03/26/2026 | Press release | Distributed by Public on 03/26/2026 15:09
El muro fronterizo y las boyas acuáticas representan una amenaza inevitable e irreversible para la vida humana, la propiedad y el medio ambiente
Robert Valencia, [email protected]
Un nuevo informe elaborado por Mark R. Tompkins, PhD, y el Centro Internacional de Estudios del Río Grande (RGISC, por sus siglas en inglés), concluye que el muro fronterizo y las boyas en Texas representan una amenaza para la vida humana y la propiedad.
Asimismo, el reporte señala que aumentarán la intensidad de las inundaciones, así como la acumulación de escombros que pondrá en riesgo la infraestructura de puentes y de suministro de agua potable. El informe se centra en 108 millas de muro fronterizo y 153 millas de boyas fluviales en los condados de Webb y Zapata; esta extensión abarcaría todos los terrenos ribereños de Laredo, los cuales el gobierno federal pretende expropiar a la ciudad, a otras entidades públicas y a propietarios privados mediante el derecho de expropiación forzosa (dominio eminente).
Se ha desatado una tormenta de indignación en Laredo ante los riesgos potenciales que el muro y el sistema de boyas generarán para los vecindarios, así como para la infraestructura de puentes -motor del comercio y el intercambio global- y para la propia fuente de vida de esta comunidad. Laredo, fundada en 1755, es una ciudad altamente urbanizada del sur de Texas que se asienta muy próxima a las orillas del Río Grande.
Más de 20 vecindarios ribereños albergan a decenas de miles de habitantes de Laredo que son vulnerables a los daños "inevitables" causados por las inundaciones que plantea este masivo sistema de muros y boyas. El gobierno federal aún no ha revelado ningún plan de diseño a las comunidades fronterizas directamente afectadas.
En agosto de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) firmó una exención normativa para "garantizar la construcción expedita" de nuevas barreras fronterizas, sumando un total aproximado de 100 millas de muro fronterizo y barreras acuáticas adicionales. La ley "One Big Beautiful Bill Act", aprobada el año pasado, asignó 46,5 millones de dólares en fondos para la construcción del muro fronterizo, bajo la gestión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
La instalación del muro y el sistema de boyas propuestos requerirá el desmonte, la defoliación y la total devastación de una extensa franja de terreno a lo largo de las orillas del río. La magnitud y el impacto de este proyecto no tienen precedentes, y corren el riesgo de crear una "bomba de tiempo" con riesgos inaceptables para el medio ambiente, los cauces fluviales y las comunidades aledañas.
Según el informe, el proyecto provocará:
Consecuencias adicionales de la construcción de la barrera fronteriza
Los hallazgos del informe son contundentes e ilustran importantes impactos negativos que se producirán si se permite la construcción de más barreras fronterizas. Sin embargo, existen muchas más consecuencias que trascienden con creces el alcance de este análisis. Las amenazas que plantea la barrera fronteriza son amplias y variadas, e incluyen poner en riesgo la propiedad privada de la tierra, el suministro de agua potable segura y la vida humana. El muro y las barreras acuáticas sirven como representación física del pasado, presente y futuro profundamente problemáticos de la política de inmigración en este país.
A continuación, declaraciones de defensores, miembros de la comunidad y funcionarios electos:
"Estamos avanzando a ciegas y no podemos aceptar un proyecto tan destructivo que pondrá en peligro tantas vidas en Laredo", afirmó Tricia Cortez, directora ejecutiva del Centro Internacional de Estudios del Río Grande (Rio Grande International Study Center). "Generará situaciones de inundación potencialmente devastadoras en Laredo, similares a las ocurridas en Kerrville y durante el huracán Katrina. Este es un proyecto que carece de justificación en Laredo. Nos situamos entre las ciudades más seguras de los Estados Unidos".
"El Río Grande es la única fuente de agua potable para Laredo. He sido testigo de la sensibilidad de este río, y el análisis del Dr. Tompkins deja claro que el aumento de la erosión y las alteraciones en el flujo, provocadas por el muro y el sistema de boyas propuestos, podrían amenazar directamente la infraestructura de captación de agua bruta de la ciudad", señaló Martin Castro, director de Ciencias de Cuencas del Centro Internacional de Estudios del Río Grande. "El año pasado, la organización American Rivers ya catalogó al Río Grande como uno de los ríos en mayor peligro del país; este proyecto no haría más que acelerar los riesgos para nuestro suministro de agua, nuestra comunidad y el propio río".
"Los fallos provocarán inundaciones catastróficas, daños y destrucción de propiedades, además de poner en riesgo la salud y la seguridad de las personas que residen cerca del corredor fluvial", advirtió el Dr. Mark Tompkins, autor del informe y geomorfólogo fluvial de la firma FlowWest. "Laredo ya ha sufrido numerosas inundaciones de este tipo; por ello, si se llega a construir el muro y el sistema de boyas, la pregunta no será 'si' ocurrirá un desastre, sino 'cuándo'".
