El sector de las remesas familiares, vital para la economía cubana y el bienestar de la población, ha sido particularmente golpeado. La inclusión de la entidad financiera cubana FINCIMEX en la lista de entidades restringidas de la OFAC en junio de 2020 generó temores en el sector bancario internacional que han llevado a limitar o rechazar operaciones dirigidas a la entidad

Como resultado, el sitio de remesas AISREMESASCUBA.com ha tenido que retrasar el período de acreditación de las remesas a 8 días, ante la dificultad de encontrar instituciones financieras que autoricen el nivel de operaciones diarias necesario. Western Union impone una "tasa de cambio altísima" a las transacciones de cuentas de clientes en bancos estadounidenses por concepto del cobro de herencias sobre bienes radicados en Norteamérica

Las consultorías jurídicas cubanas han cancelado cuentas por más de 300.000 dólares ante la imposibilidad de cobrarlas por la persecución a las transacciones financieras

La suspensión de Visa y Mastercard (2026)

En junio de 2026, el Banco Central de Cuba confirmó que Visa y Mastercard dejarían de operar en Cuba para evitar sanciones de Estados Unidos. Esta decisión, provocada por la Orden Ejecutiva No. 14404 emitida el 1 de mayo de 2026, supone cortar "todas las conexiones financieras de la isla con el exterior".

Cuba quedó imposibilitada de recibir ingresos derivados de la comercialización internacional de bienes y servicios mediante estas plataformas de pago, afectando actividades vinculadas al turismo, el comercio y otros servicios con clientes extranjeros.

El impacto de la inclusión en la lista de países patrocinadores del terrorismo

La reinstauración de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo (SSOT) en enero de 2021, en el ocaso de la presidencia de Trump, tuvo consecuencias devastadoras para el sector bancario.

Esta designación impone restricciones financieras severas, incluyendo sanciones económicas y un estigma que afecta la percepción internacional del país. Las instituciones bancarias, temerosas de ser sancionadas por realizar transacciones con un país en esta lista, extremaron sus precauciones y rechazaron un número aún mayor de operaciones con entidades cubanas

Desde las primeras presiones sobre los bancos norteamericanos en 1960 hasta la suspensión de Visa y Mastercard en 2026, el bloqueo financiero de Estados Unidos contra Cuba ha infligido daños concretos y cuantificables al sistema bancario cubano. La exclusión del dólar, el bloqueo del acceso a SWIFT, las sanciones extraterritoriales a bancos de terceros países, el rechazo sistemático de transacciones, la persecución de las remesas familiares y la designación como país patrocinador del terrorismo conforman un entramado de medidas que han aislado financieramente a Cuba del mundo.

Frente al genocidio financiero contra Cuba, corresponde extremar la creatividad, la inteligencia y la consagración de los bancarios cubanos. Solo a partir de una sabia combinación de valores con profesionalidad, se podrán romper los tenebrosos muros del cerco financiero sobre la nación. El perfeccionamiento del entramado de pagos digitales en la circulación monetaria, se sigue mostrando como la opción más viable.

Foto: tomada de Cubadebate.

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