El Programa Nacional Warmi Ñan del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) cumple 25 años de labor continua, consolidándose como un pilar en la atención, prevención y protección frente a la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar en todo el país.
A lo largo de este tiempo, el programa ha evolucionado con un enfoque integral, intercultural y centrado en la víctima, ampliando su presencia territorial y fortaleciendo servicios especializados gratuitos que hoy llegan a miles de personas.
El servicio emblema, los Centros Emergencia Mujer y Familia (CEM), cuenta actualmente con 434 establecimientos a nivel nacional, donde equipos profesionales brindan atención psicológica, social y legal. De estos, 185 están ubicados en comisarías, operando las 24 horas del día, garantizando una respuesta oportuna.
A través de una llamada, la Línea 100 escucha, articula y brinda orientación a testigos o personas involucradas en hechos de violencia de manera interrumpida. La atención es castellano, quechua, aimara y awajún.
Con una respuesta inmediata y acudiendo al lugar donde está la víctima o donde sucedieron los hechos, los 8 equipos del Servicios de Atención Urgente (SAU), se movilizan y contribuyen a la atención oportuna en coordinación con otras instituciones como la Policía.
De manera confidencial y por internet, el Chat 100 brinda orientación sobre relaciones de pareja libres de violencia. Además, de brindar información a personas que conozcan hechos de violencia. Funciona las 24 horas del día.
Convirtiéndose en el lugar seguro para muchas mujeres víctimas de violencia junto a sus hijas e hijos, los 29 Hogares de Refugio Temporal (HRT) brindan protección, albergue, alimentación y atención integral, promueven el empoderamiento de las víctimas, a fin de que puedan plantearse un proyecto de vida pleno.
Con pertenencia cultural y una visión integral de respuesta, los 68 Servicios de Atención Rural (SAR) brindan atención a personas afectadas por violencia en ámbitos rurales y en pueblo indígenas. Además, de desarrollar acciones preventivas junto a la comunidad para el buen vivir sin violencia.
Para contribuir al cese de conductas violentas de hombres con sentencia por violencia a sus parejas, los 7 Centros de Atención Institucional (CAI) desarrollan un servicio reeducativo, donde se cambian creencias, percepciones, ideas y pensamientos sobre las mujeres y los hombres, procurando la protección de la víctima.
Para hijas e hijos y personas dependientes de víctimas de feminicidio, la Asistencia Económica (AE) representa un apoyo económico que contribuye al desarrollo integral y a la continuidad de sus proyectos de vida. La población beneficiaria son niñas, niños, adolescentes y personas mayores de 18 años que estén cursando estudios superiores de manera satisfactoria.
Lima, 26 de abril de 2026
OFICINA DE COMUNICACIONES