"Este demoledor informe hace sonar la alarma para que el gobierno federal modifique el trato que dispensa a las comunidades fronterizas y a sus ecosistemas", declaró Cameron Walkup, representante legislativo asociado de Earthjustice. "Cientos de millas de muros y boyas no son la solución. El Congreso debe detener esta crisis ecológica y humanitaria revocando las exenciones que permiten que estos proyectos avancen sin transparencia alguna, anulando la asignación de miles de millones de dólares de los contribuyentes destinados a barreras fronterizas innecesarias, y restaurando los lugares que ya han sido devastados por el muro".
"De cerca, el muro fronterizo es una masa imponente de acero, con luces de alta intensidad encendidas las 24 horas, cámaras y caminos de vigilancia polvorientos", afirmó la concejala de Laredo, Melissa Cigarroa. "Es un muro de prisión, feo y opresivo. No merecemos ser tratados como criminales. Nuestro río, nuestra agua, nuestra tierra y nuestros hijos merecen algo mejor".
"Mi familia y yo hemos vivido a una cuadra de distancia del Río Grande durante generaciones. He pasado muchas horas caminando por los alrededores de la universidad, por el parque Tres Laredo y a lo largo del río. En los últimos dos años, he sido testigo de un cambio drástico en mi vecindario en comparación con lo que era durante mi infancia. Siempre ha sido un barrio tranquilo, habitado por familias de larga trayectoria en la zona", comentó Jasmin Vega, residente de un vecindario afectado en el condado de Webb.
"Prácticamente cualquier agencia gubernamental que se pueda imaginar vigila constantemente la zona, dificultando incluso el simple hecho de salir a caminar, a pesar de que el número de cruces fronterizos se encuentra en mínimos históricos. También he sido testigo del enorme impacto que estas agencias han tenido al devastar nuestro ecosistema. Animales como las jabalinas -que solían deambular por la maleza detrás de la universidad y cerca del río- ahora vagan por los vecindarios: confundidas, desplazadas y solitarias. Ver que se sigue causando daño a nuestra gente y a nuestra tierra es, sencillamente, inaceptable", agregó.
"Recibí un comunicado en el que se indicaba que [el proyecto] es inminente y que procederán a expropiar nuestra tierra, nuestras propiedades", relató Sandra Rodríguez, residente de un vecindario afectado en el condado de Webb. "Por lo tanto, mi pregunta es: ¿qué vamos a hacer nosotros, las personas que poseemos propiedades cerca del río? ¿Cómo se nos protegerá?".
"Estamos conmocionados y profundamente afectados por estos acontecimientos", expresó Crystal Torres, residente de un vecindario afectado en el condado de Webb. "Sabemos que el muro provocará un aumento en los niveles del agua en caso de inundación, lo cual mantiene a toda nuestra comunidad en un estado de gran inquietud".
"Las familias de Laredo no deberían verse obligadas a elegir entre su seguridad, su suministro de agua y su voz; sin embargo, como suele ocurrir con esta Administración, la crueldad es el objetivo», afirmó el comisionado Rodney Ellis, del condado de Harris. "La construcción del muro de la vanidad de Trump, en contra de los deseos de las comunidades fronterizas, vulnera el bienestar y los derechos civiles de los habitantes de Laredo. Lo que sucede en Laredo puede ocurrir en cualquier comunidad de Texas, y todos tenemos la responsabilidad de alzar la voz contra esta injusticia".
"Las comunidades situadas a lo largo del Río Grande no deberían ponerse en riesgo debido a un proyecto de muro fronterizo que, según advierten los expertos, aumentará las inundaciones, dañará la infraestructura y pondrá en peligro vidas humanas. Los hallazgos recientes en el ámbito de la geomorfología plantean serias inquietudes en cuanto a la seguridad y los impactos a largo plazo", declaró la senadora estatal de Texas, Molly Cook.
"Debemos prestar atención a la evidencia científica y escuchar a los residentes de la zona antes de proceder con un proyecto tan peligroso. Malgastar el dinero de los contribuyentes en una infraestructura que perjudica a las comunidades y al medio ambiente perjudica a todos los tejanos. Texas tiene la responsabilidad de escuchar las voces de los más afectados y asegurar que cualquier decisión priorice la salud y la seguridad. Debemos mantenernos unidos contra esto", agregó.
Es la organización de derecho ambiental sin fines de lucro más importante del país. Desde nuestra fundación en 1971, nuestro litigio ha enfrentado a empresas con criminales niveles de contaminación y a instituciones gubernamentales, logrando un gran número de protecciones básicas para las personas y el planeta. Lea más acerca de Earthjustice.