El Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM), del Ministerio de Cultura, abrió al público la exposición fotográfica "Memoria y Dignidad Humana: El legado del Padre Lanssiers", una muestra compuesta por 34 fotografías que recorre la vida y obra del sacerdote belga Hubert Lanssiers, figura emblemática de la defensa de los derechos humanos en el Perú, especialmente por su labor en favor de las personas privadas de libertad y de los sectores más vulnerables.
La muestra, organizada por el LUM en coordinación con la Embajada del Reino de Bélgica en el Perú y la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, bajo la curaduría de Caroline Degelin y François Deville, se presenta en el marco de la conmemoración de los veinte años del fallecimiento del padre Lanssiers, ocurrido el 23 de marzo de 2006.
En el acto inaugural, la directora general de Museos del Ministerio de Cultura, Blanca Alva Guerrero, destacó el legado humanitario del padre Lanssiers y reafirmó el compromiso del sector con la promoción de una cultura de paz, la memoria y la defensa de los derechos humanos.
Por su parte, el embajador extraordinario y plenipotenciario del Reino de Bélgica en el Perú, Yannick Minsier, destacó la trascendencia del legado del religioso más allá de las fronteras. "Belga de nacimiento, peruano por elección y de corazón, el padre Lanssiers fue un hombre cuya fe se expresó en acciones concretas: escuchar, acompañar e interceder durante los años más difíciles de la violencia política en el Perú", declaró.
Asimismo, Carlos Álvarez Osorio, director de la Asociación Dignidad Humana y Solidaridad, evocó las palabras del propio sacerdote para describir su misión. "El padre Lanssiers siempre decía que hay un mundo de personas que viven olvidadas por el resto de la sociedad. Él entendió la oscuridad mejor que la mayoría e hizo en ese espacio un poco de luz", afirmó.
El legado del padre Hubert Lanssiers
Nacido en Bruselas el 3 de noviembre de 1929, Hubert Lanssiers llegó al Perú en 1964 y, una década después, inició una intensa labor pastoral en los establecimientos penitenciarios de Castro Castro, San Jorge, El Frontón y Santa Mónica. Durante los años de violencia que vivió el país entre 1980 y 2000, acompañó a miles de personas privadas de libertad, promoviendo el respeto irrestricto de la dignidad humana, el diálogo y la reconciliación.
Su firme compromiso con la justicia contribuyó a la creación de la Comisión Ad Hoc de Indultos, establecida en 1996 para revisar los casos de personas injustamente condenadas por terrorismo sin las debidas garantías procesales. Asimismo, plasmó sus reflexiones sobre la violencia, la justicia y la condición humana en el libro Los dientes del dragón (1995).
La exposición "Memoria y Dignidad Humana: El legado del Padre Lanssiers" podrá visitarse hasta el 30 de agosto de 2026 en el foyer del Auditorio Hubert Lanssiers del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM), ubicado en la Bajada San Martín n.° 151, Miraflores. El horario de atención es de martes a domingo, de 10:00 a. m. a 6:00 p. m., y el ingreso es gratuito